NUEVA ZONA DE DISCUSIÓN

Ante la gran cantidad de mensajes de la antigua Zona de discusión, abrimos esta nueva Zona para que los aficionados al CAPITÁN TRUENO puedan discutir y hablar sobre los distintos temas que afectan a nuestro héroe.

Abril/2013: Se pone a la venta la nueva aventura de EL CAPITÁN TRUENO, La Espada del Invencible, de Ferrandiz.

Marzo/2013: Se pone a la venta el número 8 del genuino Trueno Color.

Enero/2013:  Se anuncia el número 8 del genuino Trueno Color para marzo y la nueva aventura de EL CAPITÁN TRUENO, La Espada del Invencible, de Ferrandiz, para abril.

Noviembre/2012: Sale a la venta el  libro EL CAPITÁN TRUENO, EL GRAN HEROE DEL TEBEO.

Octubre/2012: Se anuncia la salida del libro EL CAPITÁN TRUENO, EL GRAN HEROE DEL TEBEO, de Jose Antonio Ortega Anguiano, editado por Dolmen, para noviembre.

Septiembre/2012: Sale a la venta el séptimo tomo del nuevo y genuino TRUENO COLOR.

Agosto/2012: Nuevas entregas de la reedición facsimil de las aventuras de EL CAPITÁN TRUENO en formato digital.

Julio/2012: Nuevas entregas de la reedición facsimil de las aventuras de EL CAPITÁN TRUENO en formato digital.

Junio/2012: La Asociación de Amigos del Capitán Trueno, lanza un cuadernillo exclusivo para sus socios, realizado por M.Díaz.
Se anuncia la salida del número 7 nuevo y genuino TRUENO COLOR para septiembre.

Mayo/2012: Nuevas entregas de la reedición facsimil de las aventuras de EL CAPITÁN TRUENO en formato digital.

Abril/2012: Continúa la publicación por parte de Koomic, de la reedición facsimil de las aventuras de EL CAPITÁN TRUENO en formato digital.

Marzo/2012: Sale a la venta el sexto tomo del nuevo y genuino TRUENO COLOR.

1.166 comentarios:

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MDIAZ dijo...

Inauguramos esta nueva Zona de discusión. Esperamos que tenga tanto éxito como la otra, y los problemas nos respeten
:)

Elquemas dijo...

Me apunto, amigo MDIAZ.
Para cuando una nueva Aurora?
Un saludo
Elquemás

Anónimo dijo...

Bueno, pues me alegro. Ahora cabe esperar que todos nos animemos y plateemos temas de debate, opiniones y críticas de las nuevas ediciones, historias nostálgicas o relatos como los de Víctor Trueno. En breve tendremos el Trueno Color 6 que será muy grato de ver en librerías, pero que apenas aportará algunos comentarios, salvo si en el color hay alguna novedad. Menos mal que a diario hay algún aporte novedoso en esta página, que visito a diario con mucho gusto.
Gundar

MDIAZ dijo...

Elquemás, estoy en plena labor de realización del número 5 de AURORA SOMBRAS. Lo que pasa es que también llevo varios proyectos a la vez (que espero podáis ver en breve) y eso hace que se más lento de lo habitual.
Quiero subir en unos días a mi blog alguna página para que la podáis ver.
:)

Anónimo dijo...

Amigo MDIAZ, pese a lo que aseguras al comienzo de esta Nueva Zona de discusion, he intentado entrar varias veces a la Zona anterior, y tras mostrar la lista de sucesos del año pasado, al llegar a del 1 al 200 de 572 , lo más reciente etc. aunque los clikees sale el espacio de los correos en blanco y no se puede leer nada, ¿Te sucede a ti tambien? Gracias. IVANHOE

MDIAZ dijo...

Ivanhoe, el fallo lo tiene el internet explorer. Parece que da muchos fallos con blogger. Si abres la página con Google Chrome, navegador de google, se ven todos los comentarios perfectamente, incluso los que internte explorer presenta en blanco.
Nosotros no podemos hacer nada.
:(
Por eso esperamos que esta nueva zona de discusión se libre de esos problemas informáticos.

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar, perdona que no te conteste hasta hoy, pero estos días he tenido el ordenador desconectado de internet, pues el pasado día 9 se me quedó mudo y alguien me dijo que debía ser un virus y temí que entraran más. Por eso dese el 11 no intervine. Después de intentos de reiniciación, restauración, cambios de cables y conexiones, parece que se trata de un fallo de la tarjeta de sonido. En la tienda me propusieron una reinstalación, pero perdiendo todo lo que he ido guardando. Aunque hace un par de noches decidí arriesgarme y vi que no podía entrar en la Zona y se habían borrado todos los textos otra vez. Ahora gracias a la respuesta de Díaz sobre el Google Chrome, he podido recuperarlos, aunque luego no podía entrar en mi correo, pero ya lo he solucionado también.
En tu anterior carta me preguntabas por la 1ª etapa de Tío Vivo. En la época los leí todos, mi padre los compraba para él, pero cuando las portadas pasaron a ser fotos en vez de dibujos de Cifré o Peñarroya, hacia el nº 50, perdieron interés para mí. No los conservo, sacrificados en aras de la falta de espacio, pero sí tengo un extra que se salvó, dedicado a Pepe Iglesias el Zorro, un humorista de la SER que podía hacer una veintena de voces distintas e interpretar él solo a todos los habitantes del hotel "La sola cama" y alcanzó un gran éxito. Lo cito porque lleva una aventura larga de 8 o 10 páginas, en la que cada dibujante recrea 3 o 4 de sus personajes, y en una misma viñeta dibujan Conti, Cifré y Peñarroya o Escobar y Giner en otra, por ejemplo, según marque el guión. Ignoro si en otros extras también lo hicieron, pero desde luego es una experiencia muy curiosa. En Tebeosfera están todas las portadas y calculo que la fuga duró un año y luego volvieron al redil bruguerano. Aunque Enrich y otros siguieron en Tio Vivo hasta que Bruguera se lo quedó. Por experiencia personal doy fe de que algunos "inspectores" de ésta, pasaban por los kioscos y si veían el Tìo Vivo expuesto, amenazaban al kiosquero con dejarle sin Pulgarcito, DDT, Cachorro etc. si seguía vendiéndolo, para bajar sus ventas. Lo comprobé en tres kioscos distantes entre sí. Bien, ahora a esperar el nuevo Genuíno que está al llegar. Escribid amigos, que esto está muy parado. Saludos. VICTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

¡Hola! amigo Víctor, pues tienes razón, esta esto lamentablemente bastante parado, y para colmo de males la anterior página se ha perdido, y por consiguiente el hilo de tus “crónicas”. Por otro lado queda pendiente el tema de la arqueología, cosa que al parecer no es del interés de muchos aficionados, solo de unos cuantos que cada día nos cuesta más descifrar estas incógnitas, principalmente por la falta de datos aportados por la editorial, supresión de firmas de los autores, pegatinas o fotocopias con las cabezas de los protagonistas, tu sabes que asta el maestro Ambrós tubo que utilizar las dichosas fotocopias para un trabajo que este realizo del personaje Rin Tin Tin.
Pero amigo seguiremos al menos intentando desentrañar cuantos y cada uno de los autores que pasaron por las páginas de las distintas series del personaje.
Ánimos y adelante, un saludo. J. Fernández.

Anónimo dijo...

Después de un fin de semana, me ha sido muy grato ver que la zona de discusión se va animando. Gracias, Víctor, por la alusión a mis preguntas. Entiendo que a nuestras edades todos tenemos otras muchas obligaciones y sobre todo percances más que habituales.
He visto en Tebeosfera las portadas del Tío Vivo, si bien hay más de 100 portadas. Entiendo que sólo las primeras corresponden a la etapa de la "fuga" de Bruguera. En la obra de Paco Roca "El invierno del dibujante", se expone muy bien esa campaña de Bruguera para evitar la buena distribución del Tío Vivo. La lucha por la emancipación, con sus alegrías, y el regreso con "las orejas gachas", está muy bien plasmado. Aquella generación de humoristas está vinculada a mi iniciación con el mundo del tebeo. Por eso siento tanta admiración por ellos. Me siguen pareciendo geniales autores como Cifré, Peñarroya, Escobar, Conti, Nadal, etc. pues la carga crítica y social de aquellos años cincuenta fue desapareciendo durante la siguiente década. Seguían siendo los mismos genios, pero los argumentos mas descafeinados. Contemplar esas portadas me ha emocionado. Son maravillosas obras de arte. Hace unos tres años adquirí la serie de RBA de Clásicos del Humor, y en cada volumen en sus inicios, se recuperan algunas páginas de esa época, que me envcanta revisar de cuando en cuando...
Y ahora a esperar el volumen 6 del Genuino. La ventaja es que sale la aventura de Titlán al completo, y supongo se incluyan las incursiones misión oaxlaca y Takunga. Para mí va a ser un volumen especial, pues representa mi primer contacto con el Capitán. En las anteriores reediciones me quedé con las ganas de ver a las estatuas de color dorado. Por fin una edición libre de retoques y censuras...
También deseo se retome el tema "arqueología" Trueno. ¿Alguien sabe quíen es ese dibujante que plagia descaradamente a Ambrós en los nºs. 58b, 59 y 60 del Trueno-Extra?
Saludos a todos.
GUNDAR

Anónimo dijo...

Dirigido a Andrés Vinarós, entusiasta del Príncipe Valiente.
Yo estoy disfrutando con esta nueva edición, pero, ¿has notado algún cambio a partir del año 1961? Tendo la impresión de que la nitidez en las planchas no es la misma, y que el color es diferente, no tiene los matices de los tomos anteriores. Me gustaría saber tu opinión y la de los compradores de esta edición.
GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo José Fernández: Como siempre es grato e interesante leerte.
Desconocía esa aventura de Rin Tin Tin dibujada por Ambrós y nunca hubiese imaginado que también a él se atreviesen a obligarle a someterse a la "ley del pegote". Por cierto, ¿de quién eran los dibujos originales que le dieron? ¿de Mainou? Esto parece aquello del , aunque por voluntades ajenas. También es curioso el caso de Beaumont que comentábamos en "Terror en el mar". Por cierto que pese a que Díaz lo publicó en la entrada, nadie respondió. Como dices la arqueología gráfica no interesa a muchos, pero a mí me encanta descubrir e identificar estos manejos de Bruguera.
RIN TIN TIN me suena pero creo que era de otra editora y formato grande.
Respecto a mi serie, también me pegó un buen susto que toda la Zona anterior hubiese desaparecido de nuevo como en el pasado verano. Por suerte leí la respuesta de ADíaz al respecto (Está un poco más arriba, el día 4,) y bajando el Google Chrome reapareció milagrosamente. Gracias, Manuel. Para terminar, ¿podrías confirmarme si la serie Trueno Album Color, en la que apareció mi nº 11 Especial Coleccionistas, y que sufrió un secuestro judicial, acabó en el nº 12 o en el nº 13, como dices en el libro de Ortega? ¿Tienes el 13? Gracias por todo y ánimo. Lo seguiremos intentando. VÍCTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

PD. José he puesto los signos >< y se han borrado los textos incluídos dentro. Decía de Ambrós "el pegador, pegado" por voluntades ajenas y de Beaumont "el entintador entintado" en "Terror en el Mar". Otra ignorancia mía. Víctor.

Anónimo dijo...

Amigo Víctor. La colección a la que te refieres concluyó en el nº 12 con parte de la aventura de Las Amazonas. Yo tengo los 12 tomitos en dos volúmenes que la editorial lanzó encuadernados con nuevas y espléndidas portadas de Bernal. Posiblemente lo del nº 13 es en relación a las nuevas aventuras del año 1986, que aunque no fueron secuestradas, sí fueron canceladas con la quiebra de la editorial.
Yo hace poco que supe que Ambrós había dibujado algunas aventuras del perro Rin-tin-tín. Lo hizo en la colección Héroes, es decir, en los libros que se editaron a mediados de los sesenta, de cuando el regreso de Ambrós. El Boletín, de Carlos González, los ha publicado íntegramente en formato vertical y remontando las viñetas, pero con acierto absoluto. Se pueden ver algunos rostros de los personajes que están pegados, pues se ve que la editorial quería que éstos mantuvieran la fisonomía original y el parecido con los de la serie televisiva. Hasta nuestro maestro tuvo que "pasar por el aro". Te recomiendo te hagas con los volúmenes del Boletín. En mi opinión es el mejor homenaje que se ha hecho a Ambrós, y se aprecia la pasión del editor y el deseo de satisfacer a todos cuantos admiramos al maestro. GUNDAR

Anónimo dijo...

Olvidé decir que acabo de leer en las respuestas de Jameson en Factoría del Cómic, que el nº 7 del Genuino Trueno Color, aparecerá en Septiembre. GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar, siento que mi Especial Coleccionistas te produjera ese temporal arrepentimiento ante la cara compra de todos los cuadernos de Ambrós de golpe. Yo también lo habría comprado. En esa época reunirlos era cosa de años. Hiciste bien. Respecto al formato y el color de mi versión no fueron los que propuse: tamaño, papel y color como en el Trueno Color nº1. Y todo al revés... Victoria amarga tras tantos años de intentarlo.
Volviendo al caso de Tío Vivo, en efecto, los del quinteto fueron los 50 primeros, aunque más tarde salieron algunas portadas dibujadas por Peñarroya o Cifré, posiblemente consideradas flojas en su día y guardadas en el archivo, y redescubiertas por sus sucesores. Otra cosa curiosa es que la contraportada tenía un chiste de cada miembro, a modo de lo que años más tarde harían en "El Jueves": "Sólo hay una portada, pero teníamos más..."
Durante su ausencia, en Pulgarcito se reeditaron aventuras antiguas de todos ellos, con notoria diferencia de estilos de dibujo. También una curiosidad técnica: Los interiores de estos Tío Vivo eran en páginas alternas en negro y Pentacromía que pasaría a Pulgarcito dos años y medio, (en Camelot, Tintagel, Wildimir, Venecia, etc.)al comprar Bruguera la empresa Crisol.(?) Aunque como decía José nuestra arqueología gráfica no parece interesar mucho, sigamos, pues vale la pena iluminar esos rincones oscuros de la producción de Trueno. Los nºs 58b-59-60 y otra aventura con Sirit, nºs 76-77-78a,fueron dibujadas por Briñol, así como el Almanaque 1961 y el último corto del mesón para Pulgarcito. En estos dos últimos casos posiblemente entintó a Casamitjana. En estas aventuras imitaba dibujos de Ambrós, pero tras un periodo de ausencia, en que se compró una ampliadora, al volver, nºs 219-220-221,234-235,238-239 montó esas aventuas ampliando y calcando los dibujos de Ambrós casi en todas las viñetas. Desde de luego se parecía al maestro a ojos del profano. ¿Qué opinas tu al respecto?
Un abrazo. VICTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

Víctor, gracias por tu respuesta. En efecto, Briñol era el sospechoso. Así me lo había confirmado mi amigo Luis Ángel, a quien le gusta analizar estas cosas "con lupa". Yo tenía mis dudas de Briñol por las razones que dices, pues cuando realizó el nº 219 y otros, fue mucho tiempo después. Pero si tú lo dices (así como la aventura de Sirit), lo acepto de forma categórica.
Contaré una anécdota sobre la 2ª llegada de Briñol a la serie. Fue en el año 1964. Un compañero de clase, coleccionista, me dijo un día todo ilusionado que el Capitán Trueno volvía a ser dibujado por el "dibujante original". Yo tuve mis dudas, y cuando adquirí la revista, descubrí que se trataba de Briñol. Recuerdo que le dije a este amigo que estaba equivocado, que se trataba de un imitador descarado, y que le podía decir incluso de qué viñetas se había fijado o calcado, plagiando hasta personajes secundarios, al punto que se lo demostré. Más tarde me vino con lo mismo: "Ahora sí que es el dibujante original", me dijo con todo convencimiento. Le taché de incauto y de no sé cuantas cosas más, pues pensé que volvía a lo mismo, o era Briñol de nuevo, o algún otro que plagiaba o calcaba a Ambrós. Pero cuando adquirí el ejemplar (yo lo compraba con la propina del fin se semana, es decir, dos o tres días después) quedé alucinado, como si estuviera soñando. Era la aventura del "Barco de la Muerte", del propio Ambrós. Me pareció una maravilla y recuerdo que iba a casa como un "zombi"...¡lo que pude manosear aquel ejemplar! Por supuesto, pedí disculpas a mi amigo. Aquel regreso de Ambrós nos trajo alguna aventura más, así como alguna portada y algún extra. Luego, desapareció de nuevo, pero a mis ya catorce años, me hizo volver a soñar.
GUNDAR

Andresvinaros dijo...

Pues amigo Gundar, en principio gracias por darme a conocer El invierno del dibujante de Paco Roca, refleja muy bien el ambiente de Bruguera (me hizo volver a ver por creo que tercera vez El gran Vazquez)y complementado con el libro 100 años de Bruguera, perfecto. Además a los pocos días le dan el Goya por Arrugas, que me ha parecido buenísimo, tengo ganas de poder ver la película.
Con respecto al coleccionable del Príncipe Valiente, lo estoy disfrutanto, vamos, no te digo página a página, sino cuadro a cuadro, aparte que las introducciones literarias me parecen una acertada idea al igual como se hace en el Nuevo Trueno Color.
Yo voy por octubre del 62 (precisamente cuando nací, jeje) y no he notado diferencia, he cogido tomos anteriores y son parecidos. Si que es verdad que hay planchas mas definidas que otras, pero lo achaco a la recuperación de los originales. Por ejemplo me parecen flojitas las planchas 1308 ó 1344. Del color no veo grandes diferencias de años anteriores, me parecen estupendas las planchas 1319 ó 1386 (el segundo cuadro que representa una reunión me parece espectacular).
Por cierto de el estupendo blog "Desde el Nibelheim" hay novedades del Principe Valiente:
http://desdeelnibelheim2.blogspot.com/
Saludos a todos y en espera del Genuino Trueno 6 y 7. Por cierto hay que machacar que se edite el Nuevo y Genuino Jabato Color, Darnís y Bernal se lo merecen, creo que si se insiste acabaran editándolo.

Anónimo dijo...

Hola a todos. Soy KANG RESUCITADO. Perdón por el tiempo de silencio, pero re-resucito de nuevo. Prometo volver a daros la lata. Un abrazo

Anónimo dijo...

Sigo siendo KANG: Querría preguntaros si merece la pena ver la pelicula de Trueno. Me he resistido a hacerlo siguiendo mi instinto, una vez visto el anuncio en TV.
Por otro lado, las últimas adquisiciones que he hecho de nuestro héroe son la aventura en La Atlántida, que me pareció mejor que "El (pen) último combate", pero super precipitada la boda final: ese evento se merece -a mi juicio- muchas más viñetas, con la llegada de los invitados ¿quién se anima a hacer la lista -muy larga-, incluidas las mascotas? y que les case Fray Rodrigo, el fraile rescatado de Argel en las primeras aventuras. Con todos los respetos, los dibujos me parecen algo simples e infantiles. Me gustaban más los de "el (pen) último combate". El color, mejor que el del -siguen igual- nuevo y genuino Trueno gris, que es mi segunda adquisición. No obstante, lo sigo y lo seguiré comprando hasta donde llegue. ¡¡Aaaah, si llegasemos hasta el desierto de Gobi y cierto bajel de ruedas capitaneado por un samurai errante!!!

Anónimo dijo...

Me sumo a los que reclamáis el nuevo y genuino JABATO COLOR, pero ruego a la divinidad editorial que el color sea al menos igual que el JABATO COLOR de siempre, dejemos los grises, marrones, azulones apagados y granates en su justa medida, por favor.
Precisamente ahora estoy releyendo una edición facsímil para coleccionistas -10 tomos- que compré por internet, y veo que muchas viñetas carecen de "bocadillos" de los personajes, sino que emplean la técnica de contar la escena por el narrador. A mí me gustaban más los bocadillos de JABATO COLOR, hacen la historia más dinámica.
Por cierto, las dos nuevas aventuras de El Jabato son, en mi opinión, mucho mejores que "el pen-último combate" y "la Atlántida" de Trueno.
KANG

Anónimo dijo...

Qué sorpresa tu regreso, amigo Kang. Te relaciono con esa temporada de nutridos comentarios en torno al ranking de las mejores aventuras del Trueno, y a veces me has venido a la mente en mis frecuentes viajes a Salamanca. Bienvenido en este tu 2º advenimiento, Kang. Creo que siempre hay mucho que decir y que opinar respecto a nuestro Trueno. Es cierto que los habituales a veces "desaparecemos", y es natural,pues los avatares de la vida a veces trastocan lo cotidiano. Yo echo en falta a muchos de los contertulios, que le daban mucho condimento al "foro", como es el caso de David Trueno o el de Job, pero por la pronto, la cosa se va animando...
Vinarós, me alegra mucho lo que dices sobre Paco Roca, que no es el tipo de tebeo como el Capi, pero que transmite, como bien dices, el ambiente Bruguera. Me gusta cuando Víctor Mora y Armonía comentan sobre los guiones de Trueno y el poco tiempo que tiene para realizarlos. Aquellos años (1957-59) representan un período mágico para mí, pues en mi niñez suponen el descubrimiento de muchas cosas... hubo cambio de casa, cambio de colegio, y sobre todo el enganche al Trueno de Ambrós, que estaba en su plenitud. Y además mi padre compraba el TBO y el Pulgarcito por aquellos años. Todo un período de recuerdos...
Respecto al Príncipe valiente me alegra lo que dices. Por alguna razón me parecían inferiores los últimos volúmenes. La verdad es que hay planchas que dan ganas de enmarcarlas. A mi me cuesta ir al día en su lectura, pero también lo estoy disfrutando.
¿Alguien tiene el Trueno nº 6? Es posoble que hoy lo consiga, si es que por fin ha llegado a mi ciudad. Espero esté a la alturas de nuestras expectativas. Ya los 5 tomos que tengo van resaltando en mi biblioteca, y opino como la mayoría: al menos que tengamos todo lo de Ambrós, y que El Jabato, como siempre ha sido, tenga también su Genuíno. GUNDAR

Anónimo dijo...

Saludos:
Estimado GUNDAR, me alegro mucho de volver a contactar con vos.
Yo también soy un fan del Príncipe Valiente: hice la colección de EDICIONES B hasta su último número, que terminaba con plancha que recogía una lucha entre Val y Cormac, su futuro cuñado. En ese número, EDICIONES B alcanzó a la edición USA y prometieron ir sacando cada seis meses un álbum que recopilase lo que fuese saliendo, pero -lógicamente- no llegó a suceder.
¿Qué tal son los tomos que estáis comprando vosotros? ¿Son mejores que la colección de EDICIONES B? ¿Sabéis si contendrán las aventuras posteriores al momento en el que se detuvo la colección de EDICIONES B, porque entonces tendré que estar "al loro" para comparlos!!
Recuerdo que en la sección del correo de los lectores de la colección de EDICIONES B se decía que los primeros números que ellos publicanban eran de la edición USA coloreada por "Phantagrafics". ¡¡Qué color!! Ese es el que yo querría para el nuevo y genuíno trueno color y, ¡cómo no!, para el nuevo y genuino Jabato Color. Luego, volvieron al color original de la serie para, posteriormente, pasar a colorearlos -creo recordar-Marta Cardona, a la que Gundar recordará como colorista de los diez maravillosos números de "Aventuras Bizarras" de Trueno, allá por 1.986 (¿Alguien se atrevería algún día a reeditarlas en papel de calidad y con portadas del magnífico D. Antonio Bernal -sé que es imposible por los derechos de autor, pero soñar no cuesta dinero -mientras Merkel no diga lo contrario-).

Posteriormente, del Prícipe Valiente he podido conseguir bajarme de internet planchas sueltas de variso meses de 2.003 y de 2.005, de John Cullen Murphy, así como una aventura que comienza con la muerte de Arturo y Mordred, tal y como se ve en la grandiosa película "Excalibur" (1.980, John Boorman), que está muy bien dibujada por otro artista (en otro correo os digo quién, que ahora no me acuerdo), y, hace poco, compré en una gran superficie un libro con varias planchas actuales, del dibujante que sustituyó a John Cullen Murphy (quien, dicho sea de paso y -como siempre- con todos mis respetos), no me gustó en el "Príncipe Valiente". Las aventuras relatan una nueva salida de Val de Camelot -de donde ahora es regente con Aleta-,de cómo es capturado por unos piratas vikingos, y de cómo Aleta, Gawain y Arn le siguen hasta dar con él en África, con una tribu de sucesores de la reina de Saba. La verdad es que el libro me enganchó y lo leí de un tirón, pues tiene todos los ingredientes clásicos del maestro Foster y el dibujante respeta todos los parámetros de sus predecesores. Os lo recomiendo sin dudas.
Un abrazo. KANG

Andresvinaros dijo...

Publicado en la Factoria del Cómic:

AndresvinarosMar 9, 2012 08:18 AM
Pues yo ya lo tengo en mis manos y me parece perfecto, el color en su línea, cosido como Dios manda, el gramaje como nos vaticinó Jameson: perfecto y un detalle: de la portada se ha eliminado la palabra Ediciones B ¿? y han incrustado el nuevo anagrama dentro de la portada de Bernal,ummmmm. En el lomo también se ha cambiado el anagrama.
Contentísimo con la compra y un pero, por ponerlo, en la introducción se habla del tema: El Capitán Trueno y los dinosaurios 1ª parte, pues que queréis que os diga, personalmente hubiera tocado un tema mas vigente como el Capitán Trueno y el cine, con todas las vicisitudes que han habido para llegar a ver la película de nuestro héroe.
Una vez estudiado el tema de los próximos tomos de Trueno esta es la sugerencia que ya en su día comenté en este blog:

TOMO 7: del 104 al 121 (18 cuadernillos) portadas Trueno Color: 22 y 23 (22 portada del tomo y título: La Selva de los Kambili)

TOMO 8: 122 al 139 (18 cuadernillos) portadas Trueno Color: 24,25,26 y 27 (24 portada del tomo y título: Treta Audaz)

TOMO 9: 140 al 158 (19 cuadernillos) portadas Trueno Color: 28,29,30,31, 32 y 33 (28 portada del tomo y título: Terrible presintimiento). Este tomo sería un pelín mas grueso, en pos de dejar acabada la aventura de Krisna que es mi opinión el mejor momento de Ambrós, también se le puede subir un par de eurillos el precio (Como hace Panini en sus tomos).

TOMO 10: 159 al 175 (17 cuadernillos) portadas Trueno Color: 34,35,36,37 y 38 (portada el 34 título: El misterio del elefante blanco).

Saludos, en espera del nuevo y genuino Jabato Color.

Andresvinaros dijo...

Re-bienvenido Kang, de la web de Planeta te puedes bajar la información y el numero 0 de la colección del Principe Valiente:

http://www.planetadeagostini.es/coleccionable/principe-valiente.html

La colección llega hasta el año 2011, a tomo por año. Como verás el color no tiene nada que ver con el de Ediciones B, pero para gustos colores. Te he visto comentar el color del Jabato Color de siempre ¿te refieres al de Brugera de los 70? Ufff.

Cambiando de tema, hoy y hasta el día 19 de este mes sale en el programa Saber y Ganar de la 2, el hijo de Antonio Bernal: Daniel Bernal. También me ha comentado que el tema del libro de su padre está paraillo, aunque está en catalán se entiende perfectamente, os copio textualmente: "Lo del llibre, em sembla que es quedarà només en projecte. Les empreses d'arts gràfiques i les editorials estan sota mínims".
Tengo mucha amistad con un editor de mi ciudad, igual se lo comento y a ver si la cosa tira palante, jeje.
Saludos, amigos.

Anónimo dijo...

Amigo Kang: Ya he visto que Andrés Vinarós te ha dado su opinión respecto a Principe Valiente, opinión que comparto en su totalidad. Yo también tengo la de Ediciones B, y por curiosidad he comparado algunas planchas, sobre todo una etapa en que coloreaba Marta Cardona y que se apreciaban varias tramas oscuras, como borroncillos, en algunas viñetas. Con esta edición todo es nitidez y se VEN cosas que no se veían en ediciones anteriores. La Publicidad habla de que se han restaurado los colores originales. Aunque sé que eso es imposible, al menos se aprecia una aproximación. Las planchas son a mayor tamaño, mejor color, mejor papel y mejor traducción. No están numerados, pero cada tomo lleva un año completo, es decir, 52 páginas, además de unos prólogos excelentes de cuatro páginas, tratando temas muy interesantes. El proyecto, como dice Vinarós, es llegar a diciembre de 2011. La colección salió a finales de Agosto. Ya me he leído desde 1937 hasta 1959 (el último que ha salido creo que es 1964)y lo estoy disfrutando muchísimo, casi como si lo descubriera por primera vez. No exagero si digo que gracias a este Príncipe Valiente he sobrellevado la pena que me causaron las nuevas ediciones de Trueno y sobre todo la película.
Todavía no tengo el nº 6 del Trueno Genuíno, pero por lo poco que he oído, está muy bien. Aunque me sé de memoria la aventura de Titlán, la leeré de nuevo, en buen color y sin censurar. Ya han pasado tres años desde que salió esta edición, que sin ser perfecta, al menos no está nada mal. Deseo que nuestro Jabato tenga idéntico destino, y por qué no, el Cosaco Verde, que partiendo de originales podria presentar un aspecto y color impecables.
GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

Bueno, esta vez he conseguido el Genuino 6 al día siguiente de su aparición, no como el 5 que no lo tuve hasta casi un mes después. Este número recupera las características físicas de sus primeros antecesores, y en general está bien. Quizá un exceso de tonos amarronados y poca variedad cromática en los vestuarios, (Izca y Titlán, por ejemplo)y un cambio de color en el de Sigrid. Algún pequeño fallo en la reproducción de los negros, pero en general una gozada al recuperar íntegras algunas de las aventuras más masacradas y/o suprimidas de Ambrós+Beaumont. Ved que sólo lleva 3 portadas de Bernal cuando las 170 páginas daban para llenar 5,6 antiguos Trueno Color. Faltaba casi la mitad de una de las mejores etapas del tándem.
Gundar, yo también he notado algo distinto en estos últimos Príncipe Valiente, pero más que en la coloración que es muy buena, en el entintado, sobre todo en algunos rostros. ¿Algún entintador intermitente? No me consta que Foster los tuviera, pero... También podría ser que al cambiar de formato para poder remontar la página en dos tiras horizontales, como hacía Dólar al principio, los originales fuesen de menor tamaño y por tanto las líneas más gruesas que antes. No sé...
Dado tu interés por conocer Bruguera por dentro, te recomiendo ver "El Gran Vázquez". Yo la ví por curiosidad de cómo habrían reconstruído la redacción y encarnado a González, Bayona, Ibáñez etc. Bien la redacción no se parece mucho a la real, por ejemplo no aparecen los minidespachitos que estaban antes de llegar a la redacción con sus paredes de madera y vidrio, y la taquilla de cobro para los colaboradores no está en la salita de espera, si no dentro de la redacción, cosa absurda, pues el pagador Peláez aparece a la puerta del despacho de González, fuera de la taquilla.En cuanto a las historias del Tío Vázquez que cuenta el film, en su día Perich me explicó lo del paquete cerrado de originales en los que Vázquez sólo había dibujado la primera tira de cada página y el resto estaba en blanco, y que era bígamo. El que se parece más al real es Ibáñez al que acusan de haberle destronado mientras estaba ausente.
Caray, Andrés, les das el planing completo de los próximos números del Genuino... incluso solucionando donde meter del 170 al 175 (A 17 por tomo sobran estos cinco).
Recojo un comentario sobre las diferencias que Kang (Bienretornado) encuentra entre la versión original y la del Jabato Color sobre supresión o sustitución de textos por diàlogos. En dos o tres ocasiones mientras esperaba a Vidal Sales,en uno de los minidespachitos, le oía dictar a una chica los textos que ella pasaba en una máquina especial de grandes tipos para JabatoColor y le pregunté por qué lo hacía y dijo que Mora en los primeros Jabatos tenía tendencia a narrar cono Foster y e
él le daba más dinamismo con los nuevos diálogos. Buena deducción, Kang. Sigue escribiendo. Saludos. VICTOR TRUENO.

Andresvinaros dijo...

Caray, tampoco están tan mal las ventas!!!
Preguntado en la Factoría del Cómic:

AndresvinarosMar 11, 2012 03:47 PM
Una pregunta Jameson, veo por internet que el nº1 del Nuevo Trueno Color está agotado, yo estoy esperando una segunda edición cosida, ya que el mío de la primera edición sin coser se está tecnicamente despegando, ¿está previsto editar una segunda edición?
Saludos.


Respuestas

JAMESONMar 12, 2012 04:51 AM
Andrés, el nº 1 de Trueno Color te confirmo que está agotado. No está prevista su reedición a corto plazo. Saludos.

Anónimo dijo...

Hola, soy un aficionado a las aventuras del Capitán Trueno -eso sí, de 2ª división comparado con la mayoría de los que escribis aquí- y os vengo siguiendo desde hace bastante tiempo. Estoy intentando averiguar quiénes son los autores de las portadas de los 65 números del Álbum Gigante, que entiendo fueron lo único que se hizo nuevo para esta revista (aparte de los biensabidos destrozos del contenido). Igual lo que pregunto es una trivialidad, pero me gustaría tener esta información.
Gracias por adelantado y saludos. Janpedru.

Anónimo dijo...

Tener entre las manos el volumen nº 6 del Trueno Color es una gozada dada su calidad de impresión. Es correcto, siguiendo la línea cromática del anterior. Tiene razón Víctor cuando dice que se abusa del color marrón. Es la primera impresión que uno recibe. El color de la piel de los indios, alguna indumentaria, y no digamos a Mr. Takunga. Al menos podían haber optado por la variedad de tonos dentro de los marrones. Esta aventura ofrece muchas posibilidades cromáticas que no han sido bien aprovechadas. Aunque contento con la edición, siempre digo lo mismo: ¡Qué pena no se haya podido partir de plachas originales!... Cuando lo analice bien al leerlo de nuevo, estoy seguro de que encontraré cosas más positivas.
Víctor, otro amigo me ha hablado de "El gran Vázquez". Cuando leyó El Invierno del dibujante me dijo que en la película también aparece la secuencia de Vázquez haciéndose pasar por uno de sus acreedores. Haré por verla.
Vinarós, yo también soy uno de los que comprarían otro nº 1 del Trueno, aunque me alegro de que esté agotado. Y sé que los demás números se irán agotando. Este hecho, ¿no convence a Ediciones B de que no es riesgo si aumentan la perioricidad del Trueno Color?
A Janpedru. Las portadas del Álbum Gigante están realizadas por Ambrós de los nºs. 1 al 14, y luego el 17 y 18. El resto corresponde a Martínez Osete.
GUNDAR

Anónimo dijo...

Hola a todos:
Todavía no he adquirido el número 6 del nuevo y genuíno Trueno Color, pero veo por vuestros comentarios cromáticos que seguimos con las mismas...En este sentido, insisto en que los responsables del color deberían hacer un esfuerzo, y pueden hacerlo porque ya lo han hecho: no hay más que ver el coloreado de la aventura de Trueno en La Atlántida, en donde por fin vemos verdes luminosos y tormentas bien coloreadas, así como el coloreado de las dos nuevas aventuras de El Jabato de Revilla, que es bastante notable. Es decir, que los señores editores del nuevo y genuino Trueno pueden hacerlo. Por favor, manos a la obra. Creo sin duda que si lo hacen subirán las ventas y el hecho de haberse agotado el número 1 es sintomático de que vuelve a pasar el tren y de listos es cogerlo... Yo, por supuesto, seguiré comprándolo. Otro "pero" que le pongo, del que hasta ahora creo que no había hablado, es que preferiría que las portadas de la edición original apaisada que se recogen al final de cada álbum fuesen las que editaron en la facsímil de 1.992, con unos colores mucho más vivos y electrizantes, que hacen las delicias de los extraordinarios dibujos de -me pongo de pie- Ambrós.

Cambiando totalmente de tercio: el tomo del Príncipe Valiente que os comentaba en mi correo anterior está editado por Panini comics y se titula "Lejos de Camelot", y sus autores son Gianni y Schultz. Abarca planchas de 2.006 a 2.008.
Después de tantos años (desde 1.992) que yo llevaba sin "saber nada nuevo" de Val, creo que es un tomo delicioso. Föster es irrepetible, pero el guión es muy original, con sus gotitas de lo sobrenatural que introdujo Cullen Murphy con figuras como "La Vagabunda", y el dibujo es muy en la linea de los predecesores: reconoces los rostros de siempre de los personajes.

Finalmente, respecto a la colección facsímil de El Jabato, que estoy releyendo estas semanas, aparte del tema de los bocadillos que comenté antes, veo que la propia edición original se vió muy afectada por la censura de la violencia en los últimos números, en algunos de cuyos dibujos se nota claramente que han borrado espadas y demás armas blancas de las manos de los protagonistas, o les dibujan con el puño en alto, tapando lo que sería la espada con el relato del narrador o con algún bocadillo, igual que hicieron en los últimos números de la colección original de El Guerrero del Antifaz.
Comprobadlo especialmente en la aventura en la que nuestros héroes se alían en Iberia con Taloc, el pelirrojo, especialmente la escena en que el Jabato y sus amigos entran en la tienda de campaña de Porcius y nuestro héroe le ordena guardar silencio. En el dibujo publicado, el Jabato le conmina con la mano abierta, pero apostaría lo que fuera que en el dibujo original, Darnís dibujó al Jabato con un puñal en la mano derecha.
Igual ocurre en la aventura siguiente (la de la pirata que ataca los barcos con aves con los picos envenenados). En la escena en que el Jabato lucha con los piratas en el "Iberia", en algunas viñetas le han malborrado la hoja de la espada, pues se nota la empuñadura en su puño. Es verdaderamente curioso el estudio de todo ello. Si se me da la oportunidad, escribiría un artículo para la revista Trueno de la que, por cierto, solo tengo tres números. Me encantó la dedicada al Jabato, especialmente el artículo relativo a su desaparecida maravillosa espada, de la que soy un ferviente enamorado.
KANG


, y en las siguientes

Andresvinaros dijo...

Kang, yo me he leído el nuevo Trueno con el Trueno Color de Bruguera al lado, los dos a la vez y he disfrutado de lo lindo, jeje. Ya lo sabemos, pero, desaparecen flechas, dagas, puñetazos, palabras, aparte de la aventura completa de Takunga y montones de viñetas. Lo he pasado bomba.
El libro de Vicent Sanchis "Tebeos mutilados" es muy aconsejable.
Saludos.

jaolivaresabad dijo...

Muy buenas:
Para los que andáis buscando el num.1 del Nuevo y Genuino Trueno Color. Yo lo he encontrado a través de una libreria virtual la dirección es: www.Agapea.Com. El servicio es muy rápido. Acabo de consultar la página y todavía tienen ejemplares. Que haya suerte. Salud.

Anónimo dijo...

Me alegra, amigo Kang, que te hayas unido al equipo de lo que llamamos "arqueología". En efecto, en esos números del Jabato de la etapa final (Darnis/Osete) se aprecian claros ejemplos de censura. Lo paradójico es lo siguiente: Se supone que Jabato Color es una edición censurada respecto al cuadernillo. Pero en el caso que nos ocupa es al revés. En esos ejemplares que citas, cuando se reeditaron a color, aparecen las espadas. Lo mismo sucedió con nuestro Trueno. Un ejemplo: En el número 173 de Trueno Extra (6 mayo 1963), en la aventura que se inicia con el título "Su propia tumba", aparece en la viñeta nº 1 un, digamos "espectro", manejando con los hilos a nuestros amigos como si de marionetas se tratara. Luego en el censurado Trueno Color, en la última aventura, se reproduce esta viñeta pero con el esqueleto bien visible bajo la capa espectral. Hasta Bernal hizo una magnífica versión de portada. Resulta, como decía, algo curioso y paradójico a la vez. Te recomiendo, Kang, leas las anteriores entradas en las que Víctor Trueno y M. Díaz muestran que en el cuadernillo original, hay viñetas censuradas de la época de Ambrós. Yo quedé alucinado cuando pude comprobarlo. Recuerdo que fue en la aventura de los Kambili y en la del General Cimitarra. GUNDAR

Anónimo dijo...

Unos comentarios muy personales respecto al color del Trueno nº 6.
En conjunto me ha gustado. Entre 0 y 10, le doy un 7.5. Algo más que los primeros números, a los que doy un simplemente un 6.
El gramaje del papel y que sea algo más satinado, sin tanto brillo, me ha gustado.
Pero siempre hay algo mejorable. Tenía razón Víctor Trueno cuando decía que había muchos tonos "amarronados". Y es que a veces, el colorista, no utiliza bien todos los recursos a mano. Por ejemplo, si ha oscurecido la piel de todos los indios, al menos que utilice otro colores para la vestimenta de los mismos. La indumentaria de Izca es de un tono un poco más claro que su propia piel.No hay contraste. Lo mismo sucede con Titlán... ¡Esos plumajes y adornos podían albergar colores llamativos!
Pero no.
Con todo, tiene muchos logros. Las dos tormentas están muy bien coloreadas, acrecentando el tono tenebroso de las mismas. El oro de la piscina, MUY BIEN coloreado. Temía un tono amarillo canario, como el pelo de Crispín, pero afortunadamente el tono es lo más cercano al dorado. Muy bien, repito. En cuanto a los cambios de color en la indumentaria de Sigrid, me parecen bien, pues sólo se le cambia el color cuando está engalanada para la supuesta boda con Titlán. Luego en Crispín se intensifica, creo, el color anaranjado de su vestimenta, que chirría un poco con los paisajes nevados de cuando la oaxlaca. En mi opinión tendría que tirar más al marroncillo que a ese naranja-butano. Y la cota de malla del Capi, me gusta la del Trueno de la contraportada, más gris y con brillos, pues le da volumen.
Bueno, no quiero aburriros con mis manías crómáticas. Ya he dicho alguna vez que soy pintor, muy colorista, y a veces soy un poco tiquis-miquis con este tema. Desde luego, el color ideal para mí es el que se dio a las nuevas aventuras del Jabato, que creo es obra del propio Revilla. Me gusta que se dé algo de volumen y no se abuse de los tonos planos. Pero repito, de los 6 volúmenes publicados, para mí indudablemente este es el mejor. GUNDAR.

Anónimo dijo...

Amigo GUNDAR, todavía no he adquirido el número 6 del nuevo y genuino TC. Me pasaré por Madrid Comics el viernes a recogerlo, para mirarlo con lupa el fin de semana. Pero tus comentarios positivos me animan, aunque veo por ellos que aún siguen necesitando en la editorial que les animen a colorear los tomos como -veo que coincides conmigo- los dos del Jabato de Revilla. ¿Es que eso encarecería el producto? Yo creo que lo mejoraría y haría que algunos desencantados se subiesen al carro.
Y, por supuesto, por mí encantado de que sigas "dando caña" con el tema de los colores. Estoy totalmente de acuerdo contigo en todas tus opiniones. Si algún día me animo a escribir la continuación de el "pen-último" combate (que ya tengo bastante desarrollada), y (sigo soñando) se llegase a publicar, mi única exigencia sería que tú fueses el colorista.

Cambiando de tema: hace tiempo ví en esta página, en materia de merchandising del capitán Trueno, un "click" o "playmobil" del Capitán, que me encantó. Muy liado entonces con mi trabajo, no pude ponerme a localizarlo y ahora no encuentro ni la imagen en internet ¿Sabéis cómo lo podría conseguir?

Muchas gracias.
Un saludo

Anónimo dijo...

Recuerdo que siempre nos gustó, amigo Kang, el color de las nuevas aventuras del Jabato. Me he viso motivado a revisar estos tomos y son espléndidos. Los cielos, bien sea durante el día, al atardecer, o por la noche, con luna o sin ella, son magistrales. Y el colorido en las vestimentas y adornos (por ejemplo la indumentaria del tirano de Rakhum), son impecables, todo un ejemplo a seguir. Lamento que la editorial no tenga la intención de seguir editando nuevas aventuras del Jabato. A estas alturas estaríamos esperando el 4º volumen. Estoy seguro que si cede los derechos a otra editora, Revilla nos seguiría maravillando con sus dibujos y color, y si L.A. Ródenas se encargara de los guiones, mejor que mejor. Revilla es a Darnís, como Boix es a Ambrós. Es lamentable que respecto a Trueno y Jabato no se les de el valor que merecen. GUNDAR

Andresvinaros dijo...

Maldiciones B!!

Anónimo dijo...

En la linea que habla GUNDAR, imaginaos unas nuevas aventuras del Jabato con esos dos profesionales, con ese mismo coloreado y -por ejemplo- con el retorno de enemigos como "La Pantera", o de amigos como Tai-Li y "Bambú", estos dos unos personajes realmente maravillosos, para mí un gran acierto de Mora. ¿Sabéis alguno de vosotros, magnos contertulios, por qué salieron de la historia tan de sopetón y, perdonadme la expresión, tan sin venir a cuento? ¿Ha comentado Mora con alguno de vosotros por qué lo hizo? ¿Pudiera ser por presiones de censura?
También sería muy interesante hacer volver al Jabato a Roma y Cartago, al ambiente de sus primeras historias, más vinculadas con su época que sus errantes viajes por África, que tanto le gustan a Mora para todos sus personajes. Es que babeo sólo de pensarlo...
KANG

Oscar J. dijo...

¡Hola a todos!
Simplemente expresar mi opinión al respecto de la "arqueología Trueno": ME ENCANTA!! Creo k no es cierto que a los que no escribimos no nos guste, es simplemente que no somos tan arqueólogos ni tenemos tantos conocimientos. Pero yo babeo con el tema. SEGUID!
Respecto a los colores; me da la impresión que en global la regla general es:
- Coloreado x autor: de aceptable a muy bueno
- Coloreado x ordenador: de deleznable a "pasable"
Y ade+ me da la impresión de que un método es + barato que el otro.
Juzgad vosotros...

Anónimo dijo...

Amigo Kang. Veo que respecto a los asuntos crómáticos que cabalgamos juntos. Y comparto contigo esa nostalgia por El Jabato, héroe que conozco desde aquel famoso nº 1 que se me entregó de regalo con el nº 107 del Trueno. Lo que sudeció después es que fue mi hermano quien coleccionó el Jabato, y siempre lo traté como a él, como "mi hermano pequeño". En realidad mi redescubrimiento del Jabato llegó con la edición facsímil de los 90. Es cuando he valorado a Darnís en su debida dimensión y he apreciado unos maravillosos guiones. Aventuras como las de Zaal y los cartagineses, las Kío-kío, la ciudad sumergida o la de Numa, me parecen comparables a las de la época dorada del Trueno. Luego se mantiene en alza continua, pues su periplo por Oriente es genial. Aventuras más tardías como El Pozo del Olvido o Suragah, rememoran etapas llenas de aventura poética, por definirlo de alguna manera, pero magistrales.
Creo que la llegada de Tai-Lí fue a causa de la censura, para digamos "infantilizar" un poco la serie. Fue un acierto, pues Tai-lí y Bambú, dejaron en mí un poso muy positivo. Personalmente pienso que su desaparición obedeció a un impulso por simplificar las cosas. En el dibujo de Darnís aprecio a partir de esa etapa un mayor agotamiento. Creo que la ayuda de Osete en la recta final vigorizó la serie, pues este dibujante desde que realizó el Jabato Extra demostró ser muy capaz, pero Darnís estaba ya enfermo y lamentablemente nos dejó muy pronto, muriendo muy joven. No entiendo como E.B. no aprovecha en el presente el potencial evidente que tiene en José Revilla, un digno heredero de Darnís.
Amigo Vinarós: He hecho un experimento semejante al tuyo. Comparar el nº 6 del Genuino Trueno Color, pero en lugar del Trueno Color antiguo, he utilizado el Álbum Gigante, que recuerdo haber adquirido en la navidad del 1964-65. Aun recuerdo la tarde-noche en que vi la portada de Ambrós en un kiosco de la Plaza Mayor. También la he gozado con la comparación, pero después de muchos años de no abrir este ejemplar (tal vez 25 o 30), me he llevado la sorpresa de que aunque la aventura de Titlán está censurada, no tanto como en el Trueno Color. En el Álbum Gigante se incluye la secuencia del fin de Sembiri, sumergido en la piscina de oro derretido. Sin embargo, en la lucha final de Trueno con Titlán al borde de la piscina, es diferente. Cuando Titlán cae, han sustituído el líquido metal, por un suelo empedrado, y han añadido el clásico "catacroc", de forma que Titlán no muere, sólo se da un porrazo. Por otro lado las viñetas están muy recortadas, empequeñecidas y fragmentadas, y el texto aumentado de tamaño, de forma que las viñetas están axfisiadas. Los dibujos de Ambrós no lucen. Esas viñetas impresionantes (como las de la página 10 del nº 92), aquí sólo aparecen fragmentos. Una chapuza monumental. Pero como dice Vinarós, ahora se disfruta comparando. En cuanto a la portada, aunque al borde de la piscina, no aparecen las estatuas. Titlán y Sigrid impresionantes, sobre todo nuestra reina, que luce una magnífica delantera y creo que Ambrós se burló totalmente de la censura. Los colores muy bien dados , de hecho Titlán luce un bonito plumaje lleno de colorido. Bueno, y más cosas, pero no quiero aburrir al personal, aunque me ha agradado mucho saber que a Oscar J le gusta mucho este tipo de arqueología. Y como decis algunos, se echan en falta las opiniones de antiguos contertulios que esperamos ver pronto por "esos lares". GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

¡Esto se anima! A mi regreso tras un tiempo sin ordenador por problemas técnicos, leo la reincorporación de veteranos y silenciosos, que aportáis interesantes opiniones. Veo que coincidimos, Gundar en cuanto a la coloración del Genuino 6, y en general sobre el tomo. Es curioso, pero también yo tuve que pasarle a mi hermano menor El Jabato, pues con la Revista y las series de Dólar y el cine no me llegaba la asignación, como luego haría con el Cosaco Verde. Puede que por eso no lo domine tanto como a Trueno, pero también me gustó mucho sobretodo la etapa anterior a Fideo, aunque curiosamente, la parte gráfica que prefiero es la de Darnís+Juez, como en Trueno la segunda mitad de Ambrós+Beaumont. Fue Rafael González quien impuso a Mora el personaje del poetastro al ver que las nuevas normas censoras iban a cercenar duramente las violencias y así empezaron las "graciosidades". Y sí, también a Tai-Li lo pusieron para acabar de infantilizar (y hundir) la serie. ¿Que por qué lo eliminaron? No sé. Quizá alguna mente retorcida pensó que aún era peor que dos hombres durmieran con un niño, si no lo podían hacer con Claudia. Por cierto, ¿Tuvo Taurus alguna novia como Goliath?. Seamos inocentes y pensemos que su retiro a Iberia no sería lo más indicado para Tai-Li.
Veo Andrés y Gundar que habéis descubierto los masoquistas placeres de comparar las ediciones íntegras con el Album Gigante y Trueno Color. En la época, esta costumbre me llevó varias veces a Bruguera para protestar, como pronto os contaré. En efecto, las dos versiones gozan de "afeitados" distintos unas veces por miedo a la censura y otras por la obsesión de "completar"(?) aventuras en cada tomo de ambas series a base de recortar cantidades ingentes de viñetas o historias enteras. Me
llevé muchos disgustos, pero se convirtió en una manía en comparar las versiones, y no sólo de Trueno.
Me alegra que a Oscar le gusten nuestras arqueologías. En cuanto a la piscina de oro, en la portada de Ambrós para el Gigante fue suprimido el sarcófago de Sembiri.Se nota un retoque en la pirámide.
Para terminar una noticia: Ha salido un libro sobre Escandell, visto y no visto, en la que habla de su etapa en Trueno Extra y su relación con Mora, que aparentemente casi no intervino en los cien primeros números de la misma. Si alguien lo lee, que nos lo cuente. Saludos. VICTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

A mí me pasó al revés que a los amigos GUNDAR y VÍCTOR. Empecé a mis 5 años con el Trueno Color "El Brujo del Pantano" y con el 44 de Jabato Color "El terror de los Hainis", ambos de la primera época. Los cuadernillos apaisados en b/n los conocí después (concretamente "la isla de Ian", de Trueno). Y, lo que son las cosas, mi hermano y yo, ya acostumbrados al color y a la rotulación mecánica, no le prestamos mucha atención y seguimos con Trueno y Jabato Color. Lo que pasa es que nos fue difícil conseguir los primeros Truenos Color. El más bajo que tuvimos fue el número 31, en el que Chendalang volaba el muro que circundaba el lago de Tanghi-Hir y ahogó al ejército de Wang-Si. Sin embargo, los primeros números del Jabato Color sí los conseguimos (entre la primera y la segunda época) y "dominamos" más a Jabato que a Trueno. Con el tiempo...17 años después, conseguí los primeros números de Trueno Color con la edición histórica de Ediciones B...y dominé ambos héroes igual.
Por ser el primero y el "hermano menor" de Trueno, al Jabato le tengo especial cariño. Como bien dice Víctor, se "desviolentó" con la llegada de Fideo (desconocía que fuese impuesto a Mora), pero los guiones eran cada vez mejores, especialmente, como dice GUNDAR, la etapa oriental: aventuras como la espada de Kundro Khan; el mandarín de hierro; los hainis; el ojo de los genios; la estatua de Tumaong (parece una peli de las de Burt Lancaster en parajes exóticos); la isla de Kaa; y la prolongación de ese periplo oriental con el pozo del olvido, la divertida de Mordenius y las originales del Chacal del Mar y el peñón de las hienas.
Luego, en mi opinión, con excepciones como Suragah (vuelvo a coincidir con el maestro GUNDAR) y la trama inicial de aventura de la tortuga de piedra, la cosa flojeó hasta, en mi opinión (ahí discrepo de Víctor) la refrescante llegada de Tai-Li y Bambú, especialmente la aventura de "Los fantasmas de Wong-Wah" y la inquietante del hipnotizador Antinanti...
KANG

Anónimo dijo...

Me han alegrado y animado vuestros comentarios, Víctor y Kang, y comparto vuestro sentir por el Jabato. Siempre he sido "truenófilo", y como muchos, puedo decir que crecí y aprendí a leer con el Capitán Trueno. Me hice "jabatero" desde la edición facsímil de 1992, y volví a leer la serie a raiz de las nuevas aventuras de Revilla/Ródenas. Están a la altura del Trueno, y además con la ventaja de que prácticamente en toda la colección (381 episodios) se aprecia la impronta de Darnís. Sólo considero más flojos los episodios pasados a tinta por Arriazu. Las viñetas están muy vacías y algunos guiones presentan signos de decadencia. La serie se recuperó bastante con el entintado de Osete. Bueno, es mi opinión.
No hace mucho adquirí los 51 ejemplares de la revista Jabato-Extra en un estado magnífico, casi "de kiosco". Desde luego, los guiones están muy por debajo de los del cuadernillo, pero Osete hace un buen trabajo (para mí, lo mejor de Osete) y las portadas son espléndidas. Luego, cuando el Jabato se une a la revista Trueno, sus aventuras pasan a ser simples anécdotas, pues su extensión llega a ser muy corta como sabéis, a veces aventuras de seis páginas. Para mí resultaron muy entrañables aquellas que se desarrollan en los pirineos, donde nuestros amigos construyen una hacienda y donde Tai-li llega a visitarles.
No sé si lo tenéis pero es muy recomendable el trabajo hecho por Fernando Bernabón en tres volúmenes dedicados al Jabato (publicado por VALLATEBEOS). En el tercero se incluyen biografías no solo de Darnís y Mora, sino de Ramos, Juez, Arriazu, Carregal, Osete, Collado, Margalef, Buylla y Casanovas. Repito, muy recomendable para aquellos prendados de la "jabatofilia".
Por otro lado, como sabéis algunos estoy de baja laboral por un tratamiento. Estoy leyendo mucho, libros y tebeos. Por supuesto, hay más editoriales además de Ediciones B, y hay auténticas joyas que he podido releer dentro de mis arsenal de colecciones. Pero he empezado otra vez con la revista Trueno-Extra. No la releía desde primeros de los 80. Bueno, sólo lo que se publicó en la colección FANS de 1998. Pero ahora he empezado desde el nº 1, "La Posada fatídica", aventura dibujada por Claudio Tinoco. A la vez que voy leyendo, voy tomando apuntes de tipo "arqueológico" que si no hay nada que me lo impida, los iré compartiendo con vosotros.
Saludos. GUNDAR

Anónimo dijo...

Amigo GUNDAR, espero que te recuperes pronto. Gracias por el trabajo del Jabato al que haces referencia, tomo nota.
Volvemos a coincidir en gustos: a mí también me encantaron las aventuras del Janato en la hacienda pirenaica de Iberia, especialmente dos que leí incrustadas en la serie Jabato Color, entre la aventura de Wong-Wah y la del Mekong. Una de ellas es "el secreto del lobo negro"; en la otra, Tai-Li pretende impedir una pesadilla premonitoria e intenta alcanzar desde la hacienda al Jabato y Taurus, que están transportando troncos por el río, causando en su camino divertidas zapatiestas...No son la toma de Zaal, ni las Kyo-Kyo, o la aventura de Numa, pero son frescas y divertidas.
En un artículo que leí en la revista 4 del Capitán, dedicada fundamentalmente al Jabato, el autor del mismo nos dice que una de las grandes diferencias que Mora trazó entre el Capitán Trueno y el Jabato inicial, es que éste se ve lanzado a la aventura forzosamente, al ser esclavizado y convertido en gladiador, pues su idea, reiterada en muchos cuadernos inciales, es la de regresar a Iberia y recuperar su pacífica vida de agricultor, casarse con Claudia y formar una familia, una vez obtenido el indulto de Roma. De hecho, al final de la aventura de Mordek y el Cobra Real, Claudia marcha a Roma para intentar obtener dicho indulto (aunque fue secuestrada por el malvado "látigo" nada más partir), y al final de la aventura en el islote en que encuentran al malvado Graco y al comerciante de aceite Julio, éste le informa de que las cosas en Roma tampoco están para que el Jabato intente nada. En esta linea, a mi juicio, se deben enmarcar las aventuras, llamémoslas "crepusculares" en la hacienda: todos los personajes -incluyendo Tai-Li y Bambú, una vez cansados de recorrer el mundo, regeresan a Iberia, a un lugar apacible, y llevan una vida tranquila, en la que Mora, con un aire parecido al fosteriano del Príncipe Valiente en América, narra las distintas estaciones y las tareas tan vinculadas a ellas (talar árboles, transportarlos por el río, recoger en la nieve presas capturadas en cepos, incendios por rayos, etc). Sin embargo, este final contrasta con el de la serie de los cuadernillos, donde nuestros héroes deciden "quemar las naves", regresar a Iberia, y ponerse al frente de los guerrilleros que combaten contra los invasores romanos. Que cada uno se quede con su final favoriot, ¿no?
KANG

Anónimo dijo...

En esa linea comparativa entre nuestros héroes, también resulta curioso que tanto Trueno como Jabato tengan sus ubicaciones españolas en sitios cercanos: el capitán en el Pirineo Catalán (como muestra, la aventura del pen-último combate) y el Jabato en su hacienda.... Estas coincidencias me han dado una idea para nuevas aventuras. Por cierto, ahora que la crisis me permite tenre más tiempo libre, me he sentado a escribir y ya tengo escrito el primer capítulo de mi personalísima continuación del (pen)último combate de Trueno. ¿Con quién podría contactar para que pudiera leerla por si -quién me lo iba a decir- cupiese la posibilidad de publicarlo?
KANG

Anónimo dijo...

En efecto, amigo Kang. Coincidimos bastante, yo diría que un cien por cien, en lo que comentas sobre El Jabato. Recuerdo esas dos aventuritas que dices. La del sueño premonitorio de Tai-Li me parece una pequeña/gran joya. Además, la dibujó el propio Darnis y creo que fue posterior a la finalización del cuadernillo. La viñeta final expresa una ternura nunca vista en la serie. En el nº 333 del Trueno Extra finalizan definitivamente las aventuras del Jabato, y es una aventura de Osete donde se menciona que nuestros héroes regresan a Iberia. Tengo que reconocer que en lo que se refiere a coherencia y uniformidad, el Jabato está por encima del Trueno.
Cuánto nos gustaría conocer tu guión continuación de El Último Combate. Si alguien decidiera publicarlo, dudo que fuera Ediciones B, pues me consta que tanto ellos como el propio Ferrándiz, consideran que las muertes de Trueno y Sígrid son "reales", y no fruto de un sueño o de una posibilidad remota. Por cierto, recuerdo que también adquirías Spiderman. ¿Sabes que en la versión "ultimate", Spiderman muere "realmente"? Fue el mes pasado, y el episodio me resultó en verdad estremecedor...
Bueno, estoy escribiendo aparte mis comentarios respecto a las aventuras del Trueno-Extra, comenzando con "La Posada fatídica". Lo he iniciado con fuerza, pero ignoro si las circunstancias me mantendrán regularmente en esa línea. Lo que más deseo en estos momentos es que los contertulios nos sigamos animando y saquemos temas a debatir, o curiosos aspectos arqueológicos que poco a poco vayan completando esas piezas sueltas del puzzle. Un saludo a todos. GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo Kang, me alegra que vuelvas a participar pues tus opiniones son muy interesantes. Respecto a la coincidencia de "retiros pirenaicos" de Trueno y Jabato, (por cierto, que en el libro de
Vicente Sanchís "Tebeos mutilados" se ve que la censura tachó "pirenaico" y se quedó En la hacienda de El Jabato en un valle...) Como sabes ambos personajes son de Víctor Mora, enamorado de "esa zona agreste donde los Pirineos besan al Mediterráneo". E imaginó retirarles en esa región. ¿Sabes donde tiene su sede la Fundación Víctor Mora? Pues en l'Escala,en el antiguo condado de San Martí de Empurias, en su amado Ampurdán, al norte de Girona. Natural. Respecto a tu continuación del no-último combate, quizá en el apartado de Relatos te lo puedan incluir.
VICTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

Hola a todos:
=Muchas gracias por tus ánimos, Víctor, me animan a seguir escribiendo. Si se publica mi guión, creo que os parecerá interesante.Respecto al Ampurdán, todavía tengo pendiente hacer una visita a esta zona, que aún no conozco. Mi mujer y yo somos unos enamorados de las casas de piedra, tenemos idea de hacernos una "cuando seamos mayores", y las del Ampurdán son apabullantes, rodeadas de esa bestial naturaleza.
=Maese Gundar, respecto a Spiderman, decirte que tenía ya oído que en "ultimate" se lo cargaban y -no sé si es cierto- que lo sustituyen por un Spiderman negro. La verdad es que soy un seguidor de este super héroe desde 1.977 y me gusta mucho más el clásico que el ultimate, del que compré 21 números y lo dejé (pocos dialogos y dibujos excesivamente grandes, pese a ser de Mark Bagley, que me encanta). Yo sigo la serie regular, aunque con mucho menos fervor tras la infantilización a la que le sometieron tras la conclusión de la saga del clon, en que volvieron a situaciones, lugares y personajes -la resurrección de Norman Osborn- demasiado recurrentes. Tampoco me gustó nada el "reseteado" del final de "civil war", con el rebuscadísimo recurso de Mefisto (qué tontería), cuando la serie se ponía super interesante tras haber dado a conocer su identidad secreta...yo creo que el tema se les escapó de las manos y, como en lo del clon, como no sabían por dónde salir, cortaron por lo sano, pero he de reconocer que la etapa posterior tuvo cosas muy buenas, especialmente los nuevos villanos como Freak, Amenaza, el señor Negativo. Lo que no me convence es que le hayan quitado el instinto arácnido y que le hayan metido ahora en los 4 fantásticos. Me gusta más como vengador.
KANG

Anónimo dijo...

Por cierto, hoy me he apuntado a la asociación. Hasta ahora no había tenido tiempo, pero era justo y necesario. Aquí me tendréis para lo que necesitéis. KANG

Anónimo dijo...

Qué bien leeros de nuevo, Víctor y Kang, o mejor dicho, maese Víctor y Maese Kang.
Yo sí conozco el Ampurdán, porque al ir de paso decidimos parar. Tenemos familia en Amelie le Bans, al sur de Francia, en el pirineo oriental, un pueblecito del que estamos enamorados. Y pasamos por el Ampurdán. Desde Amelie hemos ido a Figueras, Gerona, e incluso a Barcelona. Cuando veo los letreros que anuncian la comarca, mis recuerdos van para Víctor Mora, y para el Trueno y Jabato, y no puedo evitar imaginarme en algún rincón la famosa hacienda pirenaica. No hace mucho, Luis Ángel, de los primeros miembros de la Asociación, me regaló un volumen casero muy curioso. Eran las fotocopias de todos los episodios cortos del Jabato en su hacienda pirenaica. Ordenados según estaciones del año. Leerlos de seguido son una gozada. En otro apartado me incluyó tras aventuras cortas, creo que tres, dibujadas por Darnís, y finalmente en otro apartado y en color, las seis portadas que Darnís hizo para el Álbum Gigante. Un "volumen" que si se publicara, supongo tendría muy buena acogida.
Respecto a Spiderman, amigo Kang, te diré que corté la colección en el nº 52, hace un año. A veces estoy tentado de recuperarlos, pero tenía la sensación de empezar a agobiarme con tanto material que me costaba leer y seguir el hilo de la narración. La serie "Ultimate" también la corté hace tiempo. Pero en mi visita a Salamanca hace un mes, justo abajo de la casa donde vive mi hija, está la tienda DTebeos, y siempre cojo algo, pues es una librería especializada (tenían el nº 6 de la revista de Amigos). Allí ví en primer plano los tres ultimates que recojen el arco argumental sobre la muerte de Spiderman, y ¡dibujados por Bagley!, así que no me aguanté.
Bueno, ya casi tengo recogidos los apuntes de mi nueva lectura de los 5 primeros Trueno Extra, dibujados por Tinoco. Así que pronto soltaré el "rollazo"... GUNDAR

Anónimo dijo...

Amigo Gundar, son sorprendentes las coincidencias entre ambos, también yo pasé El Jabato a mi hermano, y también estuve bastantes veces en Amelie les Bains. Sería a mediados de los 70, cuando varios amigos lectores de "Fotogramas" asistimos a varios festivales en varios pueblecitos del sur de Francia para ver las películas que la censura franquista nos prohibió. No eran pornos ni mucho menos, pero como la censura USA se liberalizó unos años antes que aquí, algún cinéfilo avispado alquilaba películas prohibidas y los locales de cine de Ceret, Amelie les Bains, etc, en el sur de Francia y se anunciaba en Fotogramas y luego te enviaba las programaciones por correo. . Mientras que la masa iba de "peregrinación" no a Lourdes, sino a Perpignan a ver "El último Tango en Paris", ellos presentaban films recientes americanos y europeos con temas "atrevidos" para la época. Y sí,también a mí me encantaron esos pueblecitos que ahora me has recordado. Espero tus notas sobre el Trueno-Extra, a ver si encontramos nuevos misterios arqueológicos. Saludos.
VICTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Maese GUNDAR, como ya he comentado en mi último correo, a mi me ocurre ahora igual que a tí con Spiderman: que como el tomo mensual de la serie regular mezcla aventuras buenas con auténticos -siempre en mi particular opinión- despropósitos, a veces me planteo dejarlo, pero siempre pienso que puede mejorar y, en ocasiones, así ocurre, como en algunas de las aventuras posteriores a Civil War. Las colecciones que sí sigo son las de Los Vengadores. ¿Sabes cómo me enganché? Con un número 1 dibujado por George Pérez -impresionante- en que se enfrentaban a Mordred y Morgana Le Fay en el pasado. Como los chicos de Madrid Comics saben mi gusto por lo medieval, me "tentaron" con ello y caí. Y ahí sigo. Ahora, aunque en varias colecciones paralelas, sus aventuras son bastante interesantes. Lo único que no me gusta de Marvel es el abuso que hacen de tanto "macroevento", que distribuyen entre todas las colecciones, de manera que como no compres todos los tebeos de la guía de lectura que te dicen, no te enteras de nada.
Por cierto, desde el miércoles Santo mi mujer y yo estaremos de minivacaciones en Salamanca (bueno, en el pueblo de mis suegros: La Fuente de San Esteban), pero solemos acercarnos a la capital. Yo suelo ir a "Shogun Comics", al lado de la Plaza del Campillo, y ahí encontré las dos revistas de Trueno que tengo. La tienda que tú dices no sé dónde está. Conozco otra, yendo hacia la Plaza Mayor, bajando desde el hospital de la Santísima Trinidad. A ver si algún día pudiéramos coincidir y tomarnos un buen Ribera con un platito de ibéricos, charlando de estos temas...
KANG

Anónimo dijo...

Qué sorpresa Víctor que seas conocedor de un pueblecito como Amelie les Bains. Desde hace años son frecuentes nuestras visitas. Mi hermana y cuñado viven en una casita en las afueras, en una zona boscosa, cerca de una garganta por donde fluye el torrente. Y mi sobrinita con su marido, viven en el centro de Amelie. Es dudoso que vayamos este año a causa de mi estado de salud.
Cuando leí El último combate, a pesar de la amargura que para mí supusieron las muertes de Trueno y Sígrid, me agradó situarme en la comarca del Ampurdán. Además, la referencia a los cátaros me resultó entrañable, pues mi cuñado nos llevó en ruta a conocer los vestigios de ese movimiento religioso, así como pueblecitos donde se desarrollaron algunas de sus historias y leyendas. Creo que, además de los dibujos de Boix, es uno de los pocos datos positivos de este álbum.
Amigo Kang, cuánto me alegro que también coincidamos respecto a la Marvel. Sus ediciones me parecen buenas: Dibujos, guiones originales y color modélico. También me fastidian un poco los "crossovers", aunque uno a de acostumbrarse a "pasar" de ello. Ahora se anuncia un coleccionable tomando como base el universo ultimate. Sobre los Vengadores, no conozco lo que dices, pero intuyo que me hubiera gustado.
Pues sí, qué curioso, al igual que con Víctor hay un nexo, Salamanca es la ciudad que visito más a menudo. Aunque será de momento, mientras mi hija siga cursando allí sus estudios. El jueves día 5 iremos a recogerla para que pase sus vacacionnes en casa, pero nuestra idea es ir y volver de inmediato. Pero seguro que tendremos alguna ocasión para conocernos.
Y ahora, paso a expresar mis opiniones sobre las aventuras de la Trueno Extra, pues como dije, al tiempo que voy leyendo, voy tomando nota de algunas cosas. Ya estoy con la primera aventura de Beaumont. Pero paso lo que he escrito de las dos anteriores, si bien de momento no he encontrado cosas realmente extraordinarias. GUNDAR

Anónimo dijo...

LA POSADA FATÍDICA. TRUENO EXTRA (1-3a)
La primera vez que tuve en mis manos el nº 1 de El Capitán Trueno Extra fue a través de la suscripción, con el nº 172 del cuadernillo, dos o tres días antes de que apareciera en los kioscos. Era el invierno de 1959/60 y hacía poco que Ambrós nos había abandonado, aunque lo veríamos de nuevo en los tres siguientes cuadernos.
Aun siendo un niño, estaba afectado por la llegada de Pardo en el nº 169, y ahora en esta nueva revista me encontraba con un tal Claudio Tinoco, a quien identifiqué como el autor del pasado Extra de Verano y del Almanaque de aquel mismo invierno. Tenía una sensación extraña, no sólo por la llegada de nuevos dibujantes, sino porque hasta las historias me resultaban extrañas. No era mi Trueno, el que había conocido. Es curioso, pero en mi ignorancia, los dibujos de Tinoco me recordaban al lejano recuerdo que tenía de las primeras aventuras, las de la colección DAN, de las que no tenía ningún ejemplar y que sólo había visto de pasada.
Al releer ahora esta primera aventura me han venido esos lejanos recuerdos, por lo que no podré evitar cierta subjetividad a la hora de analizarla en el presente.
Lo que está más que claro es que Víctor Mora no es el guionista, y que Tinoco se esfuerza por parecerse al primer Ambrós, al punto de imitarlo y plagiarlo con descaro. Hay secuencias que son prácticamente un calco de viñetas de los primeros cuadernos, como gestos y posturas. A pesar de todo Tinoco realiza un trabajo bastante correcto y me agrada su acabado en el dibujo. Cuando hizo el Extra de Verano no hay duda de que usó las famosas láminas de Ambrós, aquellas que había hecho como referente para sus “sucesores”. Por eso Tinoco decide no usar en los volantes de Crispín las típicas formas dentadas, ya que Ambrós desde hacía tiempo no las dibujaba.
Los textos en esta aventura son excesivos y se usa (y abusa) de cartuchos que a mi modo de ver son innecesarios. No obstante, me parecen de una caligrafía realmente preciosa y atractiva. De vez en cuando hay frases con otro estilo, que no me extrañaría obedezcan a correcciones de última hora o simplemente a censura. Es curioso, pero al contrastar esta aventura con la versión que apareció en Trueno Color, algunos rostros no coinciden. En la versión coloreada hay caras que son del mismísimo Ambrós, en tanto en la edición original son versiones del propio Tinoco. ¿Qué pasaría realmente?
Tengo que reconocer que Tinoco no me desagrada. Junto con Marco y Beaumont, es de los más “ambrosianos”. Nos dibuja a unos personajes más delgados de lo habitual, pero en esta aventura inicial su trabajo es bastante digno. La lucha en la taberna está muy lograda a pesar de usar secuencias de la aventura de Manfredo el Negro como referencia, pero la ambientación y los rostros de “los malos” están muy logrados. En esta aventura podemos ver con curiosidad a nuestros amigos vestidos de gitanos (zíngaros) y por eso creo que es la primera y única vez que vemos a un Trueno en pantalones. El guión resulta un tanto rocambolesco, en la línea de Alejandro Dumas, pero no está mal. Algo pesado por el exceso de explicaciones y bocadillos atiborrados de texto. Con la revista se iniciaba la explotación del personaje coincidiendo con la marcha del Maestro.
Respecto a las portadas, cabe decir que Ángel Pardo realiza un trabajo excelente, cosa que en su día no supe valorar. Muy interesante la sección de “La Aventura de la Historia” y las historietas de la familia Trapisonda, para mí (junto con la Rue del Percebe), de los mejores trabajos de Ibáñez.

GUNDAR

Anónimo dijo...

CONJURA TENEBROSA. (3B-5).
Dado que esta aventura es de Tinoco, poco tengo que añadir respecto a su estilo. Y lo mismo digo del guión, que sin duda corresponde al mismo autor que el de la aventura anterior. Me ha entretenido y me ha gustado “descubrirla” de nuevo. Tal vez Tinoco acentúa aun más la delgadez de los personajes, al punto que en algunas viñetas nuestro Trueno parece un tanto escuchimizado. La novedad de esta aventura sin duda radica en que es la primera vez, que yo sepa, que nuestros héroes visitan Venecia, la bella ciudad de Venecia, donde nuestros amigos conocen los típicos canales y góndolas. Los malosos de turno, como Giaffar, Satanelli y Scorpio, muy logrados. También encantadora la muchachita coprotagonista, que por cierto, qué casualidad, se llama Bianca. Tinoco hace un buen trabajo. Y muy logradas las escenas marinas a modo de “flash back”, que escenifican alguna batallita en altamar. Cuando no intenta imitar a Ambrós, resulta un buen dibujante.
Tinoco hace gala de no fijarse en Ambrós en algún momento dado y sus figuras resultan estáticas y a veces con posturas extrañas, pero como dije respecto a la aventura anterior, me gusta su acabado. En cuanto a las portadas de Ángel Pardo (como sabemos las cinco primeras), son realmente magníficas. Y un dato curioso, en el nº 5 se inicia un nuevo relato de La Aventura de la Historia a cargo de Tomás Marco. En verdad espléndido. Un dibujante que todavía no se había estrenado en el cuadernillo.
GUNDAR

Andresvinaros dijo...

Os dejo un un par de preguntas del blog Corsario sin rostro, que me han parecido interesantes:

"Entrevista a Diego Matos, autor del libro "El Antifaz del Guerrero" de Editorial Dolmen:
¿Cuál puede ser el motivo por el cual en países como Italia veneran a personajes como Tex, con más de 50 años o en USA siguen estando de actualidad personajes con más de 70 y sin embargo aquí en España no hemos sabido mantener para las actuales generaciones a personajes como El Guerrero del Antifaz, El Capitán Trueno, El Jabato, El Cachorro, El Inspector Dan y tantos otros? Aquí son considerados reliquias del pasado y sólo un pequeño y cada vez menos numeroso grupo de entusiastas aficionados se acuerdan de ellos.

Es una pregunta excelente y no sé si puedo darte una respuesta, porque no la sé. Creo que el quid de la cuestión está en la memoria histórica y en la capacidad de adaptación para los nuevos lectores. Es algo complejo, porque siempre habrá una base de lectores de los de antes que pueden verse alejados ante nuevas visiones. Además, a veces las ediciones que se encuentran de estos cómics más clásicos son difíciles de localizar o están a precios prohibitivos. Creo que la clave está en los padres, los abuelos, los hermanos… si desde la infancia acompañan a los pequeños a estas reinos de fantasía, puede que alguno se quede… y si aparecen más libros teóricos, divulgativos, informativos sobre el noveno arte, no sólo centrándose en lo actual, sino también en lo clásico, es posible que se consiga llegar a un mayor número de lectores. No debemos olvidar que las reliquias del pasado suelen ser las joyas que más valor tienen.


¿Piensas que sería posible una “resurrección” del personaje con autores actuales? ¿Tendría cabida en el mercado actual? Tenemos el ejemplo de las Nuevas Hazañas Bélicas que acaba de editar Glenat. En mi opinión, habría que adaptar la obra a los condicionantes y gustos del público actual, pero sin desvirtuar la esencia de la historia y del personaje. ¿Tú qué opinas sobre este tema?


Ya lo he mencionado un poco antes, claro que sería posible e incluso deseable, siempre y cuando fuera una adaptación en la que se mantuviese la esencia de la historieta clásica, pero orientado a una concepción más moderna. Podemos poner como ejemplo el comic-book norteamericano y cómo sus héroes, la Patrulla-X, por ejemplo, ha sabido renovarse manteniendo el interés y contando historias más actuales. También son personajes icónicos, como Batman o Spider-Man, Astérix o Tintín, y todos ellos han vivido una segunda juventud. El cine ayuda, eso tampoco podemos negarlo, quizá si hubiera un proyecto interesante sobre el Guerrero, algo más desarrollado que la liguera adaptación del Capitán Trueno, y se acompañase de una reedición del material clásico y unas nuevas nuevas aventuras (o puede que una versión “ultímate”, que está muy de moda, un concepto “definitivo” con un nuevo origen de los personajes icónicos), quizá el gran público actual, ése que compra por igual en librerías especializadas que en grandes superficies, se interesaría por esta obra de Gago.

VICTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITAN TRUENO Y YO” (XV)
“EL “TÍO” DEL CAPITAN TRUENO”
Gracias a la gentileza de Armando Matías Guiu, que al
expresarle mi interés por Ambrós y por saber como surgió el Capitán Trueno, me presentó a alguien que según dijo le conocía bien y fué testigo del “nacimiento” de nuestro héroe, conocí a José Antonio Vidal Sales (Cassarel). Vidal era alto, delgado, de rostro enjuto, muy serio, de finos modales y hablaba un excelente castellano de Valladolid. Nunca hubiese adivinado que había nacido en Reus (Tarragona). Parecía un austero Caballero Castellano, que además intercalaba algunos arcaísmos como férula, quitar hierro, etc. que yo sólo había oído en los Comentarios de texto en clase de Literatura. Me dijo que Ambrós y él habían ingresado casi al mismo tiempo en Editorial Bruguera, que como dibujante le gustaba mucho y ya había hecho un par de números de “Bisonte Gráfico”, cuando el Sr.González encargó a Vidal y aceptó una nueva serie para el “Suplemento de Aventuras de Pulgarcito” que tituló “La Nave del Tiempo”. Y entre los dibujantes disponibles eligió a Miguel Ambrós. Para ambos fué su primera serie en Bruguera (1955) y la hicieron con mucha ilusión pese al extraño formato de la colección. En aquel momento yo sólo tenía un número, así que le pregunté el motivo, que resultó ser el aprovechamiento del papel sobrante de otras publicaciones.
Era el mismo caso de “Diego Valor” que aprovechaba el papel sobrante de “Chicos”. Me dijo que Ambrós interpretaba sus guiones mejor que lo que él imaginaba al escribirlos y formaban un buen equipo. Como la colección comprendía otros personajes, que alternaban su salida con su serie, el tiempo de entrega no era muy acuciante para Ambrós, pero alguna vez iban justos. El éxito de “El Cachorro” de Iranzo, única serie apaisada que funcionó muy bien en Bruguera, animó al empresario a encargar al Sr. González otra serie, que tuviera una aceptación semejante. Y como sabemos Víctor Mora que en esos años era la mano derecha del “Creador”, le presentó la sinopsis de “El Capitán Trueno” y fue aceptada. Tiempo después, Vidal me dijo textualmente que si Ambrós y Mora eran los “padres” de “El Capitán Trueno”, él era como mínimo su “tío”. Entonces yo ignoraba que Cassarel, con el tiempo, escribirá muchos guiones de Trueno para Pulgarcito y Trueno Extra y cortos para Almanaques y Extras. También ignoraba quien era Mora, pero su nombre me sonaba de ”A todo color” con sus guiones para “Capitán Kerr” y “Satélite espacial”. Noté que Vidal estaba un poco triste al recordarlo,pues el salto de Ambrós a Trueno motivó el cierre de “La Nave del Tiempo” ya que Ambrós se dedicó a acumular los primeros cuadernos del Capitán. Con cierto orgullo profesional, me contó que algunas aventuras de éste, coincidirían con temas previamente tocados por él como Ricardo Corazón de León, las Hordas de Gengis Khan, seres prehistóricos o antiguas colonias romanas aisladas en Africa...
Por mi parte le recordé que en un par de ocasiones, Trueno hacía referencia en el cuaderno a precedentes aventuras suyas, aparecidas en Pulgarcito (Los Pictos y Akrón) y le pregunté por qué. Dijo no tener noticia al respecto, que ya se informaría, pero leí en su expresión sorpresa de que yo hubiese caído en ese detalle a pesar de mi edad... Cuando ya me iba, me explicó que Ambrós, al acabar su serie común, se empeñó en tomarle algunos apuntes de su rostro para crear a su nuevo personaje... Y aunque entonces me pareció poco creíble, realmente los primeros Truenos de Ambrós tenían a ambos lados del rostro unas líneas de expresión que le hacían más enjuto, como a su “Tío”. (Continuará) VÍCTOR TRUENO.

Ramón Ortiz dijo...

¡Jo Víctor, que relato biográfico!, interesantísimo ademas de novedoso.Estamos descubriendo de primera mano detalles cincuentenarios de Bruguera y Trueno, creo que la mayoría de nosotros nos haremos un libro, aunque sea en formato "casero" porque merece la pena. Saludos.

Elquemas dijo...

Perona amigo VICTOR, tu último
CAPITAN TRUENO Y YO, Debería ser el XVI o me he descontado.
Gracias por tus vivencias.
Un saludo

Anónimo dijo...

Me alegra leerte de nuevo, amigo Elquemas. Y gracias por el interés que demuestras por mi serie, al darte cuenta de que este último capítulo XV debería ser el XVI. Pero no se trata de un error.
En principio pensaba que los capítulos XIII a XVI eran demasiado personales para publicarlos, pero un encuentro casual con un antiguo condiscípulo me llevó a comentar el tema de Trueno y él me convenció a hacerlo, cuando ya había salido el XII. Este tiempo que me salté era anterior a dicho XII y creaba un error cronológico en la serie. Por ello:
El capítulo original XII se suprime. Los capítulos XIII, XIV y XV
pasan a ser los XII, XIII y XIV y el último es el nuevo XV. Pensaba aclararlo al llegar al capítulo XVIII, en que retomaré el tema de antiguo XII, pero así ya queda aclarado, espero. Escribe más a menudo,Elquemas, antes de que nos volvamos a frenar. Gracias.
VÍCTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Gracias, amigo Víctor por tus relatos. Como ya he dicho en alguna ocasión, para mí esa época de Bruguera es la auténtica, la "mágica". Conocer algunos de los entresijos de la editorial así como lo referente a los personajes, me resulta francamente apasionante. Y no digamos la aportación de nuevos datos, por ínfimos que sean, del Maestro Ambrós...
Yo sigo releyendo la Trueno Extra y tomando apuntes, que pasaré a continuación. He de reconocer que entre la calidad de los guiones del cuadernillo (de V. Mora) y los de la revista, hay un verdadero abismo. Por lo menos en la primera época. Saludos. GUNDAR

Anónimo dijo...

Gracias, amigo Víctor por tus relatos. Como ya he dicho en alguna ocasión, para mí esa época de Bruguera es la auténtica, la "mágica". Conocer algunos de los entresijos de la editorial así como lo referente a los personajes, me resulta francamente apasionante. Y no digamos la aportación de nuevos datos, por ínfimos que sean, del Maestro Ambrós...
Yo sigo releyendo la Trueno Extra y tomando apuntes, que pasaré a continuación. He de reconocer que entre la calidad de los guiones del cuadernillo (de V. Mora) y los de la revista, hay un verdadero abismo. Por lo menos en la primera época. Saludos. GUNDAR

Anónimo dijo...

LA TUMBA DE MERIKARE (6-8a)
A partir de este número 6 nos encontramos con Beaumont en solitario. Un dibujante con mucha suerte a pesar de su mediocridad en aquella época, pues tuvo el enorme honor de pasar a tinta cientos de dibujos del Maestro. Respecto al guión no cabe la menor duda de que no es de Víctor Mora. Como la aventura sucede en el desierto, con oasis, tumbas y momia incluidos, parece de primeras que la cosa promete. Pero el guión es francamente malo, poco coherente y con un desenlace precipitado y absurdo, sobre todo cuando se descubre la identidad de la “momia”. La aventura se inicia cuando nuestros amigos deciden unirse a la Cruzada, junto a Ricardo Corazón de León, con la alegría propia de unos niños que salen al patio de recreo.
Los dibujos de Beaumont son tomados, prácticamente calcados y plagiados de las aventuras que pasó a tinta a Ambrós. Especialmente los modelos son tomados de la aventura de Krisna y la del elefante blanco. El abusivo uso de estos modelos hace que en ocasiones la gesticulación de los personajes no se corresponda con el texto narrado ni las emociones que se intenta transmitir. El abuso de personajes copiados hace que Sandra, la jefa del grupo que busca el tesoro de Merikare, sea una copia exacta de la recordada princesa Naja, y sus hombres, casi todos son “capitanes Krisna”, lo que resulta del todo ridículo. Incluso la bajada a la tumba mediante escaleras en caracol, es la misma que la bajada a los sótanos de Barogar, y el Trueno es el mismo, lo que nos hace suponer que nuestro querido personaje debió de tener una marcada sensación de dejavú. Por cierto, en esta misma página aparece una gran viñeta donde se exhibe el tesoro de la tumba y sirvió de inspiración para que años después Bernal hiciera una de sus más bellas portadas del Trueno Color.
Beaumont se limitó a cumplir y fue a lo fácil. Sin embargo las portadas son bastante originales y llamativas, con buena estética y color. Para el lector profano era como si se tratara del dibujante de siempre. Beaumont llegaría a ser un dibujante muy bueno con el tiempo, pero que abusó mucho del plagio en sus inicios. Y fue un suertudo, porque tuvo el gran privilegio de aprender al pasar a tinta las mejores aventuras del Trueno.
GUNDAR

Anónimo dijo...

MADJI, EL PIRÓMANO (8B-10)
Esta aventura, que básicamente transcurre en alta mar, está dibujada por Claudio Tinoco y todo apunta que Víctor Mora no tuvo nada que ver con el guion.
Tinoco es correcto. Domina la temática marinera y sabe recrear con detalle las más variadas embarcaciones y movimiento de las aguas. Respecto al guión todo apunta que es la continuación de la aventura que concluyó en el número 5. Hay tres razones para afirmar tal cosa. Primera: la viñeta de inicio conecta con la historia que se desarrolló en Venecia, aunque para “disimular” tal cosa se haga ver que parten desde Tierra Santa, con los cruzados despidiéndose. Está claro que no es así, pues al encargado de hacer este “enlace” se le olvidó suprimir algunos de los artilugios típicos de los canales venecianos. Supongo que Tinoco no tenía el trabajo terminado a tiempo y decidieron intercalar la aventura de Beaumont. Segunda razón: Está claro que esta aventura iba destinada a iniciar el número 6 en lugar de publicarse a mitad del número 8. La prueba está en que en los episodios de los números 9 y 10, al final de la página 6, en ambos casos se aprecia que era el final de sendos episodios. Por eso en la página 7 la viñeta de arranque parece la del inicio de otro episodio, hasta se aprecia por el añadido al suprimir los típicos resúmenes del episodio anterior. Es como si viera el problema. Tinoco no podía entregar su trabajo a tiempo y se optó por este “apaño”. Además, es de interés hacer notar que el propio Beaumont debió de echarle una mano. En el número 10, viñetas 5, 6 y 7, se aprecia “la mano” de Beaumont, así como en algún que otro rostro… Y tercera razón: en la bodega del barco se ha escondido Satanelli, uno de los villanos de la aventura veneciana… Un dato curioso es que en Trueno Color estas aventuras no se reeditaron de forma cronológica, y en la reciente serie FANS sólo se reeditó la última, lo que dice mucho sobre la falta de cuidado y consideración al lector.
Volviendo a la aventura que nos ocupa. El guionista no conocía bien la “esencia” de nuestros personajes. Se dice que nuestros amigos se van a llevar la sorpresa de su vida al ver las llamas en el mar. Como si no supieran de la existencia del líquido inflamable (petróleo). Que yo recuerde, más espectacular fue el río ardiente en la aventura de Krisna cuando los tártaros de Blequi. También se dice que Trueno se va a enfrentar al enemigo más siniestro de toda su vida, refiriéndose al fantoche pirómano del tres al cuatro. El guionista desconocía sin duda a personajes como Titlán o el Conde Kraffa, entre otros muchos villanos. Por cierto, en las famosas láminas de Ambrós se dedica una de ellas a presentar al Madji y sus hombres, que sin duda realizó para ayudar a Tinoco a desarrollar su trabajo.
Con todo, la aventura se deja leer. Eso sí, no me gusta la Sigrid tan anoréxica que nos dibuja. Esta fue la última aventura de Tinoco. Debió de iniciar otra, pero quedó inconclusa para cuando el dibujante abandonó la editorial. Esta aventura de momento olvidada, con el tiempo la completaría Osete y se publicaría más tarde (nºs. 113-115).
GUNDAR

MDIAZ dijo...

¡Me encantan estos artículos sobre el Trueno Extra!!
Aclaras muchas cosas.
:)

Anónimo dijo...

Manuel Días, te debo una, gracias por la publicación de “CHANDRA” apaisado. Un abrazo, Fernández.

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo José, que magnífica portada.
Parece que el formato de Trueno en Pulgarcito no nos gustaba mucho, y menos éste de media doble página central. Era un engorro coleccionar los episodios,sin mezclarlos con otras cosas. Recuerdo que hacia 1960 encontré varios tomos de Pulgarcitos retapados y entre ellos esta aventura de Chandra. Como ya la tenía, me arriesgué y en un par de cuadernos de dibujo Enri y armado de tijeras y pegamento Imedio, recorté y pegué casi toda la aventura. Y como dice Ebravor es todo un desafío infernal si te has propuesto no reducir ningún dibujo y además suprimir los resúmenes y que la ultima página quede entera. Pero con tal de poder leerla toda seguida y en formato cuaderno... Con los años, cuando ya existían ampliaciones y reducciones en fotocopias lo intenté de nuevo con resultados más profesionales. ¿Tu versión está hecha en papel o es de ordenador, como supongo la de Ebravor? Como siempre, un saludo muy afectuoso de VICTOR TRUENO.

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar, gracias por tus palabras. Pero hoy voy a comentar tus impresiones sobre los Trueno Extra, que sigo con mucho interés. La verdad es que coincido en casi todo y no han escapado a tu ojo clínico ni la intervención de Beaumont al final de Tinoco, ni que dejó una aventura inacabada, que terminó Osete y también lo hizo con otra de Duarte incompleta. Dices que Tinoco te gusta más cuando no imita a Ambrós, ahí no coincidimos. Sobre todo los cuerpos quedan muy distorsionados. Truenos cuerpicortos y patilargos, por ejemplo. Cabezas cortadas. Es mejor en los fondos. Has acertado también en lo de los tres episodios consecutivos que fueron separados por el de Beaumont, Aún no tenían muy claro lo del 12+12+6-6+12+12. Sigue adelante, que quedan muchos más... En cuanto a los guiones, Mora no intervino hasta bien entrada la colección. Saludos. VICTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Gracias MDíaz por tu comentario. Intento que sea interesante, y el tomar apuntes me es un incentivo para releer unas aventuras que no tienen el gancho de los cuadernillos, pero que como ya hemos comentado, pueden albergar hallazgos "arqueológicos". Salvo en los trabajos de F. Man y Ambrós, en Trueno Extra hay mucha "paja". Pero el Trueno es nuestro Trueno...
La idea me vino de cuando Víctor Trueno nos remitió a una viñeta de Casamitjana que servía de base para aseverar que este dibujante pasó a tinta cierto dibujo de Ambrós, concretamente el dedicado por el Maestro al propio Víctor Mora. Así que me lo he tomado como una labor de "investigación", al tiempo que puedo expresar mis teorías y sospechas, dándo también (por qué no) un toque de humor. Al mismo tiempo es una oportunidad para que otros contertulios expresen sus ideas y enriquezcan los datos, pues nadie somos infalibles. Al estar de baja laboral me puedo permitir este análisis y os puedo asegurar que me resulta para bien, como parte de mi terapia, si bien haré cuanto esté en mi mano para no aburrir al personal. Ya me llego en la aventura de Buylla y os puedo asegurar que ya tengo una teoría que puede ser muy reveladora.
Un abrazo a todos. GUNDAR

Anónimo dijo...

Qué casualidad, nada más incluir mi comentario, he visto el tuyo, amigo Víctor. Presiento que vas a aportar grandes cosas que satisfarán a la peña truenófila. Muchas gracias de nuevo. GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITAN TRUENO Y YO” (XVI) a
“POR SORPRESA”
La conversación con José Antonio Vidal Sales excitó mi imaginación y ya en casa se me ocurrieron nuevas preguntas que hacerle la próxima vez, empezando por quién era el que destrozó muchos dibujos de Ambrós en los cuadernos cuando dejó de acabar sus dibujos a tinta.
Pero los exámenes finales de 4º de Bachillerato estaban encima y tuve que dedicarme a ellos. Por suerte me fueron muy bien, pero quedaba la Reválida que haríamos fuera del Colegio e imponía, al ser el Instituto territorio desconocido.
Una vez acabada, a la espera de las notas, regresé a Bruguera para ver a Julio Fernández, al que en mi visita precedente no pude entregar mi última tanda de chistes y comunicarle que durante los tres meses siguientes estaría ausente de Barcelona. A pesar de todo, me encargó que hiciera los titulares o logotipos de una lista de personajes para ver si en eso me defendía. Como coleccionaba programas de cine pensé que ahí tendría muchos modelos y acepté. Recuerdo que me sorprendió que en la lista figurara “El Jabato”, que ya había aparecido hacía tiempo. Tomando el tipo de letra romana esculpida en mármol, “mi” Jabato tendría las letras de “Quo Vadis” y “Julio Cesar”. Me despedí dándole las gracias, y al salir, Vidal Sales me vio y me rogó que si no tenía prisa, le acompañara a su despacho.
Como le había citado lo de nuestra “manifestación” la vez anterior, me preguntó cómo y por qué se había organizado, pues vio que nos acompañaron muchos compañeros que esperaron en la calle. Era mi ocasión de contarle que de repente la agilidad felina de los personajes de Ambrós y sobre todo su extraordinaria expresividad facial se habían tornado más toscas y algunas caras realmente deformes. Las caras, ése era el principal elemento repelente en la segunda etapa,llegaron a ser horribles en el nº 46 y las portadas siguientes. Todos lo habíamos notado y eso motivó nuestra protesta inocente.
Argumentó que Ambrós ya no podía sostener el ritmo de la doble entrega semanal, y le pusieron un ayudante, pero no le gustaron los resultados y no quiso continuar, sin soltar prenda del nombre del o de los responsables del desaguisado. (Un amigo y yo teníamos la teoría de que eran dos, uno aún peor que el otro.) Fue entonces cuando me enteré de que los números siguientes no los dibujó Ambrós, como nos prometieron aquel día, sino que superpuso nuevos rostros suyos de los protagonistas a los ya dibujados y sustituyó enteras las peores viñetas. Como me diría Mora años más tarde, aquellos cuadernos casi se cargaron la colección. Y no hay duda de que en Bruguera tomaron buena nota: --”¡Las caras!--repitió Vidal, como si mis palabras le confirmaran una sospecha. Y entonces me reveló el motivo de aquella visita sorpresa: Nos acercamos a otra mesa en la que había tres montones de originales. Me invitó a mirarlos.
En el más voluminoso, debían haber unos 80 papeles, era una aventura de Trueno en formato vertical pero con cuatro tiras por página, no con tres como ponía Ambrós en los Almanaques, y no era de Ambrós. Pero inmediatamente reconocí al dibujante: ¡Era Buylla! Yo conocía perfectamente su estilo pues tenía todas las series de Diego Valor. Estaba más cuidado, pero los rostros del Capitán, Crispín y Goliath, no se parecían en nada a los originales. Y en más de un momento se filtraba su tendencia a la caricatura y a las posturas un tanto grotescas; también el atuendo de Trueno tenía graves modificaciones.
El segundo montón, también voluminoso, estaba más cerca del Trueno “de verdad”: enseguida reconocí algunos dibujos de Ambrós y de Dan Barry bastante bien calcados, aunque otros, de su cosecha propia, presentaban un Trueno cuerpicorto y patilargo. Su “autor” firmaba Claudio Tinoco.
Y el tercer montón, el menos grueso, con unas 30 páginas, era de Beaumont . Aunque entonces ignoraba quien era, de los tres era el que más se acercaba a los últimos cuadernos de Ambrós. (Sigue en XVI b)

VÍCTOR TRUENO dijo...

"EL CAPITAN TRUENO Y YO" (XVI) b

Pese a que algunas caras no se parecían mucho, los cuerpos estaban proporcionados y eran semejantes a los de los cuadernos recientes y así se lo dije a Vidal.
¿A qué se debía todo aquello? Pues a que se estaba gestando una nueva revista semanal, protagonizada por "El Capitán Trueno" y según me contó, no se decidían por qué dibujante debía inaugurar la colección. Parece que se inclinaban por Buylla, que gozaba de prestigio por Diego Valor, pese a que de los tres era el menos parecido a Ambrós.
Después, conociendo mi admiración por él, lentamente, y como creando expectación, abrió una carpeta: Y me mostró las cuatro portadas que el maestro dibujó para esta aventura, los primeros originales suyos que, emocionado, toqué, aún sin los textos, y vi el logotipo del trío en una hoja aparte que se montaría en las nuevas portadas.
Creo que Vidal me utilizó como en una miniencuesta, como representante de la manifestación, que a su vez podía representar a otros miles de lectores que mermaron las ventas durante aquellos cuadernos pese a los remiendos del propio Ambrós, para decidir el primer dibujante. Pero aún faltaba lo mejor. (Continuará)
VÍCTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

¡Hola! amigos, quiero en primer lugar felicitar a los “Truenoarqueologos” (Gundar y Víctor Trueno), por su incansable labor, que sigo con mucho interés, aunque en silencio. También aprovecho para responder a la pregunta de Víctor Trueno, la aventura de “Chandra, el usurpador”, la estoy realizando sobre papel, como todo lo que suelo hacer, ya que con el ordenador prácticamente no se trabajar. Con relación a las ampliaciones, por supuesto que hay que ampliar y reducir viñetas, normalmente para poder trabajarlas tengo: primero ampliarlas a tres beses su tamaño, (lo publicado en Pulgarcito) una ves ampliado se limpia los dibujos del gris del tono rojo que le dieron para esta edición, una ves limpiado se vuelve a fotocopiar al mismo tamaño, luego se redibuja con tinta china, todos los negros. Una vez terminado se diseña la página al formato DIN A3, y de nuevo se reducen las viñetas adecuándolas al nuevo formato, siempre procurando que quede lo más fiel posible al original, por supuesto, que tienes que agregar algún añadido, pues el formato así lo requiere, si no se alterase seria imposible tal cambio de formato, y de color, yo siempre quise tener esta aventura en el clásico blanco y negro, pienso que El Maestro Ambrós, dibujo estas viñetas para una edición en B/N, y no en bicolor como lo publico la editorial. Las viñetas por otro lado las bebió de realizar a un formato enorme (los cuadernos los realizaba a un formato de 39X26,5 cm.) ya que al ampliarlas no se deforman, pueden ustedes copiar las aquí publicadas y ampliarlas y comprobareis que cuanto mayores mejor se aprecian los detalles.
No se cuando las terminare pues como digo tienen mucho trabajo, ya que son cuarenta páginas más portada.
Un fuerte abrazo amigos, J. Fernández.

Anónimo dijo...

Me ha sido muy grato iniciar el día leyendo a Víctor y a José Fernández. Y es curioso, Víctor, lo que apuntas sobre Buylla va en la línea de lo que yo adelantaba como "algo revelador". Ya lo explicaré en su momento (antes tengo que pasar los análisis de las aventuras nº 11-15 de Trueno extra), pero se trata precisamente de indicios, y también de "evidencias", que me han hecho deducir que las aventuras de Buylla eran las destinadas a inaugurar la revista Trueno Extra, así como del por qué no llegó a hacerse. En cualquier caso, me ha emocionado leer tu relato, esa puesta en escena de lo que se guisaba en la editorial, y también me ha sorprendido comprobar que mis sospechas e intuición no van nada desencaminadas. Me gustaría saber en qué momento se produce tu visita, Víctor, me refiero a cuándo contemplas aquellos montoncitos de láminas dibujadas. Por ejemplo, en qué aventura del cuadernillo se llegaban en aquellos momentos.
Creo José Fernández que tu labor, no solo va en la línea arqueológica, sino que además eres un virtuoso restaurador. Ójala la aventura de Chandra llegue a completarse. He incluído las páginas en mi carpeta de imágenes, así como la portada, y francamente está muy bien. Es el Ambrós más puro.
Espero en un rato ordenar mis apuntes e incluir mis comentarios respecto a las aventuras del Trueno Extra. Esta colección la tengo encuadernada en volúmenes de 30 ejemplares y en un estado óptimo. Eso sí, he tenido de desempolvarlos, pues hacía tiempo que no los revisaba. Pero cada vez me resulta más apasionante y vuelvo a sentir el dolor por la marcha de Ambrós (1959/60). Me alegra que hoy sigamos echando tanto en falta al Maestro, y que hombres maduritos como José Fernández, Víctor o Ebravor, entre muchos, sigan vibrando con aquellos trazos maravillosos.
GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar,ya te dije que coincidimos en muchos puntos. Me preguntas en que fechas se produjo la "sorpresa". Sería a finales de junio o primeros de julio del 59, como dije, al acabar el curso escolar. En el cuaderno habría empezado la aventura de Krisna y nada hacía presagiar lo que nos esperaba. Piensa que, escamados por la falta de puntualidad en las entregas, se cubrían las espaldas acumulando material antes de empezar a publicar una serie. Por eso Ambrós tuvo problemas. A mí, la salida de los dos primeros episodios apócrifos en los Extras de Verano de 1959 me dieron mala espina...como comento en los siguientes capítulos. Espero leer tu versión de este asunto.
En cuanto a imitaciones, calcos, plagios y demás, piensa que en Bruguera lo que se pretendía es tener muchos "Ambroses" a la vez. Y no 20 Truenos distintos. Le reconocían su parte en el éxito y les asustaba apartarse de su estilo. VÍCTOR TRUENO

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo José Fernández: Una vez te dije algo de "almas gemelas" y desde luego hemos coincidido en muchas cosas. Muchas gracias por tu extensa explicación.
En mi segundo intento ampliaba las viñetas al tamaño final, primero en color, reduciendo los tres colores básicos a cero, y luego subiendo el negro. Tras limpiar si quedaba restos de algún color, hacía una nueva fotocopia en b/n y restauraba con tinta las zonas negras. Después venía lo difícil. Remontar las viñetas en su formato final, siempre prefiriendo añadir alguna viñeta-comodín,del mismo autor y época,-- no como en Bruguera en que pusieron caras de Pardo en medio de una de Ambrós.-- Si al final de la tira no cabía otra entera sin recortarla.
El colmo llegó con la aventura de los Pictos, en la que, además de lo anterior, cortaba cada tira de Pulgarcito por la parte central y ampliaba cada mitad al tamaño final de la nueva página, con lo que los dibujos quedaban integros al 100% y sin retoques ni añadidos, aunque variase la altura de cada tira, la superficie quedaba compensada. Pero lo dejé pues salía carísimo cada doble página necesitaba 10 fotocopias---una en color--para dar dos en formato del Trueno Extra. Lo digo por si puede ayudarte en tu complicada labor. Lo sé por experiencia... Un abrazo.VICTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

Amigo Víctor Trueno, te agradezco los consejos, yo no parto de ediciones en color, yo cuando comencé con este trabajo (2005), fue de la edición pirata publicada en el año 1981 en bicolor, por supuesto que es caro el proceso, pero como dice el refrán el que algo quiere…, yo e procurado no tener que recurrir a viñetas de otras aventuras, si he tenido que añadir algún personaje secundario e recurrido a repetir las fotocopias a distinto formato, sobretodo en viñetas de mucha acción, entiéndase de peleas, o batallas.
El trabajo lo tengo bastante avanzado, pero aun le queda bastante faena, ya os tendré informado.
Un abrazo, Fernández

Anónimo dijo...

Amigo Gundar, lo de restaurador, creo que esta labor, es compartida por los cuatro locos, que quedamos enamorados del trabajo de Ambrós en Capitán Trueno, con sus magníficos dibujos, atiéndase: Ebravor, Víctor Trueno y tu mismo, que lo as demostrado en múltiples ocasiones.
Un fuerte abrazo, Fernández.

Anónimo dijo...

Se queda uno con la boca abierta con los trabajos manuales que contaís. Yo soy más joven que vosotros y conocí al Capitán a través del TRUENO COLOR setentero, del que no pude conseguir los primeros 30 números, de manera que, cuando un domingo de principios de los 80, en el suplemento de color de un periódico (no recuerdo si era ABC o EL PAÍS), en el apartado de los chavales, empezaron a publicar "a sangre y fuego", el "número 1 que tanto esperaba" (como decía el tomo 12 de los que sacó Bruguera por aquel entonces), ya que, hasta la fecha, el número 1 que yo conocía era la aventura "Los normandos de Osfold", el remontaje de la aventura de la isla de metal de Marco, con una vergonzosa (aunque jugosa en el sentido arqueológico del que venís hablando) metamorfosis de sir Patrick en Gundar (no confundir con el contertulio maese Gundar, je, je). Pues bien, con verdadera "ansia viva", cada domingo, cuando mi padre había terminado de leer el suplemento, con mis tijeras y mi pegamento "imedio" recortaba cada página de aventura (dos de las apaisadas remontadas y a todo color) y las iba pegando en folios de papel "Guarro" de los que teníamos que comprar para el Instituto (iba entonces a Primero de BUP). Todavía conservo esa obra de pretecnología en algún rincón del desván de la casa de mis padres en Cuenca...
Más de una vez he pensado que algunas de las viñetas del Trueno Color setentero (las no mutiladas por la censura ni los remontajes) podrían usarse para el Nuevo y Genuíno, que -evidentemente- creo que se basa en la edición facsímil del 92 remontada y coloreada. Esas viñetas "puras" del Trueno Color setentero son mucho más nítidas. Bastaría con sustituir la rotulación mecánica por la manual. Obviamente, eso encarecería el producto final y entiendo que no sería viable desde el punto de vista del mercado, pero ¿por qué no soñarlo?
Por cierto, por fin pude acercarme ayer a Madrid y adquirir el Nuevo y Genuíno TC número 6. Coincido con muchos de vosotros en que está más cuidado en la encuadernación y que han hecho un esfuercillo en mejorar el color, aunque en este tomo abusan exageradamente de los marrones. Si os fijáis, ni una sola de las viñetas recoge algún elemento coloreado de azul añil o azulón.
Insisto en mi particular opinión de que las portadas de los cuadernillos que se recopilan al final de cada tomo podrían ser las de la edición facsímil, que recogían espectacularmente los vivísimos colores que tenían las extraordinarias portadas del maestro Ambrós. Pero bueno, el tomo está en linea ascendente y ardo en deseos de ver al Conde Kraffa en los siguientes. Espero que no coloreen a sus cruzados con marrones o grises, sino que veamos algún rojo sangre, verde césped, amarillo limón o azulón, que dan mucha más vida al dibujo.
Gracias a los veteranos por todso los comentarios que nos estáis dando a los demás sobre lo que se guisaba en la cocina de Bruguera, así como a la encomiable labor de GUNDAR con el Trueno Extra...¡¡cuánto me gustaría echar un vistazo a tus ejemplares, pues yo los leí solo en el Trueno Color setentero y en la edición histórica.
Saludos a todos.

Anónimo dijo...

Uuups. Se me olvidó poner que el comentario anterior es mío. KANG (aunque, por mi eterna brasa con el tema del color, algunos ya lo habréis adivinado)

Anónimo dijo...

Usando el símil de Kang, la "cocina de Bruguera/E.B." se está poniendo al rojo vivo...
A Víctor: Gracias por esa aclaración. Siempre pensé que la explotación del Trueno fue a raiz de la marcha de Ambrós a finales del 59. Me encaja lo que cuentas sobre en qué momento se puso en marcha el proyecto Trueno-Extra, y confirma la teoría de lo que exponga cuando analice las aventuras de Buylla. Luego hablas de dos extras de verano "apócrifos". Uno es el de Tinoco, ¿y el otro? ¿Te refieres al Pulgarcito? Por cierto, en aquel verano tuve que ahorrar para comprarme aquel extra. Lo ví en el kiosco de la estación de Renfe y me impactó (soy muy impresionable) aquella portada en que Sigrid aparecía casi en primer plano, espléndida, pero con el rostro horrorizado. Cuando lo adquirí sufrí una especie de shock a causa de Tinoco. La Thule no era la de siempre. Todo me parecía extraño. Recuerdo que se lo conté mi padre en mi "angustia" (yo tenía 9 años) y después de echarle un vistazo, me dijo:"Hijo, pero si está muy bien dibujado. No sé por qué te preocupan estas cosas..."
Amigo José Fernández, gracias por tus comentarios. Siempre he admirado tu labor desde que iniciaste "Todo lo que se ha escrito..." y gracias a ti somos muchos los truenófilos que tenemos recogido el material publicado en artículos de prensa y revistas. Pero lo que más aprecio es el cariño y altruismo con que lo haces, y sabes que lo digo de corazón.
Amigo Kang, tu juventud también es muy refrescante para todos, pues necesitamos de esa savia nueva. Estoy contigo con lo del color. Tú conoces el color Marvel y si ese sistema se aplicara en el Genuíno, sería de lo más "orgásmico" (perdonad por la expresión, que la uso en el sentido más limpio de la palabra). Respecto a la reproducción de las portadas de los cuadernillos, estoy seguro de que los de la primera generación lo preferimos así. Esto va para gustos. Tienen un encanto especial, aunque reconozco que el color de los 90 es más llamativo. Pero si observas, en las portadas de la facsímil, fallaron los negros y a veces fueron retocados, y no siempre con la debida pericia. A veces cambiaron hasta algunos gestos de los rostros. Un ejemplo, compara los rostros de la portada del nº 100 y observa sobre todos los negros. Pero como digo, va para gustos. Pero sabes que en el aspecto cromático compartimos un mismo sentir.
Voy a intentar en este fin de semana pasar mis últimos apuntes del Trueno-Extra. Te diré, amigo Kang, que en efecto, es una gozada leer los originales. Al abrir el volumen, lo primero que me inunda es ese olorcillo que me regresa a mi niñez. Y cuando pasas de los 60, esa sensación es muy gratificante.
GUNDAR

Anónimo dijo...

NEYJAR, EL LOBO DEL NORTE (Trueno Extra nºs. 11-13A)
Nuestros amigos se hallan descansando en Thule y participando en una fiesta con motivo al regreso de los marineros. Pero resulta curioso que no esté Sigrid con ellos, quien en su castillo (al parecer a unos pocos kilómetros de allí), ha sido víctima de un complot por parte del “Lobo del Norte”. Pero lo sucedido a Sigrid, según el relato, ha sido fruto de un proceso que ha llevado su tiempo. Por eso la pregunta es: ¿Qué hacían Trueno y sus amigos, tan de parranda, que no se habían enterado?...
Bueno, esta es la base del guión, que también parece prometer pero luego se queda en poca cosa. Sin embargo, tengo que reconocer que la aventura me ha gustado, y sin duda es debido a que Beaumont recrea la Thule clásica, es decir, la de Ambrós. Los vikingos son los de Ambrós, sí, los de Kyril y Kundra, lo auténticos, aunque para ello nuestro dibujante haya tenido que copiar. Una vez leí que, contrario a lo que se pensaba, los verdaderos vikingos no llevaban casco con cuernos. Pero para mí, viva la subjetividad, los auténticos, los genuinos, los verdaderos, son los vikingos de Ambrós. Y todos salen en esta aventura. Pero por lo demás, Beaumont se limita a plagiar y a copiar un poco de aquí, un poco de allá, y el resultado es que la atmósfera es del todo ambrosiana. Al punto que Sigrid muestra casi la misma belleza y esbeltez con que la dotaba Ambrós. ¡Hasta el Castillo de Sigrid está tomado de la aventura de Kabalí y Kundra!. Por cierto, al Castillo se le denomina “Rocas Blancas”, y es que Víctor Mora no había incorporado el término “Sigridsholm”, y por tanto el guionista de esta aventura se permitió esa licencia.
Una de las incoherencias de este relato es que el Castillo de Sigrid es tomado por Neyjar, y llega a ser pasto de las llamas. En el resumen del nº 13 se dice “el Castillo de Neyjar”, y ya no se parece para nada a “Sigridsholm”. Otro dato curioso está en el nº 12, página 12, viñeta quinta. Beaumont pinta una cruz en el escudo del pecho de Trueno. No tiene importancia, pero sin duda que “se le fue la olla”. Las páginas finales presentan unos dibujos menos elaborados y el final de la historia resulta precipitado. Sin embargo tengo que reconocer que las portadas de Beaumont están a la altura, con un resultado más que aceptable.
GUNDAR

Anónimo dijo...

TEODULFO EL TERRIBLE (Trueno Extra nºs. 13B-15)
Esta aventura supone el debut de Casamitjana, un dibujante nada ambrosiano que se ve obligado a usar los recortes de Ambrós para los personajes, lo que sin lugar a dudas le repateaba. No hay más que ver la de veces que usa el rostro de Goliath con el parche en el ojo equivocado.
Cuando de niño leí esta aventura, el dibujante no me gustó nada. Le llegaría a recordar como el que dibujaba a la gente corriendo sin doblar apenas las rodillas. Pero en la actualidad, más de 50 años después, no me parece tan malo. Es más, Casamitjana es un dibujante peculiar, con su estilo propio y una personalidad bien definida. Me recuerda a los dibujantes de la escuela franco-belga que tanto admiro. Por eso hoy lo catalogo como “por encima del término medio”. Lo que no me termina de convencer es la falta de expresividad en los rostros de creación propia.
La aventura se inicia con la llegada de nuestros amigos a España, en un lugar de la costa no definido. Traen regalos para los amigos, lo que indica que conocen el lugar. Es cuando se encuentran con los desmanes y abusos del señor feudal Teodulfo, que no es otro que un fanfarrón, así sin más.
De interés es el momento previo al torneo, así como el torneo mismo, donde el dibujante hace uso –a modo de documentación- de los primeros números del cuadernillo, del torneo del nº 1 “A sangre y fuego”, y de la armadura que usa el Capitán en la aventura de “los fantasmas” cuando se dirige al Castillo de Morgano.
Un tanto chocantes son las siguientes secuencias: Dos hombres de Teodulfo van a echar una mano a Sigrid, quien les ha pedido ayuda porque se les ha atascado el cubo en el fondo de un pozo. Sigrid, tomándoles por sorpresa les empuja al interior del mismo. Según nos lo dibuja Casamitjana, ambos hombres tuvieron que descalabrarse cuanto menos, o tal vez ahogarse. Afortunadamente, en viñetas posteriores aparecen simplemente remojados.
En otro momento, cuando Teodulfo desprecia el reto del Capitán porque ignora su rango, diciendo que él solo lucha con caballeros, uno de sus siervos le dice que el Capitán Trueno forma parte de esas leyendas cuyas gestas van de boca en boca, con lo que se gana una leche de cuidado.
También es digno de reseñar el hecho de que se presenta a Trueno y Sigrid muy enamorados. Hay una viñeta, sencilla pero preciosa, donde aparece la silueta de ambos, y Trueno dice “Mi vida te pertenece a ti por completo…”, y más tarde, una Sigrid llorosa dice emocionada “Suerte, mi paladín… y cuida tu vida que es la mía” (frases que me recuerdan al Guerrero del Antifaz). También es en esta aventura donde aparece el Crispín tomado del dibujo que Ambrós le dedico a V. Mora, según referenció en su momento del amigo Víctor Trueno.
En resumen. Ya nadie puede decir que Sigrid no estuvo jamás en España. Y también es de justicia afirmar que esta aventura, sin ser de mis favoritas, ha ganado con el tiempo.
GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar: Como sabes sigo con mucho interés tu serie sobre Trueno Extra. Sin ánimo de crítica, si no intentando completar tus consideraciones que comparto en buena parte, del mismo modo que te diste cuenta de que las aventuras de Tinoco con Satanelli formaban un ciclo que rompieron al intercalar la primera aventura de Beaumont, al principio de la de Neyjar hay otro extraño apaño:
Se dice que están en Thule celebrando el regreso de los pescadores, pero mira las viñetas 2, 3 y 4 (Página 1). Olaff el jefe del poblado le habla de reparar su nave. ¿Cuando se averió? Después dice que sus hombres han cargado la parte del tesoro que escogiste ¿Qué tesoro? Ahora busca la última página de la aventura anterior de Beaumont, la de la Momia y compara. Olaff y Ricardo son idénticos: En la citada viñeta 3 Ricardo tiene un escudo en el pecho que deja vislumbrar los leones de Inglaterra, si bien en las viñetas 2 y 4 ha sido borrado. ¿Por qué? Me parece que esta aventura es continuación de la de Merikare. Entonces el tesoro es el de su tumba y Trueno da una parte a Ricardo para la Cruzada. Fíjate además en que en la fiesta inicial no se ven vikingos pues estarían en Palestina,no en Thule. Solo en la viñeta 1, posiblemente retocada al hacer la justificación. Así tendría más sentido todo, aunque luego la llegada del mensajero sí parecen estar en Thule...Misterio. Comparto contigo que de estar en Thule,es extraño que Sigrid no estuviese en la fiesta ni se enteraran de la invasión. Para acabar, añadir que en el tercer episodio (13-A)se utilizaron por primera vez caras de Ambrós procedentes de las láminas desaparecidas...que Casamitjana estrenaría casi al completo en la siguiente aventura en España. VICTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

Amigo José: Volviendo a las adaptaciones del material de Trueno en Pulgarcito a formato "normal", ya sea apaisado del cuaderno o vertical de la revista o Trueno Color, yo partí de las primeras ediciones en Pulgarcito, ya sean Bicolor o en Pentacromía, a partir de Camelot.
Como habrás comprobado, al fotocopiar originales en b/n no hay problema, pero si el original tiene rojo y trama roja (O magenta), esas zonas salen grises y como en las caras ponían trama a mí me fastidiaba mucho, pues pretendía además de cambiar el formato lograr una versión B/N limpia y normal. Si el rojo no era muy intenso, manipulándolas, algunas máquinas de los 90 casi lo suprimían, pero muchas veces no. Dado el respeto que sentía por Ambrós, si había trama gris en las caras me apuraba poder tapar algún rasgo al limpiarlas. Después de probar en muchas copisterías, encontré una que me daba los dibujos limpios sin trama, suprimiendo el rojo. Era haciendo una ampliación al tamaño final en color,pero graduando la máquina con los colores base, magenta, amarillo y azul a cero. Así desaparecía todo rastro del rojo, y quedaba del dibujo impreso solo lo negro. Y a partir de allí se actuaba como con los originales normales. Hacía otra fotocopia dinA3 en negro intensificándolo y luego de retocar las masas negras, remontaba. También probé con los episodios de Pentacromía y también los limpiaba, pero con peor resultado, por el peor impreso de los originales. Ya te dije que salía muy caro pues las ampliaciones en color y papel grande eran prohibitibas. Ánimo y termínalo. Un Abrazo de VÍCTOR TRUENO.

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo José Fernández: Acabo de comparar mi versión con la muestra de la tuya y debo reconocer que es mucho mejor. En la mía, con técnica de hace 20 años, se perdieron algunas líneas de los rostros que ahora sí aparecen en la tuya. También los añadidos de los fondos están perfectos. Como dice Gundar, eres un auténtico restaurador. Mis felicitaciones más entusiastas. Por favor termínalo. Es estupendo. Gracias, VICTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Me ha encantando de nuevo leer vuestras entradas, Víctor y José. Y lo que estáis comentando respecto a la aventura de Chandra me parece de lo más loable. Siempre he pensado que se trata una obra maestra, de uno de los grandes clásicos del tebeo, donde el Maestro luce su arte a plenitud creando secuencias muy cinematográficas y dando una lección de lo que es hacer un buen tebeo. Por eso siempre me ha contrariado su formato de “horroroscopio”. Si se logra transcribirlo al cuadernillo con la calidad que lo estás haciendo, amigo José, pienso que lo agradecerán hasta las futuras generaciones.
Gracias, Víctor, por tu explicación complementaria respecto a la aventura de Neyjar. ¡No me había dando cuenta! (Me he dado varios capones). Y lo he comprobado. En realidad es la continuación de la aventura de Merikare, y Olaff no es otro que Ricardo Corazón de León. Es como la “mutación” que se hizo en el Chapuza-Color cuando a Sir Patrick lo convirtieron en Gundar, hecho que recientemente ha comentado el amigo Kang. Por lo que veo los primeros dibujantes destinados para el Trueno-Extra realizaron unas aventuras que, por decirlo así, iban entrelazadas entre sí. El cambio en el orden de publicación propició estos apaños. En lugar de publicarse 12+12+6 sus 30 páginas, a veces lo tuvieron que adaptar a 6+12+12, o viceversa, generando la ruptura de su continuidad (en los trabajos de F. Man se dio este hecho con frecuencia). Me ha resultado alucinante tu explicación, que espero sigas haciendo, pues de eso se trata, de intentar “reconstruir mediante los restos arqueológicos” todo lo referente a nuestro héroe. Ojala abunden comentarios de este tipo por parte del resto de amigos del Trueno, especialmente por parte de los que vivimos su nacimiento, pues luego estos detalles se irán perdiendo con el paso del tiempo. Mis comentarios respecto a las aventuras de Buylla, que estoy elaborando, y sobre todos mis sospechas, van en línea con tu experiencia de cuando supiste por vez primera que se estaba gestando la revista. Será un placer leer de nuevo tus comentarios y posibles correcciones que arrojarán más luz sobre lo que tuvo que fraguarse en aquella etapa de cuando el Maestro decidió abandonar la Editorial.
GUNDAR

Anónimo dijo...

Amigo Víctor Trueno, yo no tengo tantos conocimientos técnicos, todo es de una forma artesanal, como te dije yo me limito a ampliar las viñetas luego con tempera blanca elimino los grises dejados por el color rojo, rostros incluidos, una ves limpios se fotocopian de nuevo, y se maciza de negro, siempre procurando respetar al máximo el dibujo original, en cuanto a fondos y demás detalles procuro ser lo más fiel al maestro, cosa que no es nada fácil. Pero tengo un problema, una ves terminado la página, al retomar el formato de folio, suelen salir siempre descuadradas, y no se como solucionarlo ya que tengo que corregidlo, volviendo a remontarlo en este nuevo formato, con lo que me da más trabajo si cabe, si conoces algún remedio por favor pásamelo.
Un abrazo, Fernández.

Anónimo dijo...

EL ATAQUE DE LOS TÁRTAROS Y EL PAIS DE LOS LAGOS (Trueno Extra nºs. 16-20) -PARTE I-
Se inicia un ciclo de tres aventuras dibujadas por Buylla, dibujante que era muy conocido por su personaje Diego Valor. Estas dos primeras aventuras están entrelazadas entre sí y no hay una clara división entre una y otra, por eso las analizaremos conjuntamente. A la primera pueden adjudicársele las 32 páginas primeras, y a la segunda las 28 restantes, haciendo un total de 60 páginas.
Cuando leí estas aventuras yo apenas tenía 10 años, pero claramente (acostumbrado a Ambrós) rechacé de pleno el estilo de este dibujante. Pero para aquellos que tuvieran más de 15 años, la llegada de Buylla al Trueno tuvo que ser todo un acontecimiento, incluso para los directivos de Bruguera, pues su Diego Valor gozaba de gran popularidad y su tirón, gracias también a la radio, era muy grande. A mi mente vienen recuerdos de mi más temprana niñez donde se mezclan los seriales de este personaje interplanetario, las comedias de “Matilde, Perico y Periquín”, y los ruidillos de las diales en una búsqueda desesperada por escuchar “Radio Pirenaica”. Desde la cama escuchaba el cuchicheo de mis padres y de algún vecino que venía a hacer compañía…
Dejando a un lado la calidad gráfica de Buylla, lo que siempre ha estado claro es que no era un dibujante para Trueno. Nuestro amigos están rarísimos bajo su pluma, y tan solo me convencen algunos fondos, los personajes secundarios –bien caracterizados- y la manera tan peculiar y a la vez realista de cómo dibuja la cota de malla del Capitán. En la segunda aventura el dibujo de Buylla otorga a la historia un halo de fantasía, con tintes de cuentos de hadas como aquellos que leían mis hermanas, con unos resultados estéticos bastante curiosos… En la página 12 del nº 20 hay una viñeta muy interesante. Trueno, Crispín y Goliath aparecen de espaldas frente al trono del rey del País de los Lagos. Las tres figuras son total creación e Buylla y están francamente bien. Un peculiar estilo al que no estamos acostumbrados, pero en una pose original e interesante.
Respecto al guión he percibido algo curioso. No se parece a los anteriores en lo referente al estilo literario. Si no fuera por el tufillo patriótico-religioso que se percibe, juraría que me recuerda a Víctor Mora. Sin hacer afirmaciones categóricas, intentaré argumentar en qué baso mis sospechas. En los episodios precedentes Trueno exclamaba eso de “Por San Jorge”, y ahora vuelve al clásico “Por Santiago”. El burrito de Goliath, Rodolfo, es un claro precedente de Nicasio, siendo la relación entre ambos, así como los golpes de humor, prácticamente idénticos. Y, ¿qué decir de la oronda posadera, que le tira los tejos a Goliath? ¿No es algo con lo que Víctor Mora se regodea? Por otro lado, las portadas del nº 16 al 19 son de Ambrós… ( por cierto, siempre geniales). Fueron publicadas cuando en el cuadernillo se desarrollaba la aventura de los hombres lobo y Ambrós hacía tiempo que había volado. Por eso surgen algunas preguntas.
GUNDAR

Anónimo dijo...

EL ATAQUE DE LOS TÁRTAOS Y EL PAIS DE LOS LAGOS (PARTE II)
Víctor Trueno, a primeros de junio de 1959 había visto las planchas de Buylla, y estas no se empezaron a publicar hasta mayo de 1960. ¿Tal vez estas aventuras fueron de las primeras realizadas para Trueno Extra, si acaso no fueron las primeras? ¿Se retrasó su inclusión para el inicio de la revista (enero de 1960) por lo que decimos de su estilo?...
Me imagino una reunión de los redactores:
-Como ya sabéis, teníamos pensado lanzar la revista con las páginas de Buylla, de las que el Sr. Ambrós nos ha dejado unas magníficas portadas. Por otra parte el sr. Víctor Mora dio unas acertadas pautas a seguir por el nuevo guionista, y hasta le ayudó a confeccionar el guión. Pero ahora que veo los resultados… el estilo de Buylla va a sorprender a los lectores habituales… ¿Qué pensáis al respecto?
-Pues que nos arriesgamos si así de primeras –dijo uno de los presentes- presentamos este Capitán Trueno al lector, por muy bonitas que sean las portadas. Creo que mejor usar a otro dibujante más parecido a Ambrós, de forma que no se note tanto la diferencia…
-Bueno, el sr. Tinoco ya es bien conocido –dijo otro de los presentes-. El pasado Extra de Verano y el último Almanaque son suyos, y se han vendido muy bien… Tenemos ese montón de páginas hechas, que quiero echéis un vistazo. (Seguidamente todos analizan por encima las planchas de Tinoco y van dando el visto bueno).
Después de una pausa, el redactor jefe pide votación, y prácticamente todos están de acuerdo en lanzar Trueno Extra con la aventura “La Posada Fatídica” de Claudio Tinoco, y se decide que a Buylla se le incluirá cuando la revista esté prácticamente bien asentada en el mercado.
Al cabo de un breve período de tiempo, se celebra otra reunión, y de nuevo el redactor jefe comenta:
-La verdad es que la marcha del sr. Ambrós nos ha ocasionado una buena contrariedad. El cuadernillo se sigue vendiendo muy bien, pues el personaje tiene mucho tirón, pero el estilo de Pardo… bueno, no termina de cuajar. Empezó muy bien, y la historia del torneo está muy bien realizada, pero hemos tenido muchas quejas de cómo dibuja al Trueno en la aventura de los hombres lobo. Un lector ha dicho que Trueno está gordo, cheposo y además, achinado, con cara de estreñimiento…
-Bueno, he hablado con el sr. Pardo (dice otro de los presentes) y le he convencido para que use algunos rostros de Ambrós, cosa que ya está haciendo (y muestra algunas páginas de la aventura de Yen-Piao). Pero está muy agobiado, y le cuesta entregar los trabajos a tiempo…
-Tengo una idea. De las cuatro aventuras que ha dibujado el sr. Buylla, ¿por qué no adaptamos una para el cuadernillo, así le damos un respiro al sr. Pardo?
-Me parece buena idea, dijo Víctor Mora, yo mismo me encargo, junto con Buylla de hacerla encajar dentro de mis guiones. Por lo menos durante seis episodios, que equivalen a seis semanas, el sr. Pardo puede ponerse al día…
De nuevo a todos les parece bien y se ponen manos a la obra.
Bueno, como es obvio, todo esto es pura hipótesis, y confieso que quiero sobre todo “tirar de la lengua” al amigo Víctor Trueno, jé, jé.
Sólo me queda decir que Buylla, quien dejó la editorial, bien porque le pagaban mal, bien porque no interesaba, llegaría a hacer unos trabajos magníficos como dibujante. Le seguí en la Editorial Maga (revistas Pantera Negra y Flecha Roja), luego Gaceta Junior, y muchas más. Recuerdo que para El Wendigo realizó una bella portada de El Príncipe Valiente y que en la revista asturiana Tapón (década de los 80/90) hizo unas magníficas aportaciones.
También es digno de reseñar que Ediciones B, en el nº 40 de la colección FANS reeditó con gran acierto y en un solo álbum estas dos aventuras (para aquellos que no puedan acceder al Trueno Extra).
GUNDAR

Anónimo dijo...

Perdonad por el rollazo que acabo de meter, fruto de una noche de desvelo. Estaré ausente unos días pues inicio 4º ciclo de tratamiento y necesitaré ración doble de oaxlaca. Esperaré con ilusión seguir leyendo vuestras entradas y por mi parte continuar con estas historias. GUNDAR

Anónimo dijo...

Mucho ánimo, maese GUNDAR, y muchas gracias por los comentarios. Cogeré mi edición histórica de Trueno Color, en que vienen algunos de las aventuras del "Extra" que analizas, e iré verificando todo lo que cuentas. La verdad es que, como a vosotros, muchas de esas aventuras me parecen auténticas chapuzas, pero ahora las veré desde otra perspectiva. Pese a no gozar de vuestra experiencia, yo sí me dí cuenta de que en la aventura del Madji, por ejemplo, aparecen viñetas de Beaumont, así como la aventura que comienza Tinoco y luego concluye Osete.
Respecto de Buyllá, ¿no es también el que dibuja una aventura de El Jabato recientemente reeditada en el volumen apaisado "El Imperio de los Parthos"? Las cabezas de Jabato y Taurus son de Darnís, pero encajan perfectamente en los cuerpos de Buyllá. ¿Sabéis si las hizo ex profeso el Maestro Darnís para esa aventura -que es lo que a mí me da la impresión- o fueron "pegotes" al estilo de las cabezas de Ambrós en el capitán Trueno?
Y en cuanto a Osete, el de los cuadernillos apaisados de Trueno dibuja idéntico a Ángel Pardo y evoluciona paralelamente (caricaturizando) a éste, pero el del Capitán Trueno Extra es más parecido al Osete de las aventuras del Jabato que no salen en los cuadernillos. La verdad es que este dibujante era un auténtico camaleón, pero en bueno, a diferencia de -con todos mis respetos- Beaumont.
Saludo. KANG

VICTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITAN TRUENO Y YO” (XVII)
“LO QUE PUDO HABER SIDO... Y NO FUE”
Como podéis suponer, aquella noticia me cogió tan por sorpresa que casi no supe que decir. Era estupendo que pronto dispondríamos semanalmente de otra aventura del Capitán Trueno además de las del cuaderno y Pulgarcito.
--Pero,¿cómo iba a poder Ambrós dibujarla si ya tenía problemas con las entregas de estas dos?-- le pregunté. Entonces las dos series eran dibujadas por el maestro, que entintaba la portada y los rostros de los interiores y el resto un ayudante. De repente solté: --¡La primera aventura debe dibujarla Ambrós!. Que de las aventuras ya disponibles para la nueva colección ninguna fuese de Ambrós me daba mala espina...
Vidal Sales sonrió ante mi fidelidad al maestro, y posiblemente le sorprendió mi cálculo del tiempo que Ambrós podría dedicar a una tercera serie simultánea si ya iba tan cargado de trabajo... Tras hacerme comprometer a la máxima discreción, me relató que viendo el creciente éxito del cuaderno del Capitán y en Pulgarcito, que también notó en las ventas la reaparición del Capitán Trueno en sus páginas, Editorial Bruguera había decidido explotar industrialmente al personaje.
Y me esbozó lo que habían planeado para la nueva Revista: tendría las mismas características técnicas que Pulgarcito, portada y doce páginas de Trueno y en el resto otras series y complementos.
Se había creado un equipo de guionistas que supervisaría Víctor Mora, y un equipo de dibujantes que Ambrós podría elegir entre los colaboradores de la Editorial y distribuirles el trabajo. Incluso especializándoles en fondos, figuras, acción, entintadores, etc. y reservándose para sí todas las portadas y las caras de los personajes, al menos los protagonistas, dejando a su criterio los aspectos de los antagonistas dibujándolos él o sólo abocetándolos y confiándolos a sus mejores ayudantes. Todo aquello me resultó muy confuso, si ya el entintado me parecía complicado, pues que ahora hubieran, además, fondistas, de acción, entintadores, bocetistas, otros guionistas, etc... --Es el modo mejor para producir mucho y rápidamente, conservando una cierta unidad de estilo.-- argumentó.
Sin embargo el proyecto no estaba mal pensado, estaba basado -- como descubrí años más tarde-- en el funcionamiento de las productoras americanas de dibujos animados, donde incluso a veces cada dibujante sólo hacía un par de personajes a lápiz, otros entintaban, otros los fondos, otros coloreaban y al final se combinaba todo imperceptiblemente. Le pregunté que le parecía el proyecto a Ambrós, pues conociendo lo poco que le gustó que le entintaran su trabajo, hasta el punto de que lo dejó, me pareció que esto le complicaría mucho la vida y no le gustaría, aunque habría sido el modo de aumentar definitivamente su remuneración. Tras pensárselo un poco, Vidal me dijo que estaban intentando convencerle en aquellas fechas, intercediendo Mora...
Por cierto, que siempre me ha intrigado por qué Mora no escribió los guiones del Extra hasta bien entrada la segunda centena... Ya sé que escribía semanalmente el cuaderno y además el del Jabato, pero siendo redactor jefe hasta 1963, parece que delegó de nuevo en su amigo Ricardo Acedo y Vidal Sales. ¿Esperaría una compensación económica que nunca llegó, por sus derechos creativos en la nueva publicación?
Me fui de la Redacción con una extraña mezcla mental de ilusión y temor por lo que saldría de aquella nueva faceta de mi héroe favorito. (Continuará)
VÍCTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Amigo José Fernández: Si partes de la reedición pirata que conocí, en un formato muy apaisado, recuerdo que tenía el rojo muy fuerte, por lo que al fotocopiarlo debe quedar un gris bastante oscuro. Aunque el papel era bueno y el impreso mejor que el de Pulgarcito.
Sí, hay que limpiarlo con témpera blanca y haces bien en ampliarlo al triple para eliminarlo, aún así es un trabajo de chinos. Respecto a tu pregunta, dices: "al retornar al formato de folio suelen salir siempre descuadradas..." ¿Te refieres a que no sale la mancha o contorno de la página centrada respecto a hoja final? Si es eso, es muy difícil de solucionar. Tuve problemas con los de la copistería, porque nunca me lo centraban bien. Acabé marcándome unas pautas en hojas en blanco y remontando dentro de estos límites y eso que yo solo ampliaba del tamaño Almanaque al de TruenoColor. Supongo que reduciendo a la tercera parte aún debe ser más difícil.Intentamos hacer una señal en el vidrio de la fotocopiadora para poner los "originales" pero no salía perfecto,ni después de muchos intentos.
Sí, es mejor montar al tamaño final. Lamento no poder solucionártelo. Un abrazo. VICTOR TRUENO

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar, ante todo mis mejores deseos y ánimos para continuar el tratamiento. Creo que has hallado una forma amena de narrar y me resulta muy interesante. La ficticia reunión pudo ser parecida a la real si la hubo. Sin embargo lo de la conversión de una aventura del Extra a cuaderno no me cuadra. He revisado muchas adaptaciones como lector y como profesional y: El formato de media página del extra es más estrecho que el del cuaderno y precisaría ampliarlo en anchura o recortar las viñetas por abajo. No se nota. (Mira en Trueno Color que tuvieron que alargar el formato de las hojas del cuaderno por abajo y las del Extra por un lado y se nota.) Tampoco las páginas 1 presentan viñetas recortadas en anchura para colocar el resumen de la izquierda.Y además, las páginas 10 todas tienen su escena de peligro para el continuará, que de ser lo que dices irían a parar en las páginas 24 y 48 del relato, y tampoco es así. Las tiras del Extra eran casi todas de 2 viñetas y aquí hay muchas de 3. Si quieres, quizás tenían a Buylla inactivo porque no les convencía y Mora le dió una historia de cuaderno para dar tiempo a Pardo, como bien dices. También hizo una aventura del Jabato para doble página. Los originales que ví a primeros de Julio eran todos verticales.
Respecto a la autoría de Mora del guión das explicaciones convincentes, pero según un estudio, la atribuyeron a Ricardo Acedo. Aunque en este campo no hay nada seguro del todo hasta que firmaron. Espero tus nuevos comentarios. Animo. VÍCTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

¡Hola! amigos, Gundar espero y deseo que pronto te incorpores con tus comentarios del Trueno Extra, que cada entrega esta más interesante, ¡ánimos amigo!
Víctor Trueno, gracias por tus aportaciones técnicas, pero en la copistería, el señor que suele hacerme el trabajo no tiene ni paciencia ni tiempo, se limita a hacer fotocopias al tamaño que le pido, y le da más o menos intensidad. Yo e intentado comprarme una fotocopiadora industrial de 2ª mano, pero tienen un precio algo prohibitivo, por lo que no tengo más remedio que continuar pasando por la copistería, y seguir con los arreglos manuales, el resultado no esta mal, pero resulta algo lento.
Un abrazo amigos, Fernández.

esmeraldo dijo...

¡hola¡desearia,saber,que ha pasado,con los numros 1969,1970 1971,de EL PRINCIPE VALIENTE pues al ir al punto de venta ,donde los tengo,reservados,me encontrado que aparte de que una semana no salio a la venta,la entrega correspondente ,1969 me encuentro a la siguiente con el numero 1972 a ver si empezamos ya con faltas y PLANETA no cumple su compromiso de publicar integra la coleccion de PRICIPE VALIENTE un saludo para todos los fans de EL CAPITAN TRUENO entre los que incluyo pues soy seguidor suyo desde sus comiezos por el año 1958 ESMEALDO.L

Anónimo dijo...

Hola esmeraldo.
Según dicen desde Planeta se editará más adelante, pues ha habido problemas con los materiales de los USA.
Pero aseguran que lo editarán todo.

Anónimo dijo...

Me acabo de enterar por "Esmeraldo" de lo del Prícipe Valiente, y de pronto me he llevado un serio disgusto. El último volumen que adquirí fue el 32 (1968) y tan pronto me sintiera mejor, pensaba ir a recoger los últimos. Pero he consultado la página http://desdeelnibelheim2.blogspot.com.es/ y dentro de la polémica que el tema ha suscitado, también me ha tranquilizado al conocer las razones. Se publicarán más tarde... uf, menos mal. Por cierto, me ha gustado leer a Andresvinaros,asiduo de esta página, y también afectado por el tema.
Aprovecho para felicitar a Josechu por su magnífica versión de Chandra. Me ha encantado. Ya he mencionado en alguna ocasión que considero a esta obra de Ambrós, "Puro Arte". Tal vez el guión sea uno más, pero los dibujos son del Ambrós en su plenitud artística, y una extraordinaria lección de cómo narrar. La obra de José Fernández en formato apaisado, y en b/n, es impresionante, por la labor de restauración que implica. Los originales están emborronados por el rojo y se necesita mucho esfuerzo y cariño para hacer una restauración. Por otro lado, la versión coloreada de Josechu, en color y vertical, presenta otro enfoque muy interesante. Me encanta comprobar nunca estuve equivocado con el hecho de que jamás me gustó el formato original de "Historioscopio". Es de las pocas veces que veo justificado el cambio. Cómo me gustaría tener ambas versiones. Ánimo a los dos
y mis más sinceras felicitaciones. Y ahora voy a ir preparando mis comentarios analíticos sobre las aventuras del Trueno Extra. GUNDAR

Anónimo dijo...

TIERRA DE ESCLAVOS (Nºs. 21-23A)
Es la última aventura de Buylla para el Extra. Nuestros amigos se hallan en el continente africano cuando les sorprende una gran tormenta en la selva. La gran riada que se produce los arrastra, y Crispín desaparece. El Capitán y Goliath le buscan desesperadamente y temen lo peor. Por una niñita, a quien salvan, saben que Crispín está vivo, y que se ha enfrentado a “La Hiena”, un traficante de esclavos cruel y despiadado…
Como puede apreciarse, este guión trata el tema de la esclavitud. Si lo hubieran dibujado Ambrós o Fuentes Man, no nos habría dejado indiferentes por la crudeza que emana. La Hiena elimina a aquellos que no le son rentables, y aparecen colgados boca abajo con signos de cruel maltrato. Bajo la pluma de Buylla, esa crudeza está totalmente descafeinada. De hecho, su trabajo no tiene nada que ver con las primeras páginas de la aventura de Los Tártaros. Ahora es más esquematizado y no se molesta mucho con los fondos. A veces nuestros amigos son dibujados en unas posturas rarísimas, al punto que pueden causar hilaridad. Y las caras que usa de Ambrós son utilizadas de forma poco acertada. En ocasiones dramáticas, se usan rostros de nuestros personajes en actitud alegre y sonriente.
La aventura, a nivel guión, no está nada mal. Pero el trabajo de Buylla no es el mejor. Las últimas páginas dan clara evidencia de haber sido realizadas a toda prisa. Si me tengo que quedar con una viñeta, elijo una en que Trueno, desesperado de buscar a Crispín, cae boca abajo sobre el barro y dice “no puedo más…” También es sorprendente contemplar (incluso en una portada) a Crispín severamente azotado, con marcas del látigo en su espalda.
Creo que esta aventura jamás fue reeditada, ni en Trueno Color ni en la colección FANS. Lo siento por aquellos truenófilos que no puedan acceder a ella, pues sin ser nada especial, resulta interesante por su carácter atípico. Y otro dato curioso a añadir respecto a las portadas. En aquellos momentos era Beaumont el dibujante habitual (recordemos que las portadas del 16 al 19 fueron del mismísimo Ambrós), pero si nos fijamos bien, las portadas de los números 22 y 23 son del propio Buylla, pasado a tinta por Beaumont. El rostro del esclavo que aparece en primer plano es claramente de Buylla así como las posturas singulares de los personajes. Beaumont, aunque no fue un gran dibujante, fue un buen entintador y en estas portadas deja su peculiar impronta a primera vista, pero los lápices son de Buylla. Hago esta matización porque en algunos estudios hechos estas portadas se atribuyen totalmente a Beaumont.
Antes de dejar a Buylla, quisiera hacer un comentario a modo de corrección. Creo que Víctor tiene razón respecto a la aventura de este dibujante en el cuadernillo (Krieger). La he revisado y no he encontrado indicios de que fuera adaptada de la revista al Trueno, lo que indica que fue dibujada pensando en el formato cuadernillo. Sin embargo, tal y como también apunta Víctor, es muy probable que esta aventura fuera incluida en la saga para dar un respiro a Ángel Pardo. Si presenté mi sospecha (a través de la supuesta e hipotética reunión de directivos), fue en primer lugar porque de toda la vida, la intervención de Buylla en el cuadernillo (198b a 204), me había parecido “fuera de todo contexto”. Y en el presente he caído en la cuenta de que su largura coincide más o menos con las 30 páginas de la revista, de formato vertical. A “maese Víctor”, le considero como el “Gran Maestre” de la orden, y de seguro que todos esperamos su opinión sobre las afirmaciones que podamos hacer. Yo tenía 8 años cuando empecé a leer El Capitán Trueno y nunca he dejado de hacerlo. Acabo de cumplir los 62. Lo comento porque éste es todo mi bagaje junto al hecho de que me dedico a la pintura de forma profesional. Este hecho, al igual que a muchos, nos ha otorgado cierta intuición, por eso a veces me gusta hacer volar mis sospechas, pero sin caer en dogmatismos. Como buenos “arqueólogos”, no obstante, podemos ir cubriendo algunas lagunas que aún persisten en aquellos años mágicos. GUNDAR

Anónimo dijo...

PLAGA MORTAL (nºS. 23B-25)
Una aventura de Beaumont, de la que nada más empezar diremos que es de lo peor. Para una mente poco observadora podría confundirle con Ambrós en algunas páginas, pero no porque siga su escuela, sino por la cantidad de recortes que usa del Maestro. A veces viñetas enteras con sus fondos. Pero vayamos por partes.
Lo que resulta original es que, como telón de fondo, se da una plaga de ratas, con todo lo que conlleva. Una banda de fantoches (así se les define en el propio guión) llamados los hombres-gato (su jefe es el Gran Gato), secuestran a los gatos de la localidad, cosa que propicia la difusión de la plaga de ratas, que destruyen todo lo que pillan. No queda claro por qué lo hacen, pero de por medio hay un secuestro de una muchachita a la cierto Duque quiere desposar. Un personaje caricaturesco que no se sabe si al final es malo o bueno. Pero dejando el guión aparte, que está lleno de incoherencias, señalemos algunos hechos bastante insólitos. El primero de ellos me ha sorprendido porque podría herir (hoy más que antes) la conciencia de aquellos que protegen a los animales y aman a sus mascotas (como es el caso de un servidor, jé, jé). Y es que Goliath coge a un gato por la cola, y lo usa de porra para atizar a sus enemigos. Imaginemos cómo queda el pobre gato (desde luego, el Goliath de Víctor Mora no haría eso).
Por otro lado se hace uso de la exageración para hacer reír a los chavales de la época. Trueno y Goliath tienen que saltar el muro del castillo para rescatar a Crispín, así que Goliath se pone en pie sobre el caballo y Trueno se sube encima de Goliath, de modo que ahora puede con un salto encaramarse en las almenas. El Capitán lo logra, pero como el caballo se mueve, Goliath se da un buen porrazo. Goliath le da un patadón al caballo como castigo y entonces éste, de una tremenda coz con las patas traseras, eleva a Goliath hasta las almenas, bastantes metros hacia arriba. La verdad que es para abrir una sección llamada “antología del disparate”.
El episodio correspondiente al nº 25 está hecho a toda prisa y apenas lo dibuja, pues casi todo está compuesto de recortes de viñetas de Ambrós (el Ambrós de la colección DAN), hasta montañas, rocas y fondos. ¿Recordáis la última viñeta del nº 21 del cuadernillo, cuando Trueno desafía a Gengis-Khan apuntándole con el dedo? Pues Beaumont la repite en dos ocasiones en el nº 25, e incluso en una de ellas con la lluvia y todo. En otra ocasión en que Crispín y Goliath se visten de cocineros, Beaumont al copiar figuras de Ambrós, se olvida de ponerles el traje. Ni se molestó en hacer las requeridas modificaciones. ¿Y qué decir de las ratas? Todas las que salen en el nº 92 del cuadernillo, es decir, las ratas de “Kiribinauhac” son contratadas para esta aventura. Y algunas tal cual, como las ratas del foso donde el Dilecto Mandarín arroja al mongol en la aventura de la Muralla China.
De verdad, es una aventura para enviar a la papelera de reciclaje. Lo sorprendente es que a los chavales de la época nos gustaba. Y pensar que algunos comentaristas actuales dicen que el estilo de Beaumont se confunde con el de Ambrós… Lo único provechoso de este tipo de relatos sería el de crear un juego. ¿De qué aventura procede cierta viñeta? El que primero lo adivine sólo tiene que dar al botón…
GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo GUNDAR: Aunque a nivel guiones no puedo opinar, hace demasiados años que los leí, gráficamente coincidimos en lo referente a BUYLLA. No sé si otros se alegraron de su presencia en Trueno. Yo no. Conocía bien su trabajo en "Diego Valor" y era capaz de dibujos excelentes entre otros muchos mediocres y algunos realmente malos. No sé el porcentaje de culpa que tuvo en ello su amigo Bayo, ni las prisas de entrega. Allí eran 16 páginas a la semana de 6 viñetas. Y luego 10 páginas de 10 viñetas.
Por eso, tras unas cuantas más cuidadas de lo habitual en "Los Tártaros" llegó lo que comentas ahora. Como dije, Buylla tendía a la caricatura y a veces a lo grotesco, es lo que dices de las posturas rarísimas e hilarantes que destrozaban el dramatismo.
Te apuntas un buen tanto respecto a las portadas, las únicas mixtas del Extra: Eran dibujadas por Buylla a lápiz y parte de la tinta. Ni el negro ni la niña son de Beaumont en absoluto. Crispín y el resto sí. Aunque la cota de mallas tampoco es de su estilo. Yo creo que intentaron cambiar las caras de Buylla, como en todas los interiores. ¿Sería el precedente de "Terror en el Mar"?
Respecto a la aventura de BEAUMONT, yo diría que es una aventura puente: Al contrario de las últimas 6 páginas de su trabajo anterior, las primeras con caras de Ambrós pegadas, las 6 primeras páginas de esta historia(nº23) son de Beaumont al 100%, incluidas las caras. En cambio,las 12 siguientes(nº24)también, pero las caras, casi todas las de Trueno, Goliath y Crispín proceden de las láminas de Ambrós desaparecidas, con unas pocas de Beaumont, en la parte de la coz del caballo (Quizá les indicaron a los nuevos guionistas que introdujeran alguna escena "graciosa"). Es en la parte tercera (nº25) de 12, donde empieza el reciclaje de dibujos de Ambrós, no solo de caras. En esta parte,que fue realizada sobre láminas muy grandes,--vi un par de ellas,--por eso los dibujos del maestro quedan muy pequeños respecto a los mismos en los cuadernos, y a las nuevas viñetas, Beaumont pretendía potenciar su faceta de fondista en el tiempo que se ahorraba con los collages. Ya sé que eran chapuzas, pero le exigían ser Ambrós sin ser Ambrós debido a su etapa del tándem. Y para el público no entendido, a veces lo parecía. Lo que me molestaba es que de una viñeta a la siguiente, Trueno tuviera caras del Ambrós primerizo, luego pasara a caras recientes de las láminas y luego otras del propio Julio. También Casamitjana intercaló muchos dibujos de Ambrós entre los suyos. Bueno, son filias y fobias de cada uno. Todo continuador debe parecerse lo más posible al original o lo que hará será "otro" personaje, y si no es mejor que aquél... VICTOR TRUENO

VICTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITÁN TRUENO Y YO” (XVIII)
“TIEMPOS FELICES”
También en la Reválida de 4º conseguí buenas notas, así que un año más volvimos a nuestro lugar de veraneo, libre de repasos y recuperaciones de septiembre.
El curso 1959-1960 había sido excelente para el Capitán Trueno, pues sus resultados económicos continuaban mejorando. Ambrós seguía dibujando las portadas y todos los rostros interiores a tinta y Beaumont llegó a su mejor colaboración con el maestro: La gran explosión, El misterio del elefante blanco, El secreto de Barogar, el Cráter de los espíritus... También en Pulgarcito el tándem dio magníficas aventuras: La Reina del desierto, El horror oculto, El asesino de Tintagel... y Mora seguía en plena forma.
En Cine, esta temporada fue de las más ricas entre estrenos actuales y la repesca de títulos que no nos llegaron en su día: Un marido en apuros, Duelo en el Atlántico, La Ley del Talión, El largo y cálido verano, El baile de los malditos y Oklahoma!, (primer film en TODD-AO 70mm y sonido ortosónico de 6 pistas magnéticas, una experiencia inédita audiovisual nunca superada, sólo comparable al CINERAMA, pero sin sus defectos.) Gigi, Chicago año 30, La gata sobre el tejado de zinc, Los hermanos Karamazov, Como un torrente, Con la muerte en los talones, Horizontes de grandeza, El árbol del ahorcado etc. etc.
Aquel verano también nos trajo novedades en el pueblo: muchos campos de hortalizas dieron paso a torres y chalets unifamiliares de luxe, tuvimos en el grupo a los primeros extranjeros, franceses, y vimos los primeros negros reales, de Fernando Poo.
El Dúo Dinámico subía imparable y versionaba y creaba sus Rock and Roll. Cada país tenía a su Elvis: Britania Cliff Richard y Tommy Steele, Francia Johnny Halliday, Italia Adriano Celentano, etc. Y los Platters, Paul Anka y Neil Sedaka seguían con sus baladas.
También tuvimos boleras, salas de baile en edificios playeros, actuaciones en directo, los primeros grupos con guitarras eléctricas... pero los guateques caseros dominaban y creo que fui uno de los primeros “disk-jockey” pues me encantaba combinar los discos en las fiestas...
Las unidades suizas seguían pasando arriba y abajo cuando tomábamos el sol en la playa, y un fin de semana pasó un tren distinto: En vez de la formación Motor-Remolque-Motor, llevaba Motor-remolque-remolque-Motor. Se trataba de las pruebas de la futura serie 800, formado por Motor y remolque con cabina de conducción. Antes, cada Motor arrastraba medio Remolque y comprobaban sus resultados arrastrando uno entero.
Como premio a mis buenas notas, mi padre me compró mi primer tren eléctrico y un proyector de cine Jefe de 9,5 mm que se parecía a sus viejos Pathé-Babys... Un amigo me mostró su colección de “Mundo Futuro” de Boixcar, en una encuadernación de lujo y pensé que El Capitán Trueno no se merecía menos... Mi primera decepción de aquel feliz veraneo fue que la aventura de Trueno del Pulgarcito Extra de Verano, “Mar de Fuego” ya no era de Ambrós sino de Beaumont en solitario, aunque había mejorado mucho desde su primera experiencia del cuaderno. Poco después apareció el Extra de Verano de Trueno 1959 “La isla de los esclavos” con una magnífica portada del maestro. Respiré tranquilo, al ver que Ambrós continuaba, pero mi alegría duró poco: El interior no era ni de Ambrós ni siquiera de Beaumont, era de Claudio Tinoco. Ni una ni otra me las mostró Vidal en mi última entrevista. Probablemente ya debían estar camino de la imprenta cuando le vi. Ambos Extras parecían ser las primeras pruebas o tests de aceptación del público de los nuevos dibujantes y guionistas. Y como Trueno en su día, tuve un “Terrible presentimiento”.
(Continuará) VÍCTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

Me ha sido un placer leer de nuevo tus comentarios, Víctor, y estoy seguro que el resto de contertulios también haya pasado un buen rato. La reconstrucción de aquel verano del 59 es magnífica. Todo me suena y me es familiar, y eso que yo tenía 9 años. Por lo que veo, debes ser 4 o 5 años mayor que yo, pues en mi caso la Reválida de 4º la pasé en 1964. Pero lo que comentas sobre cine, música, ambientes, todo me resulta familiar. Y es curioso, cuando me llevé un chasco al abrir el Extra de Verano "La isla de los esclavos", quién me iba a decir que tú, ya un muchacho de 13 o 14 años sentiría lo mismo...¡y cuántos más! Me maravilla saberlo porque durante mucho tiempo me sentí como un bicho raro. Ya conté que en su día aburrí a mi padre con mis inquietudes y mi padre se reía y a la vez estaba perplejo de ver cómo a su hijo le preocupaban ciertas cosas. Veo que todos los turenófilos luego hemos llevado una vida de lo más normal y la mayoría hemos criado familias y desempeñado un papel relevante en la sociedad, pero sí hemos sido tocados por una especie de chaladura encantadora, que hoy nos permite entendernos como si de un nuevo lenguaje se tratara.
También me ha agradado leer tus comentarios respecto a Beaumont, complementando los míos. Es evidente que tenemos tal vez enfoques diferentes, pero en lo básico, estamos de acuerdo. Me hubiera gustado mucho contemplar aquellas planchas originales de Beaumont, que sin duda eran grandes Y es cierto, Beaumont en la etapa que estoy analizando, a veces opta por viñetas grandes donde se luce de verdad, pues recrea fondos y panorámicas muy bien resueltas. También las portadas son muy buenas y atractivas. A pesar de mis duras críticas en su faceta de "recortar y pegar", tengo que reconocer que también hay un poco de cariño por su trabajo y por el legado, que nos guste o no, se nos ha dejado.
GUNDAR

Anónimo dijo...

Me ha sido un placer leer de nuevo tus comentarios, Víctor, y estoy seguro que el resto de contertulios también haya pasado un buen rato. La reconstrucción de aquel verano del 59 es magnífica. Todo me suena y me es familiar, y eso que yo tenía 9 años. Por lo que veo, debes ser 4 o 5 años mayor que yo, pues en mi caso la Reválida de 4º la pasé en 1964. Pero lo que comentas sobre cine, música, ambientes, todo me resulta familiar. Y es curioso, cuando me llevé un chasco al abrir el Extra de Verano "La isla de los esclavos", quién me iba a decir que tú, ya un muchacho de 13 o 14 años sentiría lo mismo...¡y cuántos más! Me maravilla saberlo porque durante mucho tiempo me sentí como un bicho raro. Ya conté que en su día aburrí a mi padre con mis inquietudes y mi padre se reía y a la vez estaba perplejo de ver cómo a su hijo le preocupaban ciertas cosas. Veo que todos los turenófilos luego hemos llevado una vida de lo más normal y la mayoría hemos criado familias y desempeñado un papel relevante en la sociedad, pero sí hemos sido tocados por una especie de chaladura encantadora, que hoy nos permite entendernos como si de un nuevo lenguaje se tratara.
También me ha agradado leer tus comentarios respecto a Beaumont, complementando los míos. Es evidente que tenemos tal vez enfoques diferentes, pero en lo básico, estamos de acuerdo. Me hubiera gustado mucho contemplar aquellas planchas originales de Beaumont, que sin duda eran grandes Y es cierto, Beaumont en la etapa que estoy analizando, a veces opta por viñetas grandes donde se luce de verdad, pues recrea fondos y panorámicas muy bien resueltas. También las portadas son muy buenas y atractivas. A pesar de mis duras críticas en su faceta de "recortar y pegar", tengo que reconocer que también hay un poco de cariño por su trabajo y por el legado, que nos guste o no, se nos ha dejado.
GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar: gracias de nuevo por tus amables comentarios al último capítulo de mi serie. Si quieres saber mi edad, te diré que nací exactamente dos meses antes de la Era Atómica y de la primera explosión nuclear en Álamo Gordo, Nuevo México, en 1945. Por tanto estoy a punto de cumplir los 67. ¡Parece imposible!
A veces pienso que me paso en la descripción de los ambientes de la época de Trueno, pero sobretodo aquellos veraneos me marcaron también. Me alegra coincidir contigo en la frustrante reacción de ver una aventura larga de Trueno sin Ambrós. Y ahí creo que nació mi costumbre de localizar los dibujos originales que veía imitados por los continuadores durante estos años. Y lo extraño que me pareció no hallar algunas viñetas, claramente ambrosianas. Aún no sospechaba siquiera la existencia de las láminas de Ambrós. Respecto a los comentarios de tu padre comprendo que te afectaran, pues nadie imaginaba lo mucho que nos fascinaba, si quieres de un modo intuitivo e infantil, el arte del maestro. Me ha gustado tu "Chaladura encantadora". Desde luego la compartimos. Como dije esas páginas de Beaumont eran enormes, más del DinA3, y por eso los collages de Ambrós quedaban pequeñitos al compararlos consigo mismos en los cuadernos. Ambrós pasaba de los fondos y Beaumont los magnificaba, cuando no tenía prisa de entrega. Dos conceptos antagónicos pero que dieron buenos resultados en el tándem. Espero tus pròximos capítulos.
VÍCTOR TRUENO

Anónimo dijo...

De nuevo gracias, Víctor, por tus comentarios. Imaginaba la edad que tenías por los datos que aportabas. Viviste la época que te permitió ver el nacimiento del Capitán Trueno y sentirlo de forma más perceptiva. Por otro lado, tu acceso a la editorial te ha permitido conocer muchos de los entresijos relacionados con el personaje. Por eso tú estás más capacitado a la hora de evaluar las aventuras del Trueno Extra y se agradecen tus comentarios complementarios al respecto. Pero la verdad es que (estoy seguro de ello) ¡nadie queremos que te distraigas y sigas con tus relatos habituales! También sería de agradecer que los tertulianos y amigos, no se privaran de hacer algún comentario o corrección si lo estiman necesario. La idea es lograr un mejor acercamiento a nuestro personaje en una época en que la editorial decidió explotarlo al máximo, y en la que hubo... de todo. Ahora estoy pasando a limpio mis apuntes en relación a mis articulillos así que intentaré meterlos de inmediato. GUNDAR

Anónimo dijo...

LA TUMBA DEL INMORTAL (26-28A)
En la quinta viñeta se dice que “nuestros amigos se pusieron en camino, ignorando que iban al encuentro de la aventura más emocionante que jamás habían vivido”. Algo exageradillo, ¿no? El caso es que esta aventura, desde el punto de vista literario, no está nada mal. El planteamiento es el siguiente: nuestros amigos son arrastrados por un tempestuoso río (se habla de un remoto país sin definir) y después son atacados por Rantel y sus soldados (son egipcios), pero aparecen Sir Neylan y sus hombres que los salvan, llegando por el momento a ser sus aliados. Sir Neylan y sus hombres son cruzados desertores, y junto con Rantel y su ejército buscan la tumba del “inmortal”, por sus tesoros. Es decir, que la codicia es el leiv motiv de sus expediciones, y es fácil suponer cómo acaban. En resumen, es una de esas aventuras que de ser dibujadas por Ambrós o Fuentes Man, sería muy recordada…
Pero esta aventura es de Beaumont, y sirve todo lo dicho anteriormente respecto a este autor. Para nuestros personajes clave usa los modelos de Ambrós, la mayoría procedentes del Ambrós de la colección DAN. De hecho, “el inmortal” no es otro que un calco del Dalai-Lama, que aparece en la aventura del Tibet. Incluso Tanit y el mago Kundra, de la aventura de Gengis-Khan hacen un breve cameo en esta aventura. Con todo, y haciendo referencia a los comentarios de maese Víctor Trueno, hay que reconocer que Beaumont se luce en la realización de viñetas a gran tamaño donde se aprecian ciertas panorámicas interesantes. Una vista aérea del lugar donde se está construyendo la tumba, los esclavos arrastrando las enormes piedras o el asalto a la población (recuerdan a secuencias de la película “Los Diez Mandamientos”). Luego realiza unas bonitas y atractivas portadas donde deja ver algunos detalles propios, salvo en el nº 28, donde plagia la portada del nº 163 del cuadernillo. Por cierto, esta aventura y esta portada, se reeditaron en el nº 39 de la colección FANS.
GUNDAR

Anónimo dijo...

LOS TERRIBLES CIBATOS (28B-30).
Cibatos (no “chivatos”): Un nombre –para un pueblo- francamente ridículo, como lo es el nombre de “Tarturus”, el maloso de turno. De nuevo tenemos a Beaumont lanza en ristre. Y aquí sí que realiza unas portadas excelentes, lo que significa que cuando quiere y puede, sabe estar a la altura. Pero para la realización de esta aventura el dibujante padece de evidentes altibajos. En su inicio la aventura parece estar ambientada en la estepa rusa, pero luego el escenario cambia drásticamente, y resulta ser un país claramente asiático. El guión es un poco absurdo e incoherente. Todo el mundo teme a nuestros amigos porque les confunden con los “terribles cibatos”. Nuestros amigos son capturados y se les obliga a luchar en un circo con unos osos enormes. Allí obtienen la ayuda de un “príncipe” (Syndal) que luego resulta ser una chica, (idéntica a Zita, la muchacha que nuestros amigos rescataron de ser sacrificada por los yetis del Tíbet). Pero luego esta ciudad es atacada por los “cibatos”, que resultan ser unos hombrecillos que cabalgan águilas, muy semejantes a los de la colección DAN. Lo que resulta ridículo es lo del gigante águila de fuego, que habita una cueva del volcán y que casi chamusca a nuestros amigos y al tebeo entero. Me recuerda a los guiones típicos de la Editorial Maga (ojo, esta Editorial posee un gran fondo), donde animales fantásticos tienen características típicas de cuentos de hadas. Lo digo porque no se explica por qué esta águila ardiente emite ese fuego sin churruscarse para nada.
Leyendo esta aventura he podido imaginarme a Beaumont en su mesa de trabajo. Un tablero enorme con varias fuentes de documentación, aparte de unas tijeras y el bote de cola. Por un lado los rostros que la Editorial quería imponer a todos los dibujantes (para que fueran “ambroses”, como dice Víctor Trueno); por otro lado reproducciones de páginas del cuadernillo de la colección DAN, y por último, ejemplares sueltos de los últimos cuadernos que él tuvo el privilegio de entintar. Cabe decir, y no me gusta reiterarme en exceso, que algunas viñetas de creación propia me han sorprendido favorablemente, como por ejemplo la visión del circo, que transmite cierta grandiosidad de manera muy satisfactoria.
En el nº 29, en la viñeta 5 de la primera página, hay un Goliath muy ambrosiano que dice “qué fría está el agua”. Me era muy familiar. Así que consulté y… ¡es el mismo de cuando Sigrid le pega con el cazo por picar las tortitas de maíz antes de tiempo en la aventura del elefante blanco…!
GUNDAR

MDIAZ dijo...

Leyendo estos comentarios sobre las historietas de EL CAPITÁN TRUENO EXTRA dan ganas de releerlos, aunque la primera vez que los leí no me gustaron mucho, precisamente.
Y es que Beaumont, en solitario y en las historietas "serias" me parece que hace unos dibujos muy estáticos.

Anónimo dijo...

Gracias por tu comentario, Manuel. Me motiva a seguir. Es cierto que me daba mucha pereza leer estas aventuras, pues su nivel es muy inferior al del cuadernillo, cuyas historias son las que realmente nos han subyugado al Trueno. Pero ante la sequía truenófila que estamos pasando, y que hacía mucho tiempo (cerca de 30 años) que no leía los extras, aunque sí a través de la serie FANS, me decidí a reemprender su lectura. Eso sí, como aliciente y por medio de "apuntes", ir entresacando un análisis crítico de aquella etapa. También me daba la oportunidad de encontrar algún vestigio "arqueológico" que pudiera suscitar algún interés a modo de curiosidad. Pero claro, no deja de ver una visión muy personal, por eso si alguien aporta algún dato adicional (como a veces hace el amigo Víctor), será muy de agradecer. GUNDAR

esmeraldo dijo...

hola a todos los amigosde EL CAPITAN TRUENO yo como la mayoria de los fans de TRUENO ,soy de la quinta de ELCAPITAN naci en el 1955 soy tambien fans de muchos otros comic de la epoca como por ejemplo PRINCIPE VALIENTE FLASH GORDON y otros muchos me gustaria saber si seguin publicando nuevas aventuras de FLASH GORDON yo las ultimas que tengo son las que publico EDICIONES VERTICE un saludo a todos ESMERALDO

Anónimo dijo...

-A Esmeraldo decirle que después de Vértice, Ediciones B publicó toda la obra del Flah Gordon de Alex Raymond y una gran parte de Dan Barry. Y que Panini, en el pasado otoño publicó el primer volumen recopilatorio de las tiras de Dan Barry en b/n. Ignoro si está previsto un volumen II, pero el primero me gustó mucho.
-A Víctor Trueno: Me gustaría nos informaras sobre los guionistas iniciales del Trueno Extra, pues es el dato que me falta a la hora de analizar estas aventuras. ¿Son de Ricardo Acedo? ¿Hasta cuándo las guionizó? Más adelante sé que V. Mora, liberado de otras series, se encargó de los guiones de la revista. Es una lástima que no se indique quién es el guionista de estas primeras aventuras.
-Como "desapareceré" durante unos días a causa del tratamiento, voy a pasar los últimos articulillos que he podido hacer.
Un saludo para todos.
Gundar

Anónimo dijo...

AVENTURA EN LOS PAISES BAJOS (31-33A)
Nuestros amigos, hallándose por esas tierras, descubren un complot contra la reina Christie para asesinarla, pero están a punto de ser decapitados como sospechosos de dicha trama.
Como fondo de este relato nos encontramos al país de los molinos y de esas gentes que luchan por ganarle terreno al mar, todo dentro de una historia bien ambientada con aires medievales. El guión no está mal, resulta entretenido y curioso, en especial la batallita en el molino con sacos de harina, y el dramático desenlace. El relato es ágil y coherente y Casamitjana realiza un cometido bastante convincente. Ah, en esta ocasión, se preocupa de que Goliath tenga el parche en el ojo correcto.
De cuando niño recuerdo que me dejaba guiar por la portada, pero luego los interiores eran “aceptados” o “rechazados”, dependiendo del dibujante, y Casamitjana y Buylla figuraban para mí como los dibujantes extraños, los “apestados”. Recuerdo que Beaumont y Tomás Marco me “acercaban” a Ambrós. Al ignorar deliberadamente a Casamitjana, me ha permitido ahora descubrirle y valorarlo en su justa medida, pues en la época me solía saltar sus aventuras. Hoy prefiero mil veces a este dibujante.
Curiosidades: Al inicio de la aventura Goliath y Crispín bromean, y la cosa termina en que Crispín pierde el conocimiento a causa del golpe que le propina Goliath… ¡con un besugo! Por la torpeza de Goliath van a parar a las más oscuras mazmorras en espera de su ejecución. Fijaos qué diálogo más curioso:
-Los que vais a quedar sin cabeza seréis vosotros si consigo salir de aquí, brrr, dice Goliath.
-Deja de gritar grandullón… ¡en bonito lío nos has metido!, responde Crispín.
-¿Yo? Espera que te explique…
-¿Qué hay que explicar?, responde Crispín dándole la espalda, ¿Qué me diste con un pez en la cabeza y después te las arreglaste para enredarlo todo?
-¡Oh, tú tampoco me crees!... Tengo ganas de llorar, dice Goliath cubriéndose el rostro con las manos.
-Hum… dice Crispín. Tan grandullón y es capaz de llorar como una vieja. Bueno, calla o… ¡también lloraré yo, caramba!
Me parece un diálogo muy acertado, y humano, y está bien esa chispa de humor dentro de una situación crítica.
Y otra secuencia chocante. En el último episodio, cuando dos personajillos huyen en una barca, y a unos 10 o 15 metros, Goliath para detenerlos coge a Crispín por los tobillos, lo voltea con fuerza y lo lanza como hacen los lanzadores de peso. Crispín “vuela” y va a caer en la barca, consiguiendo que los forajidos caigan al agua, pero es tal el cacharrazo (por no decir una palabra malsonante) que el muchacho está a punto de morir ahogado.
Por último cabe reseñar dos detalles. En el nº 31, primera viñeta de la página 10, y en el nº 33, cuarta viñeta de la página 1, hay claros indicios de que se ha suprimido algo. En el último caso es texto tan solo… ¿censura, tal vez? El otro detalle es que en el nº 33 se inicia, dentro de la página de historia, la primera incursión de Fuentes Man con unos dibujos im-pre-sio-nan-tes. No llevan su firma. Pero abajo se indica: “Ilustraciones: Francisco Fuentes Manuel”. También hay colaboraciones de este dibujante en el apartado “La Quiniela del Saber”…
GUNDAR

Anónimo dijo...

LA ISLA DEL ESPANTO (33B-35)
Al inicio se dice que después de su última aventura nuestros amigos se encaminan hacia la costa con el deseo de volver a España. Allí son secuestrados y obligados a formar parte de una tripulación que en poco tiempo va a parar a la Isla del Espanto, ubicada ni más ni menos que en nuestras antípodas, pues se trata de una isla australiana. El malo de turno es “el Tiburón”, un pirata con pata de palo que parece inspirado en el propio Goliath, pues aparte del parche en el ojo, viste una especie de camisola a rayas.
La aventura es de Beaumont, y hay que reconocer que a veces se suelta y nos hace gala de trabajos de propia creación, como son los fondos. La ambientación de la isla es correcta y creíble, así como las páginas dedicadas a la tormenta en el mar, que recuerdan incluso a los episodios que él mismo dibujo en la colección DAN, cuando nuestros amigos iban en una balsa y llegaron al mar de los sargazos. Pero de nuevo “el recortar y el pegar”, pero ya no solo respecto a nuestros queridos amigos, sino con respecto a toda suerte de secundarios. Es así que nos encontramos clones del Panche-Lama, Thuse Fhu el Coloso, Wangai (asistente mudo de Takiri), y hasta “extras” procedentes del campamento de Gengis-Khan, y piratas del Mar de las Brumas.
En el nº 21 del cuadernillo de la colección DAN hay una secuencia donde Trueno lucha con un tigre y en la que Ambrós derrocha toda su maestría con unos planos magistrales. De aquí Beaumont entresaca todas las posturas posibles y recrea el ataque de varios tigres en el barco. Recuerdo haber leído un artículo escrito por Juan Ramis de Ibiza titulado “Un tigre, dos tigres, tres tigres”, donde con cierta ironía analiza el trabajo de Beaumont. Por otro lado, y a modo de anécdota, en una de las portadas aparecen estos tigres y el colorista les pinta de… ¡color verde!
Cuando llegan a Australia descubren el “bumerang”, y hay una viñeta donde nuestros amigos reciben el impacto en la cabeza de este instrumento que acaban de descubrir. La viñeta, en una tira horizontal, presenta unos rostros creados por Beaumont, lo que sinceramente es de agradecer. (Por cierto, en la aventura que se inicia en el cuadernillo desde el nº 571, vuelven a descubrir Australia y vuelven a descubrir el “bumerang”).
El “Tiburón” resulta no ser tan malo, y obligó a la gente a formar parte de la tripulación porque su interés era buscar a su hijo, perdido tiempo atrás en esta isla.
También Beaumont recrea a un ídolo que echa lava por la boca y al que van a ser sacrificados nuestros amigos. Beaumont pretende darle un aspecto terrorífico, pero el resultado es que la cabeza del ídolo se parece más que a nadie, “al ratoncito Pérez”.
Al final logran escapar de la isla en un barco construido por el hijo del “Tiburón” y con la ayuda de una legión de canguritos antropomórficos. Beaumont los dibuja muy bien, pero sin querer esta secuencia nos hace recordar a la etapa infantilizada de Ángel Pardo en el cuadernillo. Tengo que decir que, de niño, me gustó mucho esta aventura…
GUNDAR

Anónimo dijo...

EXTRAÑA AVENTURA (36-38A)
Éste es el título del episodio de inicio, y en verdad que le cuadra muy bien, pues se trata de “una extraña aventura”. Nuestros amigos se encuentran en un país oriental, atravesando un bosque. De pronto les cae encima una lluvia de pájaros disecados (búhos, al parecer) atados por cuerdas. Goliath tira de una de ellas y se abre una trampa en el suelo. Entonces caen en una especie de tobogán-montaña rusa que los desliza de manera vertiginosa, para terminar colgados boca abajo. A continuación son arrojados a una red, y caen en poder de unos enanos trogloditas. Se les coloca en una balanza gigante y son vendidos a un pueblo vecino, que tienen que pagar en pescado el equivalente al peso de ellos. Son embarcados en una extraña nave, que parece salida de un cuento de fantasía oriental, y llegan a una ciudad plagada de diamantes…¡hasta las cúpulas de la ciudad están cubiertas de tales piedras preciosas!. Nuestros héroes son colocados en una parrilla gigante y son sometidos a un intenso calor, producido por el sol al reflejarse en los diamantes. Entonces en el cielo aparece un artefacto volador en forma de pajarraco, pilotado por un codicioso inventor, una especie de precursor de Leonardo Da Vinci… Y entonces… bueno, ya es cuestión de que si os apetece, os releáis esta “extraña aventura”.
Desde la óptica actual, es un relato que recuerda a esos videojuegos de los 80, y vale la pena su lectura por la dosis de fantasía, con loco inventor de por medio, y por el estilo y aderezo especial que le imprime Tomás Marco, en la que posiblemente sea su primera intervención en el Capitán Trueno. Su publicación corresponde con los números 207 a 209 del cuadernillo, es decir, la aventura del Maelström, con Chebira y los hermanos Mektub, y como sabemos, Tomás Marco no se incorporaría hasta el episodio 223.
Tomás Marco hace un excelente trabajo, recreándose en detalles ornamentales y mostrando sus dotes como dibujante nato. Los artilugios, naves y ciudades, son un derroche de gusto en las manos del dibujante. Al parecer Víctor Mora al referirse a este dibujante llegó a decir aquello de “este tío es más Ambrós que el propio Ambrós”, con lo que se pasó dos pueblos. Es cierto que Marco realiza un trazo un tanto ambrosiano, especialmente en los ángulos faciales, cotas de malla y fondos austeros (como rocas y abismos), pero tiene una personalidad bien definida que se iría acentuando con el tiempo, y de la que saldrían auténticas obras de culto. Ya comenté que me sorprendió ver a Marco en las páginas de historia de la propia revista Trueno. No me sorprendería que alguna mente lúcida hiciera notar a los directivos que habría que aprovechar aquel talento. Sólo tengo que decir que he disfrutado con esta aventura fantasiosa, pero más que nada por visualizar el arte de Tomás Marco. Salvo error, creo que jamás ha sido reeditada esta aventura.
Las portadas (muy buenas) son de Beaumont, pero la del nº 36 es de Tomás Marco pasado a tinta por Beaumont. No es una sospecha, sino una afirmación. No sabría decir por qué, pero esta portada siempre me gustó mucho. Y a título de curiosidad, las páginas 11 y 12 del nº 37, son de Casamitjana. Tal vez tuvo que echar una mano a Marco para que entregara el episodio a tiempo. Al menos vemos a un Casamitjana que dibuja los picos en los volantes del traje de Crispín, cosa que no hace en las aventuras propias.
GUNDAR

Anónimo dijo...

EL TESORO DE OKAMAL (nºs. 38B-40)
Esta es una aventura dibujada por Casamitjana y se desarrolla en Oriente Medio. Nuestros amigos se encuentran con una caravana de mercaderes árabes y salvan a un cautivo que está moribundo. Éste les entrega una bolsa con dinero para su padre (Simal) y su hijo (Lomi). Pero los bandidos de Darlijin terminan raptando al viejo marino y a su nieto, y les amenazan con lanzarles a la gruta de Kumar a menos que confiesen dónde se halla el tesoro de Okamal. De nuevo la búsqueda de un tesoro como tema recurrente, con pulpo gigante de por medio así como una inesperada erupción volcánica. El gigantesco pulpo que forma parte de esta historia, está dentro de la serie que José Fernández realizó sobre “Dinosaurios, dragones y otros monstruos en las aventuras del Capitán Trueno”, quien a su vez hace un magnífico resumen del guión en el citado trabajo.
Casamitjana realiza un trabajo bastante digno, demostrando una gran personalidad. Ya en las páginas iniciales podemos disfrutar de una buena realización en lo que se refiere a caballos y camellos, así como en plasmar la árida ambientación que predomina en el desarrollo de esta historia. Usa los rostros de Ambrós por imposición editorial, pero podía haber prescindido de ello. Es curioso que la corpulencia de Crispín es la de un hombre adulto, por eso no le cuadran mucho los rostros del Maestro, que resultan más juveniles.
Como curiosidad tan solo reseñar un par de cosas. En el número 39, página 11, viñeta 2, y a modo de retrospectiva, se representa el fragor de una batalla naval. Los navíos son de época posterior (más o menos del siglo XVII) y choca observar los impactos de las bombas en el agua, por lo que resulta en un evidente anacronismo. Respecto a las portadas, son de Beaumont, que interpreta el guión a su manera. En una secuencia donde nuestros amigos están escalando un acantilado, el guión utiliza el término “pared”, refiriéndose a la vertical pared rocosa. Beaumont en la portada dibuja una pared semejante a la de un castillo, es decir, con piedra tipo ladrillo. Por cierto, esta aventura se publicó en la serie FANS, y para su portada, se usó la portada de la lucha con el pulpo, si bien para adaptarla al nuevo formato, ésta quedó un tanto distorsionada. Con todo, es una aventura que se deja leer y pasar un buen rato…
Por cierto, dentro de la sección de Historia, y desde el nº 33 al nº 40, Fuentes Man realiza unas láminas espléndidas. Todo un regalo para la vista. No me sorprende que se le llegara a usar para el Capitán Trueno, lo que supuso todo un acierto.
GUNDAR

VICTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar, la autoría de los guiones del Trueno Extra es un terreno muy resbaladizo, pues nunca firmaron durante años. Si buscas Ricardo Acedo, tras una entrevista hay una lista que pretende decir cuales guiones eran suyos por comparación con uno que él conservaba. Por ahora es lo mejor que tenemos, hasta el nº 103, creo recordar.
VÍCTOR TRUENO

Oscar J. dijo...

Amigo GUNDAR: estoy disfrutando muchísimo de tus "crónicas del Extra", ade+ estas consiguiendo que lea esas aventuras que uno nunca tiene muchas ganas de leer (por lo que ya se ha comentado). Desde tu óptica cobran importancia, al menos en el ámbito de lo curioso, y aunque muchas no llegan ni al 4,75 se pueden disfrutar como elementos arqueológicos del universo de nuestro héroe.
GRACIAS 1000 y que mejores todo lo posible tu salud. ¡Un abrazo!

VICTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITAN TRUENO Y YO "(XIX)
“ MALAS NOTICIAS”
Finalizó septiembre y como todo lo bueno se acaba, regresamos a Barcelona. Varias malas noticias me esperaban. Contra la opinión de todas las mujeres de la familia, y pese a mis buenas notas de Reválida, mi padre decidió que cursara el Bachillerato Superior fuera del Colegio Religioso al que siempre había asistido, desde párvulos, que estaba cerca de casa.
Elegí Ciencias y empecé el 5º de Bachillerato, 1959-1960 en el Instituto. Un mundo nuevo en el que no conocía a nadie, ni a profesores ni a alumnos. Mi padre me argumentó que me convenía aprender a desenvolverme en un ambiente con una disciplina y control menos férreo que el de los curas, para prepararme para la libertad de la futura Universidad. Y creo que tenía razón.
Tras unas semanas de aprendizaje de las rutinas del nuevo
establecimiento, decidí arriesgarme y fue así como pude ir a Bruguera por vez primera por la mañana, ya que antes sólo podía hacerlo los jueves por la tarde, que tenía fiesta.
Mi ya familiar sala de espera que antes casi siempre encontré desierta, estaba poblada ahora por colaboradores que acudían a cobrar, por la famosa ventanilla de la taquilla en la que ya había reparado.
Mientras esperaba ser recibido por Julio Fernández, empecé a fijarme en los desconocidos que discutían, criticaban a la empresa, o se reían. . Como algunos dibujantes habían aparecido autocaricaturizados en Pulgarcito o el DDT, “reconocí”, en varias visitas, a algunos famosos por ejemplo, Ibáñez y Segura estaban evocando cuando al empezar en Bruguera les “aconsejaron” que imitasen el estilo de Vázquez y si comparas los primeros Mortadelos o Rigobertos con los siguientes así lo hicieron, --Anda, pensé, les dijeron lo mismo que a mí. Muchas caras no me decían nada, pero otras, como habían aparecido en varios anuncios publicitarios del lanzamiento de Tío Vivo y además eran muy buenos caricaturistas, se parecían mucho a sí mismos. No había duda, eran ellos: Peñarroya, que estaba intentando calmar a Escobar, indignado por no sé que problemas de cobro... No estaba Jorge, al que quería ver para contarle lo que había estado haciendo para Bruguera y darle las gracias por su intercesión en mi favor.
Cuando salió Fernández me hizo pasar y la redacción me pareció más luminosa y algo menos severa que por las tardes. Le entregué mis rótulos, y tras darles un vistazo, me comentó entristecido que mi introductor en Bruguera, Miquel Bernet,(Jorge) había fallecido, pero que aún publicarían bastantes páginas suyas que tenían acumuladas, y al preguntarle que ocurriría con sus personajes, dijo que los que continuaran serían confiados a otros dibujantes, y que Doña Urraca la seguiría su hijo Jordi Bernet que ya le estaba ayudando últimamente y era también muy buen dibujante.
Le comenté mi cambio de colegio y que por eso ahora podría cobrar normalmente. Antes él lo hacía por mí y me lo guardaba hasta la tarde del jueves.
Como podéis suponer yo estaba ansioso por saber como estaba el asunto de Ambrós, si había aceptado dirigir la expansión del Capitán Trueno. Estuve tentado de preguntárselo, pero recordando su poca simpatía por el maestro y que le había prometido discreción a Vidal Sales, me callé. Intenté ver a Vidal al salir, pero no le pude localizar. . A quien sí vi en varias ocasiones fue a un joven Víctor Mora, al que años después reconocí en fotos antiguas, pero entonces no sabía quien era, pues no me lo presentaron. . Con cierta frustración al no haber podido enterarme de como estaban las cosas y el recuerdo del Extra de Verano de Tinoco me intranquilizaron y la muerte de Jorge me supo muy mal. . Y salí de Bruguera más pesimista de lo que estaba al entrar. Y regresé al instituto,antes de que detectaran mi ausencia.
(Continuará) . VÍCTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Muchas gracias, Oscar J., por tus comentarios. En realidad de eso se trata. De buscar en esas aventuras aquello que es "trigo" en medio de tanta paja, y orientar el análisis hacia lo curioso o anecdótico. Mis circunstancias actuales me permiten afrontar la lectura de del Trueno Extra y escribir esas "crónicas" como tú dices, me es un incentivo para abordar una serie que no ha tenido mucho calado en nosotros. Cuando más tarde V.Mora se hace cargo de los guiones, la cosa cambia. Pero en esta etapa inicial, lo que más se deja entrever es un deseo de explotación comercial nunca visto. La editorial aprovechó el gran tirón que tenía nuestro personaje con gran acierto, desde el punto de vista comercial. Nos corresponde buscar ahora los elementos positivos, por pocos que sean.
Amigo Víctor. Gracias por tus relatos. Este último resulta del todo emocionante. Yo tardaría en darme cuenta de la desaparición de "Jorge" (mi padre nos traía Pulgarcito) y por aquel inicio del curso 59/60 ni sospechaba de lo que se estaba fraguando con nuestro querido personaje. Después de un verano, que la pandilla del barrio estábamos esperando un feliz desenlace con la aventura de Krisna, llegaron las clases. Es cuando mi padre me suscribió al cuadernillo, apenas iniciado el nuevo curso. El primer ejemplar que recibí (doblado en dos) fue el 160, ya con la aventura del elefante blanco. La editorial me enviaba como regalo el almanaque para 1960.Como ya he dicho en otras ocasiones, la marcha de Ambrós fue un "palo" duro para mí. Por eso, conocer tus relatos, Víctor, me hace regresar a esa época que para muchos resultó ser "mágica"...
GUNDAR

Anónimo dijo...

REGRESO A THULE (nºS 41-43A)
Thule, la isla mítica que se adentró en mis ensoñaciones a partir de aquel episodio nº 128 titulado “La voz de la aventura”. Luego volvería a sentir las mismas sensaciones en los ejemplares nº 141 al 143, de cuando Sigrid fue secuestrada y se iniciaba la que llegaría a ser mi aventura favorita: la del Capitán Krisna. Desde entonces, han sido muchos los dibujantes que han recreado la isla de Thule, y precisamente, muchos de los más admirados, no me han regresado a la Thule de Ambrós. Entre ellos tengo que citar a Fuentes Man, Redondo, Burns o Bermejo. Pero es curioso, un dibujante como Beaumont, quien no está entre mis favoritos, ha sido el único que sí me regresa a esa Thule mítica de mis sueños: la isla de Thule de Ambrós.
En la aventura que hoy comentamos además el dibujante nos permite contemplar el gran salón de banquetes del castillo, algunos cuartos interiores y hasta un bonito jardín. Por cierto, hay una breve secuencia que en su día no tuvo problemas con la censura, y es que Trueno, junto con Sigrid, entra en la intimidad de su alcoba:
-Me parece imposible tenerte bajo el techo de mi palacio, dice Sigrid.
-Y a mí, contesta Trueno.
-Oh, soy tan feliz, le dice cogiéndose de la mano. Pero algo me dice que esta felicidad no durará mucho.
-¿Qué puede turbarla, Sigrid?, dice intrigado el Capitán…
Descubren una cortina que se mueve, y… bueno, a partir de ahí la historia toma un nuevo punto de viraje.
Más tarde, cuando el Capitán decide partir por el problema que acaba de surgir, Sigrid le dice:
-No me gusta la idea de tener que empezar una nueva lucha cuando apenas hemos tenido tiempo de hacer planes para nuestra boda…
-Es necesario hacerlo, Sigrid. Y ello por tu propia seguridad y por la de tu pueblo… Y porque detrás de todo esto hay algo que deseo aclarar…
¡Pobre Sigrid! Esta escena se publicó en octubre de 1960, y la boda no se produciría hasta octubre de 2011… ¡cincuenta y un años después! Pero volvamos a la historia que nos ocupa.
El guión es un tanto curioso, pese que nuestro Beaumont sigue en su línea de “cortar y pegar”. La aventura se inicia con el regreso a Thule. Desde el barco, cerca ya de Thule, a una considerable distancia contemplan cómo una chusma persigue a un hombre con el ánimo de despeñarlo por el acantilado. Para salvarlo, no se les ocurre otra cosa que lanzar un pedrusco enorme (como los de Erik el vikingo) con una catapulta. Eso sí, por poco, por muy poco, la piedra casi aplasta no solo a los perseguidores sino al perseguido. De hecho, del impacto, el hombre se despeña solo y está a punto de despanzurrarse en la caída. Por lo menos en esta ocasión a Goliath no se le ha ocurrido la idea de lanzar a Crispín por los aires… A quien salvan -aparente víctima- es a un tal Farracut, una especie de playboy, caradura, que no sólo pretende que nuestros amigos se pongan del lado de su tiránica forma de gobernar, sino que afirma que el padre de Sigrid en su día dejó un documento escrito donde la cede a él en matrimonio. El tal Farracut, en su físico, curiosamente es una mezcla del Capitán y Crispín, y quedará debidamente desenmascarado en un precipitado final. Es interesante que al referirse al padre de Sigrid, se dice “el rey Ragnar”. Otro caso evidente donde el guionista no se conocía bien las aventuras clásicas…
La aventura no tiene mucho atractivo salvo por las imágenes de Thule y alguna viñeta grande donde Beaumont hace uso de su buen potencial al recrear las embarcaciones al detalle, muy semejantes a las que Ambrós nos había acostumbrado en las aventuras de Erik o Kundra. Se reeditó en la serie FANS y con una de las portadas de Beaumont, cuando el Capitán Trueno da el tajo a la soga que dispara la catapulta.
GUNDAR

Anónimo dijo...

MOKAMA OKIBO (43B-45)
De nuevo Casamitjana… Nuestros amigos ahora se encuentran por los mares de Oriente. En altamar salvan a una indígena a quien acompañan a su tierra, “La Isla Verde”. Allí serán atacados por los nativos quienes evitan mirarles a los ojos, pues creen que nuestros amigos son los “magos rojos”, los “Mokama Okibo”, expresión que se repite hasta la saciedad. Claro está, cuando el Capitán salva a su jefe de morir ante los tiburones, su acto de bondad les aclara que no tienen nada que ver con los supuestos magos.
Los magos en cuestión, auténticos fantoches, utilizan sus “artes mágicas” a través de la hipnosis para esclavizar a los nativos. Esta es la historia, cuyo final es de lo más previsible, que nos narra Casamitjana en unas láminas de cierta calidad artística. Sobre todo la secuencia de lucha con unas enormes plantas carnívoras, semejantes a alcachofas gigantescas, que están a punto de deglutir a Crispín. El último episodio, es decir, el nº 45, está sobrecalentado a base de mamporros. Cuando se enfrentan cara a cara con los brujos, Trueno dice que “a los cristianos no nos asustan las brujerías”. Por otro lado Goliath, al ser atrapado por un brujo que le “convierte” en un enanito, le dice “voy a ponerte de luto los dos ojos para que no me vengas con miraditas aviesas”. Y Crispín, curiosamente es reproducido en dos viñetas seguidas con una imagen de Ambrós de cuerpo completo, pero está justificado, porque uno de los brujos le dice “quédate como estás”, y por unos instantes es como si se convirtiera en una estatua. Bueno, comento estos detalles a modo de anécdota, pues no es de mi interés ni tiene sentido hacer un resumen de los guiones. Tan solo un análisis crítico, que en este caso no hay mucho que añadir a lo antedicho.
Sobre los guionistas de estas aventuras, y en base al comentario de Víctor Trueno, tengo que decir que me parecen todas (por el momento) fruto del mismo autor, salvo la primera de Buylla. Posiblemente sean de Ricardo Acedo. Por lo que he podido comprobar, él no recuerda con detalle, si bien dice que realizó las primeras historias del Trueno Extra. Respecto a Casamitjana, tengo que decir que me gusta bastante. De conservarse los originales, y ya que su obra no fue muy extensa, sería interesante recoger en un álbum sus aventuras, algo así como lo que se hizo con Jesús Blasco. También incluiría a Marco o Tinoco, y a otros autores. Pero según los tiempos que corren eso es tarea prácticamente imposible.
GUNDAR

VÍCTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITAN TRUENO Y YO” (XX)
“CADENA DE DESILUSIONES”
Aunque tuve fortuna en mi primera escapada para ir a Bruguera por la mañana y no pasaron lista en las dos clases que me salté, deje transcurrir algún tiempo antes de volver allí para no tentar demasiado a mi buena suerte.
Seguía preocupado por la probable negativa de Ambrós a pilotar y coordinar la expansión del Capitán Trueno, cuando al comprar el Pulgarcito a primeros de noviembre, terminada la excelente aventura de “El asesino de Tintagel” que acababa con una escena de siluetas en negro que presagiaba un final (o quizá la despedida del maestro), empezó otra que ¡ya no era de Ambrós!, y como no iba firmada, solo supuse que sería de su entintador. En el argumento, basado en el ”El prisionero de Zenda”, confundían a Trueno con un rey timorato, Wildimir, y era encarcelado por su parecido físico.
Como la esperanza es lo último que se pierde, intenté autoconvencerme de que sería una sustitución temporal, pero las semanas siguientes continuaba el mismo dibujante y las caras eran distintas y más feas, y los caballos totalmente diferentes a los de maravillosas miradas del maestro, que siempre me habían impresionado.
Por si fuera poco, a finales de mes apareció el Almanaque de Pulgarcito. Busqué la aventura corta del Capitán que se llamaba “El fin de la discordia” de título casi idéntico a la del año anterior, la última del maestro, pero tampoco era de Ambrós, sino de su ayudante. Ni siquiera lo relacioné con el Beaumont del tercer montón de originales, pues aquél me pareció de un acabado más cuidado y cercano a los cuadernos.
Bueno, ya parecía evidente que Don Miguel no había aceptado. Ardía en deseos de volver a hablar con Vidal Sales, para saber que habría ocurrido, pero había por medio un fin de semana y decidí ir a Bruguera el siguiente lunes por la mañana.
Sumido en tristes presagios, de repente, al acercarme al kiosco, vi pegado en la pared, un cartel del “Capitán Trueno” Y parecía... no, ¡Era un dibujo de Ambrós! Anunciando el Almanaque para 1960. ¿Estaría todo él dibujado por el maestro? Aunque ya escamado por la experiencia del pasado Extra de Verano, lo compré con emoción... pero se repitió el mismo chasco, la portada sí era de Ambrós, y por cierto distinta de la del anuncio del cartel, pero el interior otra vez era de Claudio Tinoco, al menos hasta las páginas finales, en que se notaba otra mano. Luego supe que Luis García entintó algunas páginas de “Los Fantasmas”.
Esta historia sí la había visto en el montón que me mostró Vidal y algunos dibujos estaban calcados de Dan Barry, el autor del Flash Gordon que también coleccionaba en aquellos tiempos y cuyos dibujos conocía bien, pues me gustaban y los miraba y remiraba a menudo. La castellana de “Los Fantasmas” no era otra que la Reina Marla de Ganímedes. Y aún faltaba lo peor...
Durante el fin de semana empecé a comparar las dos aventuras de Tinoco, y siguiendo mi nuevo hobby, intentando localizar los modelos de Ambrós que había usado en ellas, además de los de Barry. Algunos los hallé pero otros no procedían de los cuadernos del maestro.
Visto con la perspectiva de ahora, puede parecer exagerado que el simple cambio de dibujante en una serie,---de hecho casi todas las colecciones extensas han sufrido sustituciones temporales o definitivas del dibujante original--- pudiese afectarme tanto, pero la posibilidad de perder la magia de Ambrós, que durante años me había proporcionado tantos y tan magníficos ratos, me angustiaba. Fue algo parecido al efecto que la película y los últimos tomos de producción reciente causaron en muchos compañeros, que casi enmudecieron el foro durante semanas.
Ya dije que ser truenófilo, desde siempre, producía grandes satisfacciones pero también grandes disgustos, si no eras un simple lector pasivo.
(Continuará)
VICTOR TRUENO

Oscar J. dijo...

Agradecimientos reiterados a Víctor y Gundar por sus maravillosas crónicas.
GUNDAR: ¿no crees que sería chocante que esos primeros y (muy) pobretones guiones del extra fuesen de Acedo cuando los que hizo para el cuadernillo 3 años antes se pueden considerar de (muy) buenos? Considerando además que en esos meses de encarcelamiento de nuestro V. Mora le dieron buen márgen para empaparse d la serie...
¿qué opináis?

VICTOR TRUENO dijo...

Gracias a ti, Óscar. Que de vez en cuando alguien te diga que le gustan tus escritos, da ánimos para proseguir la serie. Me alegra además que alguien más joven se interese por estas primeras ediciones, cuando si no recuerdo mal, conociste al Capi en Trueno Color. Te ahorraste los disgustos de quienes vimos como masacraron el material de Ambrós.
Yendo al tema de los guiones, si buscas "Ricardo Acedo Bruguera" te saldrá una entrevista suya y al final
una lista con los episodios de Trueno Extra, que un estudio comparativo que hizo Rosa Camiña determinó que eran escritos por Acedo. Llega hasta el nº 104. Hay un espacio entre éste y el primero que salió firmado por Mora que no sabemos de quienes son, pero es lo mejor que tenemos por ahora. También sabemos que Jordi Bayona y Cassarel fueron autores de los otros. Terreno resbaladizo, como le dije a Gundar. Un saludo y síguenos leyendo.
VÍCTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Me ha sido un auténtico placer leeros de nuevo, Víctor y Oscar. Sobre R. Acedo pienso que es un buen guionista, pero que no llega al gancho que tiene V. Mora. En la etapa que nos ocupa, si como sospechamos todos los guiones son suyos, sufre de altibajos, como todo el mundo. En la colección DAN las historias del Tibet, el mar de las Brumas y el antiguo Egipto, me parecen muy buenas, si bien en mi caso me embarga por encima de todo la subjetividad de corresponder a una época para mí mágica, llena de descubrimientos. Sin embargo, siendo objetivo, la aventura de Gontroda, me chirría un poco.
Yo conocí a Trueno después del centenar de episodios, pero recuperar los anteriores fue para mí apasionante. En mis recuerdos, como escribí en uno de los prólogos para los volúmenes facsímiles, siguen aquellas portadas magistarles de Ambrós, y el recuerdo de un verano en que tuve que guardar reposo absoluto, cómo visionaba vez tras vez las de la época de Erik. Aquellos cielos amarillentos se correspondían con el caluroso verano que tube que pasar prácticamente tumbado en una hamaca. Por eso también estoy disfrutando de los artículos de Víctor, pues la Bruguera de aquellos años (y también de los 60-70), fue "la fábrica de mis sueños".
Y volviendo a los guionistas del Trueno-Extra, ¿por qué consideras, Víctor, que es un asunto resbaladizo? Yo siempre pensé que los guiones eran de los que citas, indistintamente, y nunca le concedí (hasta ahora) demasiada importancia. Confieso que ahora me gustaría conocer afirmaciones más concluyentes, pues estoy disfrutando de realizar mi particular análisis. Por lo pronto, admitamos que los primeros guiones (del nº 1 al 104) son de Ricardo Acedo.
GUNDAR

Anónimo dijo...

AVENTURA EN EL ÁRTICO (46-48A).
De nuevo nuestros amigos están en Thule. Trueno y Sigrid, en una noche clara de luna, en la alcoba de la reina, conversan bajo la luz de un candelabro.
-Me gustaría que te quedaras algún tiempo para proyectar nuestra boda, dice Sigrid cándidamente.
-Por el momento no tengo ninguna intención de irme, responde el Capitán. Me encuentro perfectamente a tu lado, Sigrid, le dice con convicción.
-Me alegra tanto oírte decir eso…
De pronto Crispín interrumpe la conversación, pues Goliath está “terriblemente indispuesto” a causa de un serio atracón. El Capitán le dice a Sigrid con un gesto de despedida…
-Enseguida regresaré…
El texto explicativo dice así: “Lo que Sigrid ignora es… ¡que aquella espera será muy larga!
Pobre Sigrid. Tendría que haber una viñeta donde Sigrid pensara “me lo temía, me lo temía, grrr…”
El Capitán va a buscar a Bramir, el galeno de Thule, y es cuando unos esquimales, tomándole por el médico, le secuestran. Quieren que cure a su jefe, al parecer en muy grave estado, y que tras un viaje al mundo de los hielos, el Capitán descubre que el herido ya ha muerto.
Junto con Nita, una bellísima esquimal, nuestro Capitán correrá una intrépida aventura en solitario donde tendrá que desenvolverse en un mundo de hielo, de mares agitados, de enfrentarse a los “hombres-oso”, e incluso a una ballena asesina. Esta aventura da lugar a que Tomás Marco realice un trabajo impresionante. Unas planchas llenas de gran belleza plástica por su distribución de viñetas y dinamismo bien resuelto. Me imagino algunas de las páginas a gran tamaño (como en su momento expresó Víctor Trueno), y de seguro tuvieron que ser una gran maravilla. Y digo “tuvieron” porque se me ha ocurrido consultar esta aventura de cuando se publicó en Trueno Color. La aventura no sufre recortes por censura, pero si hay una desestructuración en las viñetas, con cambios de texto y de algunos fondos, rompiendo la composición de las páginas. Se eliminan muchos de los fondos oscuros, pero muy bien realizados por el dibujante. No sé por qué lo hicieron, tal vez por crear más espacios para el color, pero fue un trabajo inútil y sin sentido, pues por esas fechas el color había empeorado. Lo único bueno es que su publicación en Trueno Color dio lugar a dos magníficas portadas de Bernal, donde reflejó de forma muy acertada el ambiente polar.
No me sorprende que alguien diera la idea de que Tomás Marco podría encajar muy bien en el cuadernillo. Se recuperaría algo del espíritu ambrosiano, al tiempo que Ángel Pardo tendría un respiro. Esta aventura en el Ártico está muy bien realizada gráficamente, y Marco merecería un volumen monográfico recogiendo su obra aunque fuera en blanco y negro. El guión por otro lado es bastante original. También, en justicia, tengo que decir que las portadas del Extra son de Beaumont, y están bastante bien realizadas. En resumen: me ha gustado.
GUNDAR

Anónimo dijo...

ANTIGUOS CAMARADAS (48B-50)
De nuevo tenemos a Casamitjana como dibujante y a Ricardo Acedo (supongo) como guionista. El texto de inicio dice en parte: “Azares de la navegación llevarónles hasta Constantinopla, cuando se hallaban en litigio los intereses del trono, los del pueblo y los de los comerciantes vecinos”. Posiblemente este guión es fruto de una reciente lectura por parte de Ricardo Acedo, sobre historia o novela de fondo histórico.
Una trifulca en la taberna, y a causa del tema culinario por parte de Goliath, llevan a nuestros amigos a enfrentarse con un capitán de mercenarios identificado como “Margaritones”, antiguo conocido del Capitán Trueno de la época de las Cruzadas, un “renegado vendido a Saladino”, según el Capitán mismo le imputa. Pero Trueno también se reencuentra con dos antiguos camaradas, amigos suyos a quienes conoció en Jerusalén y que salen en su defensa: se trata de los venecianos Hildebrando de Flumigleti y Rainiero de Segabari. Sin duda compañeros del Trueno de antes del primer cuadernillo “A sangre y fuego” y de los que nunca se había hablado.
Es curioso contemplar a nuestro Capitán envuelto en una intriga política y además posicionándose. El cometido es evitar una matanza dentro de la misma cristiandad. El primer paso es contribuir con los venecianos a liberar al príncipe Alejo, que es una especie de Crispín en moreno.
Se trata de un original y atípico guión con connotaciones pseudo históricas, relacionadas con la defensa de intereses y la lucha por unos ideales. Por eso en su día resultó ser un guión que los niños no entendimos del todo, y hoy, esa carga ideológica queda prácticamente trasnochada y maniquea. Lo que sigue siendo válido sin duda, es ese canto a la amistad y a cualidades como la lealtad a los viejos amigos y a unos ideales.
Los dibujos de Casamitjana son muy correctos y personales. En esta aventura casi todo transcurre en interiores. Los movimientos y gesticulación de los personajes, muy naturales y acordes al guión. Tan solo en las tres páginas finales se aprecia un dibujo más ambrosiano. Es posible que las prisas obligaran al dibujante a echar mano de los dibujos de Ambrós y así no calentarse el coco demasiado a la hora de componer las viñetas finales. En resumen, creo que vale la pena releer esta aventura bizantina, especialmente por los enfoques novedosos que aporta.
GUNDAR

Anónimo dijo...

ANTIGUOS CAMARADAS (48B-50)
De nuevo tenemos a Casamitjana como dibujante y a Ricardo Acedo (supongo) como guionista. El texto de inicio dice en parte: “Azares de la navegación llevarónles hasta Constantinopla, cuando se hallaban en litigio los intereses del trono, los del pueblo y los de los comerciantes vecinos”. Posiblemente este guión es fruto de una reciente lectura por parte de Ricardo Acedo, sobre historia o novela de fondo histórico.
Una trifulca en la taberna, y a causa del tema culinario por parte de Goliath, llevan a nuestros amigos a enfrentarse con un capitán de mercenarios identificado como “Margaritones”, antiguo conocido del Capitán Trueno de la época de las Cruzadas, un “renegado vendido a Saladino”, según el Capitán mismo le imputa. Pero Trueno también se reencuentra con dos antiguos camaradas, amigos suyos a quienes conoció en Jerusalén y que salen en su defensa: se trata de los venecianos Hildebrando de Flumigleti y Rainiero de Segabari. Sin duda compañeros del Trueno de antes del primer cuadernillo “A sangre y fuego” y de los que nunca se había hablado.
Es curioso contemplar a nuestro Capitán envuelto en una intriga política y además posicionándose. El cometido es evitar una matanza dentro de la misma cristiandad. El primer paso es contribuir con los venecianos a liberar al príncipe Alejo, que es una especie de Crispín en moreno.
Se trata de un original y atípico guión con connotaciones pseudo históricas, relacionadas con la defensa de intereses y la lucha por unos ideales. Por eso en su día resultó ser un guión que los niños no entendimos del todo, y hoy, esa carga ideológica queda prácticamente trasnochada y maniquea. Lo que sigue siendo válido sin duda, es ese canto a la amistad y a cualidades como la lealtad a los viejos amigos y a unos ideales.
Los dibujos de Casamitjana son muy correctos y personales. En esta aventura casi todo transcurre en interiores. Los movimientos y gesticulación de los personajes, muy naturales y acordes al guión. Tan solo en las tres páginas finales se aprecia un dibujo más ambrosiano. Es posible que las prisas obligaran al dibujante a echar mano de los dibujos de Ambrós y así no calentarse el coco demasiado a la hora de componer las viñetas finales. En resumen, creo que vale la pena releer esta aventura bizantina, especialmente por los enfoques novedosos que aporta.
GUNDAR

Anónimo dijo...

¿no sería posible preguntar a Ricardo Acedo sobre la autoría de estos guiones???

Anónimo dijo...

Tengo entendido que Ricardo Acedo no se acuerda con detalle. Han pasado más de 50 años y su labor como guionista ha sido muy prolífica. De hecho, al tiempo que hacía los guiones del Trueno, he visto que también escribía la serie complementaria "Chico y Trilita". Aunque de poder hacerlo, seria interesante conocer su opinión actual.
Siento que se haya repetido mi entrada respecto a la última aventura analizada del Trueno. Se me indicó que no había escrito correctamente las palabras exigidas y que no había entrado mi mensaje. Pero luego he visto que sí. Supongo que no será difícil borrarlo. GUNDAR

Anónimo dijo...

Esta tabla aparece en "tebeos clásicos" y son los ejemplares que se atribuyen a Ricardo Acedo. Antes hay una MUY INTERESANTE entrevista al autor. GUNDAR.

Número Fecha Título
1 18/01/60 La Posada Fatídica
2 25/01/60 El Castillo de Braunberg
3 01/02/60 Conjura Tenebrosa
4 08/02/60
La Astucia de Giaffar
5 15/02/60 La Lucha Final
8 07/03/60 La Tumba de Merikare
9 14/03/60 El Madji Ataca
10 21/03/60 La Cautiva del Madji
16
01/05/60 Los Tártaros Atacan
17 09/05/60 Muerte en las Montañas
18 16/05/60 La Gran Batalla
19 23/05/60 El Lago de los Duendes
20 30/05/60 Lucha en las Profundidades
31 15/08/60 Más Allá de la Audacia
32 22/08/60 Persecución a Muerte
33 29/08/60 El Dique del Exterminio
38 03/10/60 La Trampa de la Ambición
39 10/10/60 La Gruta de Kumar
40 17/10/60 Siniestro Tesoro
43 07/11/60 Desembarco Frustrado
44 14/11/60 Lucha de Titanes
45 21/11/60 El Jardín de la Muerte
46 28/11/60 El Secuestro del Capitán Trueno
47 05/12/60 Una Tumba en el Hielo
48 12/12/60 Lucha en el Artico
49 19/12/60 Antiguos Camaradas
50 26/12/60 Lucha Sin Cuartel
53 16/01/61 Asalto Final
54 23/01/61 Gaur, el Fuerte
55 30/01/61 El Hijo de Shaitán
58 20/02/61 El Desquite
59 27/02/61 Aullidos en la Sombra
60 06/03/61 El Fin de una Leyenda
61 13/03/61 El Rubí Escarlata
62 20/03/61 Guerra en el Pantano
63 27/03/61 El Fin del Gran Tung
68 01/05/61 El Dragón de Fuego
69 08/05/61 El Arroyo Maldito
70 15/05/61 La Voz de la Montaña
76 26/06/61 Sirit, el Invencible
77 03/07/61 El Bosque Fatídico
78 10/07/61 A Merced de Birman
83 14/08/61 Dramático Encuentro
84 21/08/61 Lar, la Ciudad Prohibida
85 28/08/61 El Fin de Un Hechizo
91 09/10/61 Misterio en la Noche
92 16/10/61 Duelo en Yutan-Chen
93 23/10/61 El Ultimo Reto
98 27/11/61 El Fin de Wungh
99 04/12/61 Horizontes de Terror
100 11/12/61 La Embestida
103 02/01/62 El Fin de los Encapuchados
104 08/01/62 Situmán, el Tigre Asesino
105 15/01/62 La Traición de Ajsurat

VICTOR TRUENO dijo...

Hola a todos. Por fin hay de nuevo un tema que ha movido a a varios amigos a escribir.
Gundar, como tu mismo has visto en la entrevista que citas, y que le aconsejé a Óscar que consultara, Acedo ni si quiera sabe (?) que Cassarel y Vidal Sales son la misma persona. ¿Cómo es posible, si estuvo años intercalando guiones con los suyos en Trueno Extra? Y posiblemente se los estuvo entregando a él personalmente en la Redacción. ¿Lo olvidó?
Bueno, esto invalida lo que dijiste el pasado día 20. Entre el Trueno Extra 1 y el 105 hay aproximadamente la mitad de guiones que no son de Ricardo Acedo. Y como además Bayona también se dice que intervino en esta época, es muy difícil concretar las autorías. A eso me refiero con lo de terreno resbaladizo.
Por otra parte Acedo colaboraba simultáneamente con Toray en Mundo Futuro, en Sissi, en guiones de radio en varias emisoras a la vez, además de otras editoriales menores.
Como es fácil deducir, los números saltados en esa lista han de ser de Cassarel o Bayona. Aunque hace tiempo que no he releído esa etapa, espero poder dedicarle algún capítulo más adelante. Además queda el material de Almanaques y Extras de Verano y el de Pulgarcito que tampoco nadie firmó nunca en esta primera etapa. Si fuesen todos los guiones de Acedo como suponías antes, difícilmente se hubiese producido el problema del Capitán Satanelli en el nº 8. Lo que indica que el guión anterior ya no era suyo. Otra cosa a señalar es que como los guiones se estructuraban en 12+12+6 páginas, o bien 6+12+12, en esa lista uno de cada tres números sólo es de Acedo la primera mitad del tercer episodio, o bien la segunda mitad del primero. Salvo que se publicasen dos aventuras seguidas del mismo guionista, como tú bien indicas con el nº a o b en tu serie. Un saludo a todos. VÍCTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Saludos a todos:
Nuevamente mil gracias a Víctor y a Gundar por todas las experiencias e informaciones que estáis compartiendo con nosotros. Como bien dice el amigo Óscar, hace que contemplemos aventuras que nos han gustado bastante menos desde otra óptica y con mucho más cariño. Seguid así y mucho ánimo para Gundar...que la oaxlaca siga produciendo efectos a la espera de que llegue el Doctor Mágico...

Cambio de tema y me voy a lo novedoso: ¿os acordáis del ranking que plenteamos hace un año sobre las mejores aventuras del Capi? En ella quedó como lider indiscutible la saga de Krisna.
Pues bien, a mi juicio y con todos los respetos para el señor Ferrándiz, la boda del Capitán y Sigrid en la aventura de La Atlántida me pareció precipitada y pobre en la preparación y en los dibujos. Mi idea de toda la vida sobre esa boda es que se hubiese visto incardinada dentro de una gran saga o aventura, llena de complicaciones y, sobre todo, dando a los invitados la importancia que tienen. Habría sido magnífico una página o media por invitado, rememorando las concretas circunstancias en que se conocieron.
Aquí viene mi propuesta: que cada uno de vosotros haga su particular "lista de boda" de amigos de nuestros personajes, por orden de trascendencia, para ver si coincidimos. ¿Qué os parece?
Un abrazo

Anónimo dijo...

Ups!! Olvidé decir en el correo anterior que soy KANG el inconstante (el trabajo a veces me impide seguiros día a día). Un abrazo.

Anónimo dijo...

Me alegra mucho haberte leído de nuevo, amigo Kang. Te entiendo en eso de la falta de constancia. No es tal, lo que pasa es que todos estamos muy ocupados e inmersos en los asuntos de la vida cotidiana. Al fin y al cabo, nuestra "truenofilia" forma parte de esa parcela de la vida asociada con nuetro ocio, nuestro relax, y para muchos, nos suponen también una vía de escape de los avatares de la vida. Yo ahora estoy de baja laboral, pero tan pronto me incorpore, me pasará como a muchos de vosotros.
Me alegra que los articulillos te gusten. Sé que son breves pinceladas, pero si eso da pie para que releamos esas viejas aventuras (muchas olvidadas), me daré por contento. Yo también disfruto mucho con los artículos de Víctor Trueno, tan entrañables y reveladores, y soy de los que piensan podría componerse un libro. También echo en falta los comentarios de los viejos truenófilos y tertulianos...
Respecto al tema que comentas, la boda de Trueno y Sigrid, escribí una carta a Ferrándiz a través de Factoría del Cómic (no te será difícil localizarla). Lo interesante es que Ferrándiz dio una amplia y animadora respuesta. Sobre la boda le dije más o menos lo que tú apuntas, y respondió algo así como que "no quería que fuese una especie de revista HOLA". Pero sí, hubiera estado bien tener a muchos invitados, e incluso en ese volumen habría incluído algún intruso tipo "Pulpo", que hubiera estado a punto de llevar el evento al traste. Y por supuesto, muchas escenas retrospectivas, versionadas a lo 2012. Entre mi larga lista de invitados, selecciono al príncipe Izca como uno de ellos. Esa es mi aportación al nuevo ranking.
Por cierto, Ferrándiz en esa carta, mencionó que está preparando un nuevo álbum y que en él aparecerán algunos personajes del pasado...
GUNDAR

Anónimo dijo...

Hola a todos:
Das de nuevo en el centro del blanco, maese Gundar, con lo de que en la boda hubiera aparecido algún intruso tipo "Pulpo". A mí se me ocurren varios, pero especialmente uno que tiraría muchos esquemas tradicionales por tierra...Lo tenía pensado para un guión que empecé hace tiempo y que comenté en el antiguo blog, que sería una nueva aventura situada antes de el (pen) último Combate, y antes, claro está, de la Atlántida.
Se trataba, si te acuerdas, de una ambiciosa aventura que comenzaba un fresco y soleado día de primavera en la plaza de un concurrido poblado, fronterizo entre China y La India, en donde que los agricultores y ganaderos de la comarca concurrían exponiendo sus mejores productos, porque solo los de uno de ellos serían elegido ese año por los delegados del Dalai-Lama para aprovisionar al Monasterio de Kinchen-Lama. Se trata de una medida piadosa del Dalai-Lama, que cada año elige a una familia de campesinos diferente, para aliviarles de su pobreza, y que normalmente concluye con que la familia escogida se queda en el Monasterio y en sus territorios adyacentes.
Pues bien, entre esos campesinos se encuentra uno, acompañado de sus dos jovenes hijos y de un misterioso tercer hombre, con su cabeza cubierta con unos toscos vendajes que solo permiten ver sus ojos, al que el campesino y sus hijos habían recogido hacía meses en la orilla del río cercano a su casa, con su ropa hindú hecha jirones, con serias heridas en cara y cuerpo, fruto sin duda de una aparatosa caída y de los golpes de las piedras del cauce del río, con la memoria en blanco y ... calvo (¿quién es?).
Precisamente es nuestro campesino protagoinista el elegido por los monjes delegados en el poblado para proveer ese año al Monasterio, lo que supone una recompensa para su familia, abrumada por la pobreza y por la muerte de su esposa.
Comienza así un largo viaje en el que el campesino, sus dos hijos, sus ganados y los frutos de sus cosechas se dirigen al Monasterio del Dalai-Lama, en donde son acogidos por nuestro entrañable y ancianísimo personaje.
El campesino y sus hijos se adaptan enseguida a la tranquila vida de los habitantes del Monasterio, y deciden quedarse en una de las muchas parcelas colindantes al mismo, todas ellas convertidas en fértiles vergeles gracias al tesoro que robó el Lanka Lama y que el Capitán Trueno, Goliath, Crispín y Shingi-Lai habían conseguido devolver al Dalai-Lama.
Al misterioso tercer hombre que les acompaña le atrae mucho más que la tranquila vida agrícola y ganadera que hasta ahora compartió con sus salvadores, los entrenamientos que realizan en el patio del Monasterio los soldados encargados de su defensa, cuya máxima autoridad es la propia Shingi-Lai, ausente en esa fechas del Monasterio, pues se encuentra acopañando a una embajada del mismo que ha visitado el próspero reino de Hokize y Hamato, en el Japón.
Meses después, cuando ella regresa, consigue conocerla, y empezar a entrenar con ella y los soldados. Un día, este misterioso personaje se estremece cuando oye de los labios de Shingi-Lai el nombre de sus mejores amigos y de la persona que le robó su corazón: el Capitán Trueno.
Un aluvión de recuerdos vuelven a la mente de nuestro anónimo personaje, que, tras meses de duro entrenamiento y escuchar en silencio las maravillosas aventuras que le cuentan del Capitán (disimulando siempre la crispación que le invade), consigue enrolarse en el barco de la nueva misión diplomática de Shingi-Lai en el reino de Hokize. El oscuro personaje, que ya habréis deducido quién es, maquina y maquina en los rincones del barco, trazando un ambicioso plan que pasa por libertar a cierto samurai, hermano de Hokize, al que ésta, por su amor de hermana, conmutó a última hora su decapitación por la cadena perpétua... Continuará.
KANG

MDIAZ dijo...

Muy interesante tu trama para "devolvernos" a Krisna.
:)

VÍCTOR TRUENO dijo...

Te felicito, amigo Kang. Es un argumento muy interesante. Bienvenido al club del "Continuará". VÍCTOR TRUENO.

VÍCTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITAN TRUENO Y YO” (XXI)
“CONFIDENCIAS DE SALÓN”
Tal como había decidido, el lunes por la mañana me presenté en Bruguera. No había sido previamente citado por teléfono, y además no acerté un buen día. La cantinela del portero fue algo distinta. En vez del –Que suba. Me dijo que el Sr. Vidal Sales tenía una reunión importante y que me rogaba que volviese en una hora y media, o en otra ocasión. Le pregunté si podía esperarle en el salón y accedió.
En la sala de espera habían varias personas y de nuevo estaba Escobar, esta vez sólo. Me acerqué y le dije que desde niño seguía a sus “Zipi y Zape” y me encantaban y que “Petra, criada para todo” me hacía mucha gracia, pues me recordaba a nuestra chacha. Como hacía algún tiempo mi padre me había comprado un Cine Skob, que usaba películas de papel perforado, con una bombilla normal y basado en la proyección de cuerpos opacos, le pregunté si lo había inventado él y si los cientos de pequeños dibujos-fotogramas eran suyos. Me contestó afirmativamente, pero iba a matizarlo cuando le llamaron de Caja, y se fue. También estaba –como casi cada vez que fui --Francisco Ibáñez. Tras decirle que me parecían tronchantes muchas de sus historietas, le pregunté por qué todos sus personajes eran calvos, y me dijo que sus “hijos” se parecían a él, que ya entonces tenía bastante alopecia y como notó que me quedé algo decepcionado por su respuesta, me explicó que como tenía que dibujar tantas páginas cada semana, era mucho más rápido pintar “cocolisos” que peinados o sombreros. Le iba a preguntar su opinión sobre Vázquez, cuando se abrió la puerta de la Redacción y salieron dos hombres que atravesaron a paso ligero el salón hacia la salida.
--¡Esta vez es inútil que insista!-- dijo el primero.
--Pero sea razonable, sólo serían cuatro cuadernos más-- respondió su perseguidor. Y la puerta se cerró tras ellos.
La verdad, no les vi bien, pues al oir sus voces Ibáñez de giró y se interpuso y no me dejó verles. Pero los otros hombres que estaban esperando les conocían bien.
--Este Ambrós siempre está discutiendo con el jefe.--dijo uno.
--Bueno, si mis dibujos vendieran lo que los suyos, yo también exigiría que me pagaran proporcionalmente mejor--repuso otro.
--Pero es que Bruguera no puede hacer grandes diferencias, porque entonces todos le pediríamos que nos pagara mejor, tomándolo como precedente.-- argumentó un tercero...
--Pues parecía dispuesto a largarse.-- dijo el segundo.
--Si lo deja, espero que me den la serie, es lo lógico. --propuso otro.
--No le dejarán escapar...-- dijo el primero, mientras se levantaron todos al acercarse otro que estaba cobrando y ya había terminado, y se fueron.
También Ibáñez acabó de firmar los recibos y cobrar y se marchó. Entonces me quedé solo y pensativo. No había conseguido ni ver a Ambrós, con la ilusión que me habría hecho conocerle, más que de espaldas, y a juzgar por lo presenciado no sería fácil que volviese a verle.
Unos quince minutos después salió Vidal Sales y me invitó a pasar. Me pidió excusas por la espera. Ya era evidente que Ambrós no había aceptado coordinar el plan que me expuso para el Trueno Extra. Había dibujado de momento las portadas como se preveía en él y había dejado la serie de Pulgarcito, para hacer unas páginas con caras de los principales personajes en diferentes expresiones, para que los continuadores no se apartasen excesivamente de su aspecto en los guiones que ya tenían previstos.
Ésas debían ser las caras que vi en las dos aventuras firmadas por Tinoco, y que aún pareciendo de Ambrós, no logré localizar en ningún cuaderno anterior.
Pero Ambrós no quiso continuar ni siquiera el cuaderno al ver que le habían encargado a otro dibujante varios números del Capitán Trueno, aunque le explicaron que solo había sido para darle tiempo a acumular unos cuantos cuadernos suyos de seguridad que exigía el editor, dado el escaso margen de tiempo entre sus entregas y su publicación.


(sigue)

VÍCTOR TRUENO dijo...

"EL CAPITAN TRUENO Y YO" (XXI)B

De repente, todo el complejo y bien estudiado plan de explotación intensiva de “El Capitán Trueno” que era un futuro indudable filón económico para Editorial Bruguera, se estaba resquebrajando por la negativa de su máximo protagonista.
Vidal estaba nervioso y traspuesto y yo sólo pude preguntarle cuando saldrían los cuadernos del nuevo dibujante responsable y me dijo que a primeros de año. Pero me aseguró que aún no estaba todo perdido, pues en aquellos momentos estaban intentando convencer a Ambrós para que continuara sólo lo que deseara, pero que era muy tozudo y se sentía muy ofendido.
Comprendí que era un mal momento y le pregunté si podía telefonearle antes de volver en otra ocasión, para evitar incomodarle. Me dio un número y me despedí, dándole las gracias.
La verdad es que casi me arrepentí de no haber ido a clase, para enterarme de todo aquel porvenir lleno de nubarrones negros. ¿Quién sería el nuevo dibujante? ¿Sería muy distinto de Ambrós? ¿Qué significaba lo que solamente serían cuatro cuadernos más?
Realmente estaba trastornado cuando regresé al Instituto.
(Continuará)
VÍCTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

Me ha sorprendido no ver mi última entrada, asi que repetiré más o menos su contenido.
Gracias a ambos, Kang y Víctor. Tu historia promete, amigo Kang, y algo así es lo que desea todo truenófilo. Para mí Víctor Mora tal vez sea el mejor guionista de nuestro país, pero reconozco que sus historias, al menos las de entonces, adolecen de ese elemento que relaciona a viejos personajes con el presente (salvo en la historia del Pulpo). Otras historietas, como las de Maga, recuerdo que siempre barajaban presente y pasado, y a veces era gratificante encontrarse con personajes del pasado. A mi me gustaría que hubieran vuelto a aparecer Izca, Hokize, La Garra (ahora no recuerdo su nombre), Doña Leonor y Doña Clotilde, Chonz-Mon-Jú y la princesa Naja, etc. Y en la boda de Sigrid, ¿cómo iban a faltar Cunegunda de Scandia o Klundía la "hechicera"? En fin, tenemos que esperar para ver. Víctor Mora, con el Corsario de Hierro, sí hizo uso de este recurso narrativo.
Respecto a tu relato, Víctor, me ha emocionado. Yo desconocía lo que iba a pasar en aquellos años, y sólo me vino el remojón cuando recibí por correo el nº 169. Para mí cada vez que volvía Pardo, me angustiaba. Y quiero decir que hoy es uno de mis dibujantes favoritos, dentro de los clásicos, el tercero en la lista y después de Ambrós y Fuentes Man. Pero en aquella época se me atravesó. No lo podía evitar. Empecé a reconciliarme con él cuando la aventura del Pulpo y el Zar Negro. Pero volví a sentir rechazo a partir de su época infantil, cuando la aventura de Tah-Rock, cerca ya del nº 500.
Como decía, tu relato puedo sentirlo, así como la frustración de tener delante al propio Ambrós y no poder intercambiar algunas ideas. Te diré que cuando le conocí personalmente (1987) hablaba de Bruguera como de los auténticos "negreros". Aun recuerdo a mi mujer que en un momento dado me dijo "cariño, ya está bien, no te das cuenta de que al sr. Ambrós no le interesa hablar de tebeos...". Conservo alguna carta suya y hablamos mucho por teléfono, pero rara vez le sacaba el tema. Tenía auténtica fobia. Con todo, tus recuerdos me parecen apasionantes, amigo Víctor, y debes de ir pensando en hacer un libro. Estoy seguro que tendría suficiente acogida para poder financiarlo a través de algunos editores. Piénsalo. Un saludo para todos.
GUNDAR.

Anónimo dijo...

GÜELFOS Y GIBELINOS (Nºs 51-53A)
De nuevo Beaumont. Trueno y sus amigos se encuentran en Lombardía, región del norte de Italia que limita con Suiza. Allí salvan al Conde Tercino, partidario de los “güelfos”, que ha caído en manos de los “gibelinos” (liderados por el Duque de Hoffen) que se han apoderado de su castillo. Nuestros amigos y el citado conde son acogidos en el castillo del Barón Fellini, un “güelfo” amigo del conde. Entretanto el Duque de Hoffen (con evidentes fines políticos) quiere hacer méritos para casarse con Marcela, hija del Conde Tercino, a quien tiene prisionera junto a su madre.
De nuevo intrigas políticas entre dos pueblos rivales, pero también mucho enredo en la trama, a tal punto que Beaumont a veces da la impresión de no aclararse, lo que contribuye a mayor enredo aun, y por eso al lector le cuesta identificar bien a los personajes. Como ejemplo, el Barón Fellini que aparece por vez primera en la página 5, no presenta el mismo físico a partir de la página 6.
Para el desenlace de esta aventura nuestros amigos vuelven a disfrazarse de zíngaros saltimbanquis (como en “La posada fatídica”): Trueno es el “mago” del grupo (con barba), Goliath va disfrazado de oso bailarín, y Crispín de trovador, que haciendo uso de unos ripios absurdos hace reír al personal.
Lo más curioso es que a partir de aquí, que son los dos tercios de la aventura, los dibujos son de Beaumont al cien por cien. Ya me había sorprendido que en las páginas anteriores no abusara del “cortar y pegar”, pero lo mejor es que en esas últimas diez páginas vemos a un Beaumont en solitario. Las caras de nuestros amigos son de Beaumont. Claro, un Trueno barbudo no es tan difícil, y me recuerda mucho a un personaje que Beaumont dibujaría más tarde para otra editorial: Zoltán el Zíngaro.
Me imagino a Beaumont en la sala del director, para recibir un toque de atención:
-Sr. Beaumont, ya ve que hemos confiado en usted encargándole las portadas para la revista Trueno. Por cierto, unas portadas magníficas, que para un lector profano es como si fueran del propio Ambrós. También vemos que se ciñe a nuestra recomendación de usar los modelos de rostros que nos dejó Ambrós, cosa que no aceptan todos con el mismo agrado. Pero mire, algunas de sus páginas parecen un auténtico “collage”. Los nuevos lectores no se darán cuenta, pero usted sabe que el personaje cuenta con una gran legión de viejos lectores, que no son tontos, y podrían darnos la espalda… De hecho, ya hemos recibido alguna que otra queja…
Sea lo que fuere, en esta aventura, Beaumont “se puso las pilas” y realiza un trabajo muy decente. Las viñetas de mayor tamaño sirven para que el dibujante se explaye ofreciendo bonitas panorámicas y castillos al detalle, donde demuestra su capacidad como artista. El asalto al castillo recuerda a la secuencia de cuando Kundra y Kabalí irrumpen en el castillo de Sigrid, con aquellas altísimas escaleras. Pero no lo plagia, sino que se aprecia que adquirió los detalles de cuando pasó a tinta al Maestro.
Con todo, no es una aventura de las que dejan huella. Yo prácticamente no recordaba nada. Y para cualquier truenófilo, ¿os sonaba algo eso de “güelfos” y “gibelinos”?...
GUNDAR

Anónimo dijo...

GAUR EL FUERTE (nºs. 53B-55)
Una aventura de mi admirado Tomás Marco. Nuestros héroes regresan a España en un barco siciliano, y sorprenden a su Capitán maltratando a un grumete llamado Blas, un muchachito algo más joven que Crispín. Trueno y sus amigos intervienen en el suceso, produciéndose un combate a base de melaza y harina. Al ser abordados por una nave corsaria, el barco se hunde, y nuestros amigos son recogidos como prisioneros. Pero Goliath desaparece y es dado por muerto. Pero también es recogido en una playa por un hombre rico llamado Abdul, “señor del Oasis”. Como Goliath llega a salvarle la vida, Abdul en agradecimiento le nombre jefe del campamento, y le denomina “Gaur el fuerte”. En el episodio nº 54 Goliath adquiere casi el total protagonismo, y en su nuevo puesto es fácil adivinar que será un factor clave en la salvación de nuestros amigos, que son destinados al mercado de esclavos (la portada de este nº 54, donde Goliath está vestido como un árabe, también será utilizada como portada de la colección FANS en el volumen dedicado a Tomás Marco). El malo de turno es “el hijo de Shaitán”, que al final resulta ser el padre de Blas, un español conocido por Trueno, lo que significa que en el desenlace habrá lagrimita del ojo sano Goliath.
Como nota curiosa reseñar el comentario inicial de esta aventura entre nuestros amigos:
-Un descanso en tu señorío, no nos irá mal, Capitán, dice Goliath sonriendo.
-El descanso no te conviene, Cascanueces, dice Crispín, te pasarías el día comiendo y engordarías demasiado.
-Es prematuro hablar de lo que haremos, antes de llegar, interviene el Capitán. Hemos permanecido mucho tiempo ausentes y no sabemos lo que nos aguarda…
-Dicen que los moros siguen disputando el terreno palmo a palmo a nuestros reyes… Dice Goliath.
La conversación es interrumpida cuando observan el bofetón que el Capitán del barco le propina al grumete. Quizás sea irrelevante, pero me encanta descubrir estos pequeños diálogos que siempre me habían pasado desapercibidos…
De nuevo Marco hace un trabajo excelente. Me gusta como dibuja a Goliah, tal vez demasiado “orondo”, pero totalmente ágil. La distribución de viñetas y su composición me parecen geniales.
Es curioso que esta aventura se inicia justo cuando el cuadernillo se llega por el nº 224 (16 de enero de 1961), que corresponde a la primera intervención de Marco en el cuadernillo, cuando la Isla del Metal. En mi recuerdo supuso un efecto balsámico en mi añorada y “enfermiza” condición por la ausencia de Ambrós.
Hoy la aventura de la isla del metal y su monstruo gelatinoso permanece en el recuerdo de todo truenófilo. En cambio la aventura del Trueno Extra que hoy analizamos, casi nos ha pasado desapercibida… ¿nos dice algo este asunto respecto al “gancho” que pueda ejercer un buen guionista?
GUNDAR

Anónimo dijo...

LA ASTUCIA DE OMAR (Nºs. 56-58A)PARTE I.
Pon fin… ¡Fuentes Man! Por fin, el señor Francisco Fuentes Manuel. En una aventura que transcurre en nuestro país en un momento donde el mundo árabe y la cristiandad tratan de convivir de la mejor manera posible. Por lo que se da a entender, nuestros amigos se alojan en el Castillo del Capitán Trueno, aunque no se llega a ver. Pero quiero creer que es el mismo castillo que aparecerá muchos años después en “El último combate”…
En la introducción se dice que “Alhamar, gobernador moro, gobierna la ciudad de Valencia en nombre del soberano árabe de Granada”. El “astuto” Omar propone al gobernador que pueden fortalecer su gobierno si se apoderan del condado de Espolona y del señorío de Olmenar, al parecer dos huesos duros de roer. Y es claro en sus métodos: “Si un general tiene dos enemigos, debe agasajar a uno, mientras hace la guerra al otro… para vencerles a los dos”, termina diciendo. Así es, de modo que una partida de moros lleva toda suerte de regalos y presentes a Don Sancho, conde de Espolona, donde ocasionalmente está el Capitán Trueno en calidad de huésped. Nuestro héroe, oliéndose la tostada, sugiere al conde actúe con prudencia. Esta actitud noble por parte del Capitán, hace que Don Sancho le despida de malas maneras por “entrometido”. Cuando Omar pregunta quién es ese caballero, el conde le dice “Un caballero de Santiago y tiene fama de valiente. Pero ha estado mucho tiempo lejos de España y no comprende la convivencia entre moros y cristianos”…
Se inicia entonces una aventura trepidante, de típicas batallitas, que vienen a demostrar que Trueno tenía toda la razón. Una aventura que de la mano de Fuentes Man adquiere una calidad inusitada. Un dibujante singular, de gran personalidad, y que para nada se parece a Ambrós. Si hay que compararle con algún estilo, no puedo evitar decir que (aun a riesgo de ser vilipendiado por ello), se me acerca al virtuosismo de Harold Foster. No solo por el detallismo de los personajes y sus vestimentas, sino por el interés en los fondos. Y en esta aventura el dibujante se permite recrear al detalle la frondosidad del bosque y al mismo tiempo la aridez de un paisaje. La riqueza de personajes y el barroquismo en asuntos nimios, hacen que el espectador no pueda por menos que recrear su vista y deleitarse viñeta a viñeta.
(sigue...) GUNDAR

Anónimo dijo...

LA ASTUCIA DE OMAR. PARTE II.
Siempre me gustó Fuentes Man, y aunque se trate de un comentario muy subjetivo, para mí es el favorito después de Ambrós. Cómo me gustaba de niño leer las aventuras de este artista, especialmente cuando nuestros amigos después de una refriega o de una caída estrepitosa, presentaban sus prendas de vestir hechas jirones. Cuando Ediciones B manifestó su deseo, allá por los 90, de recuperar la obra íntegra de Fuentes Man, supuso una de mis mayores alegrías. Y aquellos tomos grandes, tres en total, a mi juicio es de lo mejor que se ha editado. Lástima que comenzaran por la época final, si bien el resultado fue espectacular. Luego vendría la colección FANS a finales de los 90, siendo la aventura que hoy o ocupa, la que iniciaría esta singladura. Recuerdo que Julia Galán, en conversación telefónica, me dijo que se suspendía la edición inicial por tratarse de “un producto caro”, y que se iba a optar por algo tipo “Olé”, para el alcance de todos. Como bien sabemos esta colección se distribuyó muy mal, pero finalmente los acérrimos pudimos hacernos con ella. Tan sólo lamentamos que en muchos casos no se partiera de originales y que no se siguiera un orden cronológico. Y esto último es importante porque en el caso de Fuentes Man hubo pequeños ciclos como los de “Goliath diplomático” o las aventuras de Crispín y Birgit, así como las diferentes ocasiones en que aparecen Morgano y Grune. Por desgracia, este criterio cronológico no se tuvo en cuenta por parte de los editores.
Por eso la aventura que hoy comentamos, “La astucia de Omar”, es significativa por ser la primera que hizo el dibujante sobre el Capitán Trueno. Es significativo también por el tema portadas: La portada 56, es de Beaumont, y la 57 y 58 curiosamente son de Tomás Marco. Por otro lado tenemos la versión de Antonio Bernal de cuando se editó esta aventura en Trueno Color, y de Rafa Fonteriz para la colección FANS. Es decir, ¡cuatro dibujantes! son los que ilustran las portadas basadas en esta aventura. Y es que Fuentes Man lo merece…
Como dato anecdótico me gustaría contar lo siguiente. A principios de 1968 (me faltaban pocos meses para cumplir los 18) yo estaba inmerso en mi afición por el cine y la música. Compraba revistas como Mundo Joven (José Mª Iñigo), FANS o Discóbolo, y seguía con pasión todo tipo de noticias respecto a The Beatles y sobre la música anglosajona. Pero seguía adquiriendo El Capitán Trueno, como “tradición”, si bien desde hacía unos dos años para mí había perdido el interés por su grado de infantilización. Pues bien, a primeros del 68, de pronto descubrí que Fuentes Man se hacía cargo de la serie. Aquello renovó todas mis ilusiones perdidas, y hasta llegué a pensar que si este dibujante fuera a partir de ahora el titular de la serie, era probable que se recuperara la época gloriosa. Lo que pude manosear aquel primer ejemplar de Fuentes Man, el nº 588. Pero la ilusión duró tan solo tres semanas. En pocos meses desaparecería el cuadernillo de los kioscos…
GUNDAR

VÍCTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar, gracias de nuevo por tus amables palabras sobre mi serie y tu consejo de editar un libro con mis artículos. La posibilidad está abierta si algún editor se anima, pero viendo la calidad de los trabajos de Vicent Sanchís, Ortega Anguiano o Antoni Guiral, por ejemplo, con completísimos datos y sesudos análisis, mis recuerdos quedan en una crónica histórico-sentimental de una etapa irrepetible que tuve la suerte y la tozudez de ver un poco entre bastidores. Por cierto, en la prehistoria, cuando daba mis primeros pasos en esto de "dignificar" la historieta como se decía entonces, estuve, acompañando a Antonio Martín en casa de Guiral. Intento revivir las emociones que sentí por los zozobrantes cambios que sufrió la navegación del Capitán durante varios años, con el contratiempo de que mis angustias de entonces queden algo exageradas, pues ahora todos sabemos como se desarrollaron las cosas.
Como sabes, sigo con mucho interés tus comentarios y si a veces no coincidimos en los análisis, el Beaumont de los güelfos, por ejemplo, para mí es de lo peor que hizo, salvo las cinco o seis viñetas grandes donde realmente demostró como dices su nivel, en cambio también para mí fue un agradable descubrimiento Tomás Marco, especialmente en sus tres aventuras en Trueno Extra, las más auténticamente suyas, pues en los cuadernos tuvo varios entintadores.
Y, es curioso, hace pocos días le dije a un amigo, que Fuentes Manrique era nuestro Harold Foster, por su barroquismo, sus vestuarios, los paisajes etc. Sin embargo, para mí, en mi "fidelidad delegada" a Ambrós, es el "otro" Capitán Trueno, dada su extensa producción.Pese a no ser nada "Ambrosiano", también entra entre mis favoritos. Respecto a Ambrós, a quien conocí a fines de los 60 y principios de los 70, creo que deberías compartir con nosotros los datos que te diese en una etapa en que sin necesidad de volver a Bruguera por fin dijo lo que realmente pensaba, cosa que en mi época se callaba, por si acaso.
Tengo previsto dedicar un capítulo a cada dibujante de Trueno, en Bruguera, pero estudiando globalmente su trabajo.
Para terminar una pregunta: ¿Realmente hubieses preferido que las caras de los protagonistas de cada dibujante fuesen tan distintas a las de Ambrós como las pocas que "se colaron" de Tinoco, Buylla, Casamitjana, Beaumont (no imitadas) o del propio Marco (En el dibujo que Díaz publicó recientemente)?
Yo creo que al final ya nadie sabría cuales eran sus aspectos originales. Hubo hasta quien prefirió las máscaras de Pardo...
VÍCTOR TRUENO

VÍCTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITAN TRUENO Y YO) (XXII)
“SUS ÚLTIMOS CUADERNOS”
En vista del mal ambiente que se respiraba en Bruguera en mi última visita por el posible abandono de las series de “EL CAPITAN TRUENO” de su creador gráfico, Ambrós, y como se acercaban los exámenes del primer trimestre, decidí dedicarme a prepararlos.
Los cuadernos seguían saliendo normalmente dibujados por Ambrós+Beaumont, pero los episodios en Pulgarcito ya no contaban con su aportación en lápiz y rostros. Sabía que en cualquier momento tampoco serían suyos los dibujos de la colección principal, pero aún me quedaba la esperanza de que en el último momento el maestro cambiara de opinión y continuase ilustrando al menos los cuadernos.
Llegaron las vacaciones de Navidad y los Reyes, que ampliaron mi colección de vías, desvíos y vagones para mi tren eléctrico.
Creo que fue al día siguiente de Año Nuevo, cuando compré el cuaderno nº 169. Se había cumplido la previsión de Vidal Sales: el sustituto de Ambrós había tomado su puesto. El tercer episodio que dibujó ya lo firmó: Ángel Pardo.
Supongo que hizo un enorme esfuerzo por parecerse en algo a Ambrós, pues Bruguera estaba muy escaldada por el bajón de ventas en los cuadernos de Beaumont en solitario pese a los arreglos de propio Ambrós. Sin embargo la distancia era abismal.
Seguramente dieron de muestra a Pardo los primeros cuadernos del maestro, pues en el 169 Trueno recuperó las líneas laterales que hacían su rostro más enjuto, como el de Vidal, que afirmaba haber servido de modelo para en Trueno inicial, y que Ambrós había abandonado hacia el cuaderno 18 cuando le dio una mandíbula más cuadrada. También los brillos del cabello se parecían a los primitivos, y las muescas del cinturón eran invertidas respecto a las de Don Miguel. Los correajes de Goliath aparecieron sin remaches varias veces y las estalactitas y estalagmitas y la ciudad del mundo subterráneo eran realmente muy cutres. Si ése hubiese sido el nº 1 del Capitán Trueno, yo no lo hubiese ni comprado.
Algunas caras (pagina 7, viñeta 4 – página 10, viñeta 1,) puede que fueran arregladas por Ambrós, en los ojos y nariz. En el nº 170, la melena fue tomando más el estilo de la etapa Ambrós+Beaumont , y en el 171 ya resulta evidente (página 5, viñeta 1 – página 10, viñeta 2). Y seguramente asustados por las ventas, y algunas protestas de los coleccionistas, en el 172, cuando Pardo ya ha dibujado las tres primeras páginas se produce un caso único en toda la serie: se pide a Ambrós que dibuje a lápiz y las caras a tinta las páginas 4 a 10 y en vez de darlas a Beaumont para entintarlas, las acaba Pardo. (SIGUE)

VICTOR TRUENO dijo...

(XXII B)
¡Y se produce el regreso de Ambrós a la serie! Los cuadernos nºs 173-174-175 recuperan al tádem Ambrós +Beaumont por última vez, formando parte de una ingeniosa y artera añagaza con que González y Mora intentaron y consiguieron que los fans de Ambrós, no desertáramos en masa de comprar la colección. En el siguiente capítulo intentaré analizarla.
Quizá para distraer al lector del posible trauma gráfico, se hizo coincidir con los cuadernos 170-171 la campaña publicitaria del lanzamiento de “un número extra ¡CON UNA MARAVILLOSA SORPRESA! ¡Algo que ni remotamente sospecháis... Esta es la portada de la maravillosa REVISTA DE EL CAPITÁN TRUENO! ¡Un cuaderno y una revista por sólo 2'50 pesetas.!”
Pese a todo, para mí y para muchísimos “Ambrosófilos”,aquello fue el más brutal golpe para nuestra pasión por el Capitán Trueno.
Como en el nº 176 regresó definitivamente Ángel Pardo a la colección, intenté organizar otra manifestación por el retorno de Don Miguel a la serie, pero esta vez me resultó mucho más difícil. Muchos de mis compañeros de todo el Bachillerato Elemental, habían dejado el Colegio para trabajar y otros, como yo mismo, seguíamos estudiando pero en otros centros. Entonces pocos teníamos teléfono particular y no conseguí “reclutar” más que a unos pocos. Otros, en el instituto, por edad y por hacerse el hombrecito, ya empezaban a menospreciar los tebeos.
Con todo intenté conseguir las señas de Ambrós para ir en “petit comité” a su casa para suplicarle que reconsiderase su decisión, y continuara “El Capitán Trueno”, pero se negaron a dárnoslas, pues dijeron que no estaban autorizados para hacerlo.
Esperando con resignación que algún día, como había sucedido tras los primeros cuadernos de Pardo, Ambrós tomara de nuevo las riendas de la serie, decidí dar una oportunidad al Trueno-Extra.
Aunque sabía que sólo serían sucedáneos, para mí serían mejores cuanto más se parecieran a Ambrós, el creador. Y en esa fidelidad delegada seguí durante muchos años.
(Continuará) VÍCTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

Me ha sido un placer, amigo Víctor leer tus comentarios y la continuación de tus relatos. Tendría mucho que decir, la verdad. Sobre todo referente a mi trato personal con Ambrós y en especial unas breves anécdotas. Hoy contaré una de ellas, dejando el resto para otro momento.
Primero decir que he disfrutado de tu vivencia con la aparición del cuadernillo 169. Aunque hay elementos comunes, tú la viviste de otra forma, y me ha encantado conocer los detalles que mencionas, así que me tomaré tiempo para repasar algunas viñetas que citas. Está claro que tiene que haber cosas en que los truenófilos no coincidamos, pues cada uno de nosotros en un pequeño “universo”, pero me gusta celebrar aquellas cosas en las que se establece un terreno común, y en lo esencial estamos de acuerdo. La aventura de los “güelfos” no está entre mis favoritas, ni siquiera le he puesta la “señal” en la primera viñeta que para mí viene a significar que “vale la pena releerla de nuevo”. Sólo valoré el hecho de que Beaumont no abusó del “recorte y pegado” y que se lució en las viñetas grandes. Pero sé que “güelfos” y “gibelinos” caerán de nuevo en el olvido dentro de mi mundo de recuerdos.
Respecto al uso de caras de Ambrós, si hubiera preferido la creación de nuevos rostros, no lo tengo muy claro. En artistas como Marco, F. Man o Scandell, sí lo habría preferido…
Respecto a lo que mencionas sobre la posibilidad de recoger tus historias en un libro, me parece muy interesante. Sé que hay obras muy dignas, como las que han hecho autores de la talla de Ortega, Guiral, Diego Cara o Vázquez de Parga, entre otros. Pero es que tu caso es especial. Tú mismo lo dices, LO HAS VIVIDO ENTRE BASTIDORES. Esto es lo que te diferencia de los demás, y conocer esos detalles, para muchos de nosotros supone cubrir muchas lagunas. Mi deseo es que surja la iniciativa por parte de “alguien” y el asunto llegue a ser una realidad. Creo que es un sueño “alcanzable”, como lo es por ejemplo, la futura publicación de un álbum por parte de Manuel Díaz.
Y ahora pasemos a contar algo referente a Ambrós. Concretamente lo que opinaba de Bruguera, si bien la información resulta muy escasa, pero en verdad es contundente según lo vivido por mí…
Mi contacto con Ambrós y amistad, se inició en 1987 y fue como resultado del vacío que dejó en mí la cancelación de las Aventuras Bizarras. Su dirección y teléfono lo obtuve gracias a Jesús Redondo, con quien había iniciado una amistad al enterarme que vivía muy cerca de mí.
Pude visitar al Maestro en el verano de 1988, pero ya habíamos mantenido muchas charlas por teléfono y por carta, y además me había enviado un dibujo dedicado el año anterior. Fue con motivo a un viaje para pasar unas vacaciones con mi familia en Francia que hicimos un alto en Barcelona y Ambrós nos esperaba con cierta ilusión. Estuvimos en su casa de dos a tres horas. Enseguida fue evidente que no quería hablar de tebeos. Ya he contado alguna vez que definió a Bruguera como “negreros”, pero jamás he contado en qué contexto hizo esta afirmación, y lo voy a hacer ahora. A estas alturas, 24 años después, no creo que nadie se dé por aludido o se moleste por ello, pero lo que voy a contar es la auténtica verdad.(sigue...)
GUNDAR

Anónimo dijo...

Antes quiero mencionar que mi intención, aparte de conocer personalmente al Maestro, era (a pesar de tener ya un dibujo suyo) pedirle otro dibujo donde escenificara la lucha de Trueno con Titlán al borde de la piscina de oro fundido. Esta aventura siempre me impactó y soñaba con tener una nueva versión de la portada del nº 96 vista desde otro ángulo, digamos más espeluznante. No llegué a pedírselo por dos razones. Cuando mencioné la aventura dijo que no recordaba nada de ella, lo que me causó sorpresa y perplejidad. Fue cuando mi mujer (que conocía mis intenciones) dijo de forma enérgica “cariño, al señor Ambrós no le interesa hablar de tebeos”. Pero sucedió algo curioso. Se centró en mi hija, que entonces tenía 9 años (cuando sepa hacerlo o reciba ayuda, os mostraré algunas fotos de aquel momento). Se levantó y le trajo una carpeta llena de sus dibujos, fotocopias lógicamente. De un vistazo vi que se trataba de historias de cuando trabajó para la Editorial Valenciana. Pero me llamaron la atención unas portadas apaisadas, que luego hemos visto hasta la saciedad. Personajes como Dick Turpin, Rin-tin-tín, Tarzán, el papa Juan XXIII, etc., y sobre todo me llamó la atención la portada dedicada a La Isla de Rapa Nui, del Capitán Trueno. Se ve que Ambrós percibió mi perplejidad, y dijo más o menos que así…
“Han sido peticiones por parte de un aficionado… Empezó a pedirme una portada, luego otra y otra, y al final le he tenido que parar los pies. Ahora quería que hiciera portadas para las aventuras del Corsario de Hierro, y me he negado rotundamente”, entonces en tono algo enfadado dijo ”resulta que me negué a trabajar para LOS NEGREROS DE BRUGUERA por sus exigencias, y ahora no voy a caer en lo mismo, encima sin cobrar un duro”… La verdad es que nuestro querido Maestro estaba bastante mosqueado, y os podéis imaginar que ya no me atreví a pedirle nada. Mi sueño de ver una portada con Titlán se evaporó de inmediato. El resto de la tarde estuvimos hablando de otras cosas, entre ellas de sus experiencias durante la Guerra Civil (ya contaré una de sus historias). Pero me conformé con haberle conocido, haberle dado un abrazo y haber creado en mí un recuerdo inolvidable. De camino a la frontera mi mujer (qué sabias son estas mujeres), viendo mi decaimiento, me dijo “me ha alegrado mucho que no le hayas vuelto a pedir ningún dibujo y saber que te has controlado. El sr. Ambrós es una persona encantadora, pero le pasa como a todos, que somos encantadores hasta que nos tocan las narices…”.
Para escribir este relato le he vuelto a preguntar a mi mujer, y es lo que ambos recordamos y que se nos quedó grabado. De hecho, conozco a otro aficionado que le visitó después y le dijo algo parecido. (sigue)
GUNDAR

Anónimo dijo...

Esta fue la única alusión a Bruguera. Les definió como “negreros”. Ese término se me quedó grabado porque pensé de inmediato en “Zaida y sus negreros”. Tengo alguna otra anécdota de cuando le envié un tomo recopilatorio que recogía mis tiras cómicas de prensa, o su reacción ante mi historieta “Puentecillas” que no hace mucho han reproducido en esta página de amigos. Lo tendré en cuenta para próximos comentarios… De aquellas portadas hice reproducciones en mejor papel y algunas me permití colorear, con lo que disfruté muchísimo. Desde entonces, cuando he pedido un dibujo a alguno de mis admirados dibujantes, he empezado diciendo “qué me costaría un dibujo de tal y tal características…”. Os puedo decir que lo veo lógico (pensemos en el ejemplo de Joan Boix), pues todo trabajador tiene que vivir de su trabajo. Una cosa es un garabato en dos minutos (como tengo de Ibáñez o de Carlos Giménez), y otra el pedir algo de más envergadura. Cuando contacté con Miguel Quesada (Tony y Anita, Pantera Negra, etc.) me dijo “suelo cobrar lo que ganas en un día de trabajo”. Le envié el importe y mi sorpresa es que me envió un trabajo excelente a color, semejante a sus portadas de la revista Pantera Negra. Cuando me vayan mejor las cosas, pienso hacerle un encargo de Boix. No nos tiene que parecer mal. Esa fue la lección que aprendí con Ambrós en aquella visita, y guardo su amistad sincera entre mis tesoros de recuerdos. GUNDAR

VÍCTOR TRUENO dijo...

Muchas gracias, Gundar, por acceder tan rápida y extensamente a mi petición de que compartieras con nosotros tus recuerdos personales sobre Ambrós.
Muchas veces, años después, me he reprochado a mí mismo no haber continuado viendo al Maestro, ni haberme atrevido a pedirle un solo dibujo personal, como luego supe que había repartido a otros muchos seguidores. Entre mi fascinación gráfica por su estilo y mi admiración, respeto y timidez juvenil de estar ante mi ídolo por fin, ya conté como se me "escapó" en Bruguera la oportunidad de conocerle... fui un tonto. Todo lo contrario del "listo" a que se refirió Ambrós que acabó por pararle los pies. Muy posiblemente se trataba de Joan Pieras, que relata esta sucesión de peticiones de portadas para todos los trabajos del maestro en publicaciones sin cubierta original suya, en el nº 4 de la Revista Trueno.
Comprendo perfectamente tu sorpresa y perplejidad cuando Ambrós te dijo que no recordaba la aventura de Titlán--una de mis favoritas-- y lo cortado que debiste quedarte.
Cuando por fin conocí a Mora personalmente, tras una etapa epistolar-- y a pesar de que le había visto varias veces años atrás en Bruguera pero sin que nadie me dijera quién era.-- como solo me había confirmado su autoría de los cuadernos, salvo los 20 de Acedo, le empecé a citar aventuras favoritas para saber si también eran suyas. Al citarle la de Akrón el Hechicero, otra de mis favoritas,no se acordaba tampoco. Dijo que Akron era una ciudad de USA, pero...
Por cierto, ya que conociste a Ambrós mucho mejor que yo, quizá sepas si estaba casado. Las tres veces que estuve en su casa, estaba solo. Pero años más tarde alguien me contó que su hija le pasaba a tinta las masas negras. Lo que también me dejó perplejo. Realmente no sabemos casi nada del Ambrós persona. Sus inicios tardíos, su obra y sus enfrentamientos con Bruguera.
Por cierto,creo recordar una entrevista de Ambrós que antes de atreverse a llamarles negreros dijo que tenían mentalidad de verduleros o algo así, y otra vez que lo que sentía mientras dibujaba Truenos era Cansancio... ¿Tienes idea de dónde aparecieron estas entrevistas? Muchas gracias de nuevo por tu ayuda a conocer un poco mejor al maestro.
VÍCTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Acabo de leer tu entrada, Víctor, y de nuevo ha sido un placer leerte. El resto de mis anécdotas con Don Miguel son vía teléfono y por carta. Pero las contaré.
Yo también siento que las circunstancias no te hicieran posible hacerte con un dibujillo del Maestro. Yo en su día le envié un tomito de unas tiras cómicas que realizaba para la prensa, y tuvo la deferencia de dibujar a mi personaje en medio de Trueno, Crispín y Goliath, ¡y Sigrid dándole un beso en la mejilla!...
Cuando le visitamos fuimos muy bien recibidos, pero a mi mujer le saltó a la vista que estaba ya algo mosqueado de tantas peticiones por parte de los aficionados.
Ambrós no estaba casado, que yo sepa. Sé que vivía con un hermano suyo que falleció unos años antes que él. No sabría decir la fecha, pero recuerdo haberle llamado para darle el pésame.
Sobre esas entrevistas que citas, trataré de echarle un vistazo a los "Relatos Cortos" del Boletín, pues creo recordar que en los prólogos se citaron algunas declaraciones suyas.
Hoy a las 12 h. inicio el 6º ciclo (y último) de quimioterapia. Se pasan unos días muy desagradables después, y más ahora que estoy en la recta final y por el carácter acumulativo. Pero ya es el final, y luego a esperar resultados. Me será un placer después seguir rememorando nuestras pequeñas experiencias con el Maestro. GUNDAR.

Anónimo dijo...

LOS HOMBRES-LOBO (Nºs. 58B-60)
Otro dibujante que hace su debut: Briñol. Durante muchos años no supe identificar a este dibujante, si bien con el tiempo y los comentarios de otros aficionados, Briñol se convirtió en un sospechoso. Pero desde que lo confirmara el amigo Víctor Trueno, el misterio está aclarado. Antes de hacer algunos comentarios sobre el arte de Briñol, hablemos brevemente sobre el guión.
La historia es bastante aceptable. El espíritu de venganza de una madre cultivado durante años, gracias a nuestros amigos, no se materializa y hay final feliz. La aventura transcurre en la Selva Negra alemana. Nuestros amigos tienen un encuentro con un “hombre-lobo”, que escapa llevándose el caballo de Trueno, en tanto deja el suyo. Los sucesos son seguidos de cerca por “lobo-negro”.
Por culpa del caballo nuestros amigos son confundidos por “hombres-lobo” y esta situación lleva a que Goliath se enfrente con el herrero del pueblo, un fortachón llamado Polk, y apodado “brazo de hierro”. Nuestros amigos deciden ir al Castillo de Wolmark a devolver el caballo y… bueno, se os invita a leer la historia, que repito, es amena y no está nada mal. Además, os sorprenderá al final descubrir la identidad de “lobo-negro”.
Sobre Briñol. Como dibujante que soy he percibido que este artista intenta parecerse a Ambrós por encima de todo. Claro, eso es imposible. Todos sabemos que Ambrós es único e irrepetible. Pero se nota que hasta en pequeños detalles, intenta que su pincelada sea “ambrosiana”. Detalles como los trazos paralelos y de mayor a menor grosor que Ambrós usa para cabelleras, para árboles o para las muñequeras de la cota de mallas, nuestro Briñol lo borda. Está claro que más que “cortar y pegar” (técnica “beaumontiana”), se limitó a tener en su mesa de trabajo varios episodios de la colección DAN a modo de documentación. Ejemplos: La lucha de Goliath con el herrero es una “transposición” de la lucha de con Thuse-Fhu, el coloso (cuadernillo nº 33), hasta con destrozos casi idénticos, e incluso el propio Beaumont en la portada hace uso del auténtico Thuse-Fhu; la Selva Negra es el bosque de Shing-Tao (cuadernillos nº 20 y 21); la lucha con la manada de lobos es una réplica de aquellos lobos que salieron del Castillo de Morgano (cuadernillo nº 11), y por último, la cueva que les conduce al Castillo es un equivalente resumido de la entrada a la cueva de hielo que les condujo a los “hombres de las nieves” del nº 23 del cuadernillo. Claro, los chavales de la época, o los nuevos lectores, en su día apenas se percibirían de ello.
Con todo, me imagino a Briñol contemplando feliz y satisfecho su trabajo, pensando en lo “muy cercano” que quedaba de Ambrós. Por eso Briñol me resulta un dibujante impersonal, difícil de caracterizarse por un estilo propio, aunque lleno de buenas intenciones. La editorial quería que todos se parecieran a Ambrós y pese a intentarlo, la mayoría conservó su peculiar estilo. En cambio Briñol me resulta indefinido y bastante ambiguo a pesar de habérselo currado bien, por lo menos en esta su primera intervención. Os animo a que echéis un vistazo a esta singular aventura…
GUNDAR

Anónimo dijo...

Nadie mejor que tú para hablar de Ambrós y de todo lo concerniente al Capitán Trueno.

Estoy seguro de que si un día te decidieses a mirar todo lo que llevas escrito y le dieses forma con intención de publicarlo, cualquier editor diría si a tu propuesta de edición, si no es que fuera ciego.

Adelante y gracias por tenernos embobados con lo que cuentas y con tu manera de contar las cosas.

Saludos cordiales.

José Antonio Ortega Anguiano

Anónimo dijo...

Mi mensaje anterior iba para el señor Víctor Trueno, pero me olvidé citarlo. Mil disculpas...

Aprovecho también para felicitar a Gundar por sus magníficos comentarios sobre la colección Extra. Por circunstancias determinadas, he tenido que volver a leerla entera recientemente y no sabes cuántas notas de las que he tomado coinciden con algunas de tus opiniones.

Tú también podías escribir un libro o, al menos, un jugoso artículo para la revista Trueno.

Un saludo cordial también para ti, que hago extensivo a los demás.

José antonio Ortega

VÍCTOR TRUENO dijo...

Amigo Gundar espero que el tratamiento se haya completado con total éxito y te recuperes de él al menos tan bien como de las fases anteriores, a juzgar por tus amenos escritos. Un fuerte abrazo y a la espera de tus siguientes entregas. VÍCTOR TRUENO

VÍCTOR TRUENO dijo...

Amigo José Antonio: muchas gracias por tus amables palabras sobre mi serie. Al final me lo creeré, pero como le dije a Gundar, ese libro no estaría al nivel de los que habéis publicado. Es más una crónica histórico-sentimental sobre los primeros años del Capitán Trueno, hecha con más cariño que valor literario.
Claro que me gustaría que quedara de un modo más tangible, impreso, pero faltaría algún editor interesado que pensase como vosotros.
Me encanta que te guste mi modo de relatar los hechos, y más viniendo de un profesional de tu talla. Es un honor.
Sin saberlo, me diste un poco de alegría en unos momentos tristes de esta etapa dura que atravieso.
Víctor Trueno.

VÍCTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITAN TRUENO Y YO” (XXIII)
“AUDAZ AÑAGAZA”
En la Dirección de la Editorial, en vista de las primeras páginas acabadas por ANGEL PARDO, independientemente de su calidad gráfica más o menos discutible, constataron que su estilo nunca podría acercarse más al del maestro de lo intentado en sus primeros cuadernos 169, 170 y 171.
Los informes de los primeros resultados de ventas, que encargaron que fueran mucho más inmediatos que de costumbre e incluso en las ciudades algunos responsables de las distribuidoras recorrían los kioscos preguntando si Trueno se estaba vendiendo normalmente, no debieron ser muy buenos dada la movida que se desencadenó aquellos días en la redacción de Bruguera.
Además, los de los últimos números de Pulgarcito también reflejaron aunque más tenuemente la ausencia de Ambrós en su Trueno.
Evidentemente, el recuerdo del bajón de ventas que produjo el primer abandono de Ambrós en los números 46 a 51, pese a sus posteriores correcciones del trabajo de Beaumont, seguía revoloteando amenazante sobre el futuro del Capitán Trueno.
No hay duda que maldijeron hasta la sombra de Ambrós por abandonarles justo cuanto más le necesitaban para la expansión editorial del personaje. A mí, personalmente, me aconsejaron dos personas de la redacción que ni lo mentara durante una temporada. Y una vez más Rafael González puso su clarividente mente a trabajar e ideó una posible salida para que los lectores no desertasen de la colección como la primera vez. Era audaz y arriesgada, pero si el principal peligro para las ventas era el notorio diferente aspecto entre los rostros de los protagonistas de Ambrós y de los de Pardo, la solución pasaba por que los lectores no los viesen durante unos cuantos cuadernos. Pero ¿Cómo hacerlo? Eso era casi imposible.
El “Creador” encargó a Víctor Mora que en los siguientes guiones ideara alguna estrategia de modo que los protagonistas, el Capitán, Crispín, Goliath y Sigrid no apareciesen físicamente durante unos cuantos cuadernos, algo inaudito, difícil y temerario. Pero González confiaba plenamente en la inventiva de su redactor jefe.
¿Fue el propio González o Mora quien sugirió “La Máscara de Hierro” de Alejandro Dumas? No importa. Seguro que ambos conocían la novela o sus adaptaciones cinematográficas.
Dicho y hecho, Mora estudió el momento de su guión a partir del que se podría utilizar el recurso de la máscara, en este caso por partida doble, el Capitán y Takiri intercambiándose sus aparentes personalidades con los rostros enmascarados, y encerraría a Sigrid, Crispín y Goliath en un calabozo. Pero había un problema: quedaban todavía cuatro episodios en que sí debían aparecer los protagonistas normalmente y que debería seguir ilustrando Pardo. De ahí que se rogara a Ambrós que continuara dibujando: “serían solo cuatro cuadernos más” la misteriosa frase que presencié y oí casualmente en el salón de espera, semanas antes, aquí empezaba a tener sentido.
Sin embargo, la improvisación y el tiempo que tardó Ambrós en decidirse en acceder a hacer aquel último encargo, hicieron que ya se hubiesen dado a Pardo el nº 171, que ya había terminado y el 172, que ya tenía dibujado hasta la página 3 y tuvo que devolver. Desde la página 4 fue dibujado por Ambrós que finalmente complació la petición de Mora. Para disimular el salto de estilo y quizá evitar problemas de cobro entre ambos artistas, (SIGUE)

VÍCTOR TRUENO dijo...

(XXII) B
Pardo entintó por primera y única vez los dibujos de Ambrós excepto los rostros. Los tres cuadernos siguientes 173, 174 y 175 recuperaron su entintador habitual, y el tándem Ambrós+Beaumont funcionó por última vez.
Sin embargo, este retraso y la falta de coordinación motivó que el maestro también dibujase el 175 en lugar del 171 apalabrado, en el que ya no aparecía ni un solo rostro de Trueno ni de sus inseparables en todo el episodio y por tanto no importaba tanto quien lo dibujase. Por otra parte, qué triste despedida la de Ambrós., en un cuaderno sin sus personajes...
Podéis comprobar que durante los cuadernos 175 a 179 el rostro de Trueno sólo aparece en una decena de viñetas y los demás en dos o tres. Se pidió a Mora que la acción y la tensión dramática fuese de fuerte y trepidante interés, y se logró que los lectores, más o menos a regañadientes, siguiésemos comprando la serie. No recuerdo ninguna otra colección en que el protagonista apareciese en menos viñetas durante cinco semanas.
Sin embrago, no deja de ser contradictorio que, mientras en el cuaderno apenas se dejaba ver el “nuevo aspecto” de Trueno y compañía, por miedo a que las facciones que les daba Ángel Pardo ahuyentaran a los lectores fieles desde el inicio, en el lanzamiento casi simultáneo de la nueva revista “El Capitán Trueno Extra” no se les ocurriera nada mejor que encargar sus cinco primeras portadas a Ángel Pardo, que las hizo a su estilo, claro. Quizá porque Tinoco, que dibujó el interior, tenía cierto pavor a las viñetas grandes. De hecho, nunca dibujó ni una sola portada en Bruguera. Eso indica que preferían preservar el cuaderno de excelentes ventas semanales antes que a la nueva revista de incierto futuro.
Yo sé, porque las tuve en mis manos que antes del lanzamiento, que Bruguera disponía de las cuatro portadas que Ambrós dibujó para el Trueno Extra, correspondientes a las dos primeras aventuras apócrifas que se encargaron a Adolfo Buylla. Sin embargo dada la situación y puede que un poco influidos por mi opinión respecto a los rostros de los tres candidatos a empezar la nueva colección Buylla-Tinoco-Beaumont, prefirieron reservarlas para cuando estuviese más afianzada, pues el estilo de Buylla era el más alejado del de Ambrós de los tres.
Las cubiertas de Pardo no debieron tener muy buena acogida, pues a partir del número 6 se encargó Beaumont de las mismas durante casi todo el tiempo que siguió en Bruguera. Y Pardo no volvió a aparecer nunca más en esta serie.
De hecho el nº 1 del Trueno Extra no podía ser más diverso:
Logotipo con dibujos de Ambrós, portada de Pardo e interiores ilustrados por Tinoco. Todo un precedente de lo que se avecinaba...
(Continuará)
VÍCTOR TRUENO.

Anónimo dijo...

Hoy lunes, aun cuando estoy bajo los desagradables efectos del tratamiento (mareo y náuseas, entre otros), me he sentido animado a comprobar los nuevos comentarios. Y en verdad que todo ha sido muy animador, me ha alegrado el día.
-Gracias, José Antonio, por tus amables comentarios. Las intervenciones de Víctor son impagables y son claves para mantener el nivel de enriquecimiento que tiene este foro.
-Víctor, mil gracias por tus aportaciones. La llegada de Pardo a la serie para mí supuso (y esto lo vengo expresando de siempre), un auténtico trauma. Que nos hayas explicados los entresijos de aquellos años, al menos en mi caso, ha supuesto una aclaración total, y han desaparecido algunos agujeros negros que durante años me han perseguido. Siento que en el presente tengas que enfrentarte a esos malos momentos, que nunca faltan en nuestras vidas. Se percibe que eres una persona con cierta sensibilidad y tengo la certeza de que saldrás fortalecido de esta situación. Mucho ánimo, amigo.
En cuanto esté un poco mejor, me sumergiré de nuevo en el Trueno Extra para analizar las siguientes historias. Pero ahora no puedo evitar sentarme en la galería y repasar los números del cuadernillo, del 169 en adelante, y rememorar una momentos llenos de "anigmas" apasionantes ya resueltos.
Por último, supongo que antiguos contertulios siguen visitando esta página. Nos supondría un auténtico gustazo leeros de nuevo. Un saludo a todos. GUNDAR

Andresvinaros dijo...

Caray, que estamos aquí y entro todos los días, pero que tengo que decir¿? Después de la desagradable sorpresa de la película (por cierto, ayer volví a ver "El reino de los cielos" y ahora me ha parecido mas buena que cuando la ví de estreno, serán los efectos secundarios de la peli de Trueno, jeje) y con pocas noticias frescas de Trueno, lo pasamos bomba con vuestros comentarios.
Lo de Victor Trueno es alucinante y tu gran labor también ¡CUIDAROS, CARAY! Necesitamos de vuestra terapia!!!!
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Amigo Gundar:

He intentado hablar contigo por teléfono en estos días pasados. Como no tenía tu número, lo he buscado en internet y me ha salido el de un señor con tu mismo nombre y apellidos de la zona geográfica donde vives, que además te conoce.
No quería nada importante. Sólo saber cómo estabas.
Recibe un cordial saludo y mi deseo sincero de que todo vaya bien.

José Antonio Ortega

Anónimo dijo...

Hacía ya un tiempo que no sabíamos de tí, amigo Andrés. Y me ha alegrado mucho por breves que sean tus noticias. Me acuerdo a menudo pues sé que compartimos nuestra admiración por el Príncipe Valiente, y también te he leído en algunos foros sobre el tema. ¿Qué tal llevas la etapa Murphy? Yo la conocía por "Maldiciones B", como dices, y me reafirmo en que los guiones me parecen muy amenos. El dibujo es aceptable, pero Foster es Foster, como Ambrós es Ambrós. Lo que me sorprende es el color. Es peor que el de la etapa fosteriana. Me parece muy plano y muy simple... ¿sería en verdad así el original? Lo que tengo que reconocer es que gracias al P. Valiente y mi repaso al Trueno Extra, estoy sobrellevando esa falta de noticias respecto al Trueno. Sobre la película decir que tristemente no ha dejado en mí ningún poso, ni bueno ni malo. Lo recordaremos como una simple anécdota, como un simple experimento, y nada más. Más interesantes pueden ser las Nuevas Aventuras, sobre todo si estas se encauzan mejor, con guiones atractivos e inclusión de algún dibujante más, como Boix o Redondo. Por lo pronto me conformo con las iniciativas de las Asociación de Amigos del CT, sus publicaciones, y este foro, donde los comentarios de gente como Víctor Trueno, brillan con luz propia.
A José Antonio. Muchas gracias por tu interés. Intentaré contactar contigo vía email y poder intercambiar nuestros teléfonos. Un abrazo a todos.
GUNDAR

Anónimo dijo...

Un saludo a todos:
Veo que esto se anima y me alegro infinito de volver a leer a compañeros de antiguos foros, como Andrés.
Maestro GUNDAR, ¡qué decirte!, pues que mucho ánimo, que mucha suerte y que mucho, mucho valor. Ayer pasé por Valladolid y Salamanca regresando de un precioso viaje al valle del Baztán y me acordé de tí, buen amigo. Espero que pase pronto el mal trago. A ver si pudiéramos conocernos personalmente en una coincidencia en Salamanca...Podríamos "maquinar" cosas curiosas. Veo que estás ahora con el Príncipe Valiente de Murphy, al que yo conocí de Ediciones B. Nuevamente coincido contigo ¡que raro! tanto en el tema del color (más flojito que el de Föster, pero es que Föster era mucho Föster) y en la solidez del guión, del que a mí me encantaban esècialmente esas "aventurillas cortas de descanso" entre las aventuras grandes y serias, en los que el guionista introduce a los protegonistas en islas o lugares que no figuran en los mapas, donde "padecen" episodios relacionados con la magia, lo oculto y con los pecados capitales, situaciones de las que salían "por piernas" gracias a la fuerza de voluntad en cada caso de un protagonista distinto. también me gusta mucho el enfoque nuevo y alternativo que se da a la familia de Mordred, con sus hijos secretos que se involucran en la familia de Val, y personajes como "La Vagabunda" o el culto y sabio Yuan Chen, antecesor de nuestro entrañable Mago Morgano de Trueno, o del sin par sabio Mordenius (que me recuerda al "Doc" de la peli Regreso al Futuro") de El Jabato.
Lo que siempre eché de menos con Murphy fueron esas grandes y grandiosas viñetas de batallas de Foster, con ese detallismo churrigueresco en armaduras, armas, vestimentas, y su gran originalidad y variedad en los vestuarios de Val en sus primeras aventuras, que cambiaba de indumentaria más que Anne Igartiburu. Nunca me canso de releer esas aventuras en que Val encabeza la lucha contra los hunos, utilizando la guerra de guerrillas, y creando su propio ejército casi de la nada...toda una descomunal oleada de originalidad.
Por favor, avisadme cuando se empiecen a editar las planchas que continúan al punto en el que se detuvo la colección de Ediciones B (allá por el año 92), en que alcanzó a la publicación estadounidense.

Y en cuanto a vos, maese Víctor, con toda esa información que nos proporcionas en cada correo, las babas que rezuman por las comisuras de mis labios me obligan a leer tus correos con la servilleta puesta.
Seguid así, maestros. Me apunto a los compañeros que votan por que escribáis todo esto en sendos libros...Qué manera tan buena de olvidar crisis y rescates y a tantos malandrines y chorizos que se merecerían un buen espadazo de nuestros héroes en "salva sea la parte".

un abrazo a todos.
KANG

Anónimo dijo...

Por cierto, a la vista de la jugosísima crónica de Víctor sobre la llegada de Pardo al Capitán Trueno, en mi personal opinión, la cosa salió bien (siempre mirándolo desde el punto de vista de lo que son las aventuras del personaje), pues la aventura de El Bajel del Desierto es -insisto, en mi modestísima opinión- una de las mejores (para mí la mejor) de El Capitán Trueno. De ella extraje mi pseudónimo (KANG). Gracias, amigo Víctor, por tu relato. No me había puesto a pensar que el "tapar" la cara al Capi bajo la máscara de hierro tenía no sólo un objetivo únicamente limitado a lo que es la saga de nuestro héroe, sino a hacer menos traumático el tránsito de Ambrós a Ángel Pardo.
De éste me gusta mucho su dibujo desde que tomó la serie hasta la aventura en la isla de los hombres-tiburón.
A partir de la siguiente aventura que dibuja (La de Kusiak y el falso Capitán Trueno), va simplificando su trazo y tendiendo a la progresiva caricaturización del personaje, que -en mi criterio- evolucionó paralelamente a su progresiva infantilización, con un glorioso paréntesis: la aventura de la fosa de arena y el viejo del escarpado.
KANG

Anónimo dijo...

Gracias, Kang, por tus palabras. Me ha gustado mucho leerte. Eres más joven que los que conocimos al Trueno más primigenio y resulta muy refrescante conocer opiniones como la tuya.
Yo tampoco sabía que lo de la "máscara" de Trueno era una estrategia. Me ha sido muy revelador e interesante. Yo lo que recuerdo (tendría 9 años) es que durante varias semanas eché muhco en falta a Crispín, Goliath y Sígrid. Cuando reaparecieron, en el nº 181, me parecieron muy delgaduchos y con rasgos orientales, sobre todo Sígrid. Con motivo al comentario de Víctor Trueno, he repasado el contenido de los números 169 a 182, y he disfrutado volviendo a vivir aquellos dulces años, sobre todo porque el olorcillo de los tebeos sigue siendo el mismo que el de antaño... ¡y han pasado más de 50 años! Ah, cuando salga el número del Príncipe Valiente correspondiente a 1991, prometo avisar. GUNDAR

Andresvinaros dijo...

Amigos Gundar y Kang, en principio decir que estamos de enhorabuena por la edición del tomo 7 del Nuevo y Genuino Trueno Color con 8 cuadernillos prácticamente inéditos en color.
Del Príncipe Valiente, anteriormente a la actual colección solo tenía los tres tomos de la antigua colección de Planeta, los que coloreó Adolfo García, con lo cual, pensar que excluyendo esos tomos es todo nuevo para mí. Imaginaros amigos volver a sentir la sensación y el cosquilleo cada semana de ir al quiosco y abrir el tomo para ver que dibujo han elegido para la portada, de que va la introducción, cuantas viñetas grandes hay, que pinta tiene el guión, etc.
Cuando se saltaron los tomos concernientes a los años 69,70 y 71 coincidió que empezaba la aventura de Arn de ir al nuevo continente, donde nació (1965) y pensé que era un momento idóneo para descansar y esperar a que salieran dichos tomos. Entretanto aproveché para leer “El Antifaz del Guerrero” de Bayona, AXA el origen, un par de tomos prestados de Flash Gordon de Buru Lan y releer los tomos del Capitán America Deluxe de Brubaker/Epting coincidiendo con el estreno de Vengadores.
Ahora hace un par de días que he vuelto a la lectura del P.V. (tenía mono) y estoy con Arn en el nuevo continente, la verdad es que lo estoy saboreando viñeta a viñeta, el trazo limpio de Foster y el color sin los excesos que ya quisieramos para el Nuevo Trueno hacen de este coleccionable una edición muy aceptable y además con la encuadernación cosida.
De Murphy apenas conocía nada, algún número hojeado de Ediciones B, pero nunca he leído nada, con lo cual no os puedo decir nada del guión, ahora bien del trazo, pues visto los tomos que ya han salido, está claro que no es Foster, es un trazo menos definido y con menos esmero. Es como comparar a Fuentes Man con Buylla, Casamitjana, etc.
El color ha ido muy bien en la etapa fosteriana y mas flojete en la etapa Foster/Murphy (todos ellos restaurados por Bocola), ahora bien hoy he abierto el año 81 y uffff, según la comparativa en la estupenda web de La T.I.A. http://elforo.de/latiacomforo/viewtopic.php?t=4367&postdays=0&postorder=asc&start=225 y en respuesta a tu pregunta Gundar, ni es el color original, ni es la edición de Carsen y gracias a Dios tampoco es la edición de Ediciones B.¿?, pero como habrás comprobado en el año 81, hay figuras coloreadas enteras de color verde, montañas azules, perros azules, caballos de diversos colores, abundan mucho los azules… vamos no tiene la exquisitez de la etapa fosteriana restaurados por Bocola. También la maquetación de las viñetas ha variado y están mas espaciosas.
Sabes Kang? Murphy tiene muchas viñetas grandes, pero no grandiosas jeje. Por cierto, ¿No eras tú el de esos maravillosos guiones? Por Dios ponte en contacto con Redondo o Boix y proponerlo a Maldiciones B.
Por lo que habláis de Pardo, la aventura que siempre me fascinó del Capitán Trueno fue “El Ajedrez Siniestro” precisamente de Pardo, he llegado incluso a comprarme la portada original de Bernal, aunque es verdad que la del “Viejo del Escarpado” es encantadora. De todas formas como Ambrós y Fuentes Man…
Daros un montón de ánimos en estos delicados momentos a los maestros Victor y Gundar, que vuestra labor es inconmensurable y que estamos aquí, con vosotros leyéndoos todos los días.
Andresvinaros.

Anónimo dijo...

Gracias, amigo Andrés, por tus amables comentarios y sobre todo por el entusiasmo tan contagioso que proyectas.
He visitado la página que dices sobre el PV. Hay asuntos animadores y otros preocupantes, sobre todo para alguien, como es mi caso, que da gran importancia al color. De todas formas yo completaré la colección, porque -nos guste o no- hasta el momento es lo más completo y auténtico que se ha editado en España, y he decidido no deshacerme de las ediciones anteriores que tengo. Y tengo claro que tanto en PV como en Trueno Color, serán las últimas ediciones que adquiera de estos personajes (a menos que salga una en 3D, claro).
El PV lo estoy releyendo y voy por el año 1977. Como estoy de baja laboral, lo hago recreándome en cada viñeta, como tú dices. Desde luego, hay tomos de Foster que por su contenido y su color, son insuperables. Ahora, en la etapa Murphy, veo colores muy planos, con predominio del azul añil tan poco vistoso, y muchos fondos en blanco. Pero en fin, es lo que hay...
Sobre el Trueno nº 7 ya sabía que estaba previsto para septiembre. Me gustaría saber qué números se incluyen y si la aventura de Kraffa queda cortada. Me ha gustado mucho que las aventuras de Erik, Kyril y Kundra, así como Titlán, se hayan incluido completas en sendos volúmenes. Pero lo que me alegra es ver que la editorial sí tiene intenciones de al menos sacar lo de Ambrós, si bien no me gustaría quedara inconclusa la aventura de Takiri, que tanto nos está dando que hablar.
Yo también espero con ansia las anécdotas de Víctor Trueno. Aquellos tiempos los he vivido desde otro ángulo, con el denominador común de echar mucho en falta al Maestro Ambrós, y curiosamente, cada semana al adquirir un nuevo ejemplar, nunca perdí la esperanza de su regreso. Me alegra mucho que esta página tenga la densidad de contenidos que nos llevan a la reflexión...
Saludos a todos. GUNDAR

Anónimo dijo...

EL RUBÍ ESCARLATA (61-63A)
Ahora es Casamitjana quien toma el relevo. Nuestros amigos se han extraviado en la selva del país de los Ching, indudablemente en la India. Allí es donde se encuentran con el monito que lleva colgado el rubí escarlata. Al llegar a un templo en medio de la jungla, se enfrentan a los “hombres-ídolos”, sometidos al Gran Tung, un fantoche que ha sometido al pueblo de la princesa Madyu, a quien ha secuestrado, pero que Trueno ha salvado. La obsesión es hacerse con el rubí, símbolo de poder. Una vez más (como recurso guionístico) la codicia humana y la lucha por dominar a los demás a cualquier precio. Afortunadamente Trueno llegará a colocar las cosas en su sitio y el final será del todo previsible.
El guión es flojito, pero para el lector resulta gratificante ver a Casamitjana resolver las secuencias selváticas y contemplar un pequeño desfile de animales. Interesante el reencuentro de los dos monitos en medio del ramaje así como el robo del rubí por parte de una garza atrevida.
Esta aventura, que se lee con facilidad, fue reeditada en la colección FANS. (No recuerdo si en Trueno Color, pero confieso que me da mucha pereza comprobarlo). Menciono esto porque en FANS se le da un color magnífico, muy acorde con el ambiente hindú y selvático. Vale la pena echarle un vistazo. Por otro lado resulta curioso el tema portadas en Trueno Extra, que por lo general suelen estar a cargo de Beaumont. Pero en este caso el nº 61 corresponde a Juan Scandell, quien todavía no se ha estrenado en la colección pero que sí conocíamos por las portadas que dedicó al cuadernillo en la Isla del Metal. La portada del nº 62 es de Tomás Marco, y es realmente magnífica. La del nº 63 corresponde a Beaumont, con el “acierto” a que nos tiene acostumbrados.
Sobre Casamitjana poco podemos añadir que no hayamos hecho en sus anteriores intervenciones, salvo que sería muy interesante (y lo reitero), un volumen recogiendo su obra, aunque ésta fuera en blanco y negro. Ya que este análisis es breve, solo añadir que estoy disfrutando con las lecciones de dibujo de Bernal, los dibujos de los aficionados y… la inefable Familia Trapisonda. Posiblemente la calidad de las historias del Trueno Extra, en esta etapa que estamos analizando, sea más bien mediocre. Pero el “envoltorio” (portadas y añadidos extra) valen la pena. Sería muy interesante que llegaran a reeditarse al completo.
GUNDAR

Anónimo dijo...

Saludos:
=Maese GUNDAR, la aventura del Gran Tung (El rubí escarlata) sí se incluyó en la serie Trueno Color, que es donde yo la leí por primera vez, partida en dos ejemplares. Reconozco que el segundo no lo llegué a adquirir, pues por aquellos entonces yo era muy niño y lo que más me atraía a la hora de comprarme cada sábado mi tebeo eran las portadas del inigualable Bernal, por lo que tenía un batiburrillo de tebeos de Trueno y Jabato Color por lo que a la numeración se refiere. Y es que en aquellos entonces, los kioscos -al menos los de Cuenca, donde nací-no devolvían cada semana los ejemplares atrasados, y para mi hermano y yo, el bajar cada sábado a escoger el tebeo era una gozada, pues el kiosquero nos sacaba un montón de Jabatos y Truenos Color revueltos. Decidíamos en función de las portadas de Bernal.
Coincido -¡que raro!- de nuevo contigo en el tema del color: el que le dieron en la serie Fans fue acertadísimo. ¿Por qué no aplicarlo ahora al Nuevo y Genuino TC? (pregunta recurrente). El de Trueno Color, pues ... en la línea del Trueno Color.
He de confesar que a mí nunca me gustaron -en Trueno- los dibujos de Casamitjana, con figuras tan estáticas, con los brazos como "aspas de molino", me gustaron muchísimo más en la serie "Joyas Literarias Juveniles", en donde se denota claramente que el dibujante se movía mucho más a gusto (recuerdo aventuras como "Viaje al Centro de la tierra", que no me canso de releer, o "Aventuras del Barón de Munchausen"). Igual me sucede con Juan Escandell, que me encantaba en "Joyas Literarias Juveniles" (dibujó novelas como "El Corsario Negro", "Davy Crockett" y una que me encanta de toda la vida: "La isla de coral". Os la recomiendo a quienes no la hayáis leído).
=Maese Andrés, en efecto, soy el de los guiones, lo de "maravillosos" me sonroja y se agradece. Si relees algunas de mis últimas entradas, podrás volver a ver el principio de lo que sería mi nueva aventura de Trueno, ubicada antes de la aventura de "La Atlántida" y, por supuesto, muchísimo antes que el pen-último combate, del que me he puesto a escribir un guión de continuación muy en serio, que -humildemente- creo que a os gustaría. Lo que ocurre es que mi actividad profesional me impide dedicarle el tiempo que se merece. De todoas formas, tenéis que decirme cómo contactar con alguien que pudiera ponerme en relación con algún dibujante y, en su caso, con la editorial.
=Por cierto, hablando de nuevas aventuras, ayer la asociación (de la que me acabo de hacer socio en Mayo) me envió una gratísima sorpresa: un tebeo de edición limitada que contiene la aventura del Capi "¡Mercaderes de esclavos!" de M. Díaz. Pues Manuel: ¡¡¡¡ENHORABUENA!!!. ¡Qué magnífica presentación, qué buenos dibujos, qué bien te lo has currado, qué color, qué color!! Que tomen ejemplo otros que disponen de más medios, y... cómo está la Reina Sigrid, me recuerda a la despampanante de Jesús Bermejo (reverencia). Sigue así, mucho, mucho ánimo y felicidades.
=Y, como no podría ser de otra manera dado mi alias (KANG), IMPLORO a la divinidad comiquera que el nuevo y genuíno TC llegue e incluya COMPLETA "mi" aventura, la del Bajel del Desierto. Si no, amenazo con quedar con GUNDAR y colorearla a lo furtivo entre los dos...CARPE DIEM!!
Un abrazo a todos. KANG

JB dijo...

Interrumpo aquí tan solo para comentar algo que me viene rondando,
y haciendo soñar desde hace unos días.


Hecho mucho de menos, una aventura de Trueno
que esté dibujada por Bernal, uno de los mejores dibujantes
de la saga.

Pienso que…

Por un lado disponemos de muchísimas portadas que dibujó
para Trueno Color.

Por otro lado tenemos entre nuestros socios a su hijo, por aquello
de permisos y demás.

Veo muy factible el que usando los dibujos de esas portadas
e incluso, tal vez, aprovechando otras, que hizo para otras colecciones,
se pueda completar una aventura, tal vez con los guiones
de Joan Carles, Kang, Rodenas o quien fuera capaz.

Seria algo parecido a lo que se hizo con el
"Epilogo de El ultimo combate" (usando dibujos
de Joan Boix, del mismo álbum, cuyo final se intentó
mejorar en lo posible) lo cual, al parecer,
se inspiró en aquel otro álbum, apócrifo, de los años setenta,
titulado "Asterix y las centrales nucleares"
hecho con dibujos descontextualizados de Uderzo.

Cada vez que lo pienso, veo más factible el obtener
un álbum que tenga todas las viñetas dibujadas por Bernal,
pues tan solo falta elegir el guión, seleccionar los
dibujos, acoplar, y así, finalmente, obtenerlo.

Un abrazo.

Job

PS

Mando el mensaje a varios foros truenofilos,
para que sea más fácil que fructifique…

Anónimo dijo...

Saludos, JOB, bienvenido de nuevo:
Una idea super original y práctica la tuya. Me pongo ya mismo a revisar las portadas de Bernal y a devanarme los sesos. Un abrazo. KANG

JB dijo...

Me alegro mucho de saludarte. Durante tu ausencia y tras localizar el teléfono de tu despacho con Google apunto estuve de llamarte, pero no quise importunar…

Creo que también podrían servir portadas de otras series, si no evidencian
ni época, ni saga. Citando a la Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Bernal , donde el enlace de José Gregorio Jiménez, de 2005, está roto)

“Su faceta de portadista alcanzó su máxima difusión con Trueno Color, Jabato Color y El Corsario de Hierro, pero sus miles de trabajos presentaron al público las colecciones Héroes, Historias Selección, Dossier Negro, El Coyote o Joyas Literarias Juveniles, por citar las más importantes.”

Veo claro que el nuevo álbum es muy factible pues más complicado fue lo de “Asterix y las nucleares”, con 46 páginas en total, en los años 70, sin ordenadores (los de la facultad funcionaban con fichas perforadas !!).

Un abrazo.

Job

PS

Quiero también agradecer a Gundar y a Victor Trueno
sus escritos, (también al resto, claro) deseándoles lo mejor y sobretodo
recordándoles que la inmensa mayoría de situaciones similares
tienen un desenlace feliz, pese a lo duro del recorrido. Estamos todos
con vosotros !!

Anónimo dijo...

Hola a todos, me alegra mucho comprobar que ultimamente esto se esta moviendo. Tras una etapa de poca participación, aparecen por fin enriquecedores comentarios de otros amigos, que complementan a los habituales y admirados Gundar y Víctor Trueno que han mantenido el fuego estos tiempos recientes. Animo a ambos y un saludo para todos. IVANHOE

Anónimo dijo...

Me ha alegrado mucho leer vuestros comentarios, amigos Job e Ivanhoe, y os doy las gracias por lo que me toca.
No llego a entender muy bien lo que expones, Job, o mejor dicho, no me hago idea de cómo puede quedar una historia entresacada de la obra de Bernal. Eso sí, me imagino un aspecto estético preciosista, pero al tiempo supongo constituye una obra faraónica. Uno e los socios de Amigos (Luis Ángel) me facilitó hace tiempo unas láminas con todas las portadas de Bernal para el Trueno (en las que suprimió las letras).Sólo con las láminas de Bernal. Como si fueran cromos. Os puedo asegurar que muy a menudo les echo un vistazo por la maravilla que constituye su visión en conjunto.
Por cierto, he comprobado que el nº 7 del Genuino, tan sólo abarca dos portadas de Bernal. Esto muestra la gran mutilación que sufrió la aventura de los Kambili. Recuerdo que en su momento me impactó mucho la experiencia de Bugú. Será un placer leerla entera y por primera vez en color.
Maese Kang: ya nos dirás tus concluiones respecto a la propuesta de Job. La esperaremos con expectación. Saludos a todos.
GUNDAR

Anónimo dijo...

AVENTURA EN CHINA (63B-65)
Una aventura de Beaumont que transcurre en China, y por el ambiente que refleja, muy cerca de la Gran Muralla. Nuestros amigos son recogidos por un junco que navega por el Río Azul. La embarcación es propiedad de Lao Sen, que viaja con su hija Ounchi. Durante el trayecto son asaltados por unos piratas de río bajo las órdenes del “Tigre de Yang”, quien a su vez está bajo el mando de un personaje cruel llamado Cheng Fu. Crispín y Goliath son hechos prisioneros al quedar narcotizados, en tanto Trueno huye de la embarcación con Ounchi. En el cañaveral hay una lucha en la que son librados de sus perseguidores gracias a la intervención de Sun Gai (quien resultará ser hijo del emperador en misión secreta) y sus hombres. Éste tiene la misión de derrocar a Chen Fu, así que se une a Trueno para salvar a Crispín y Goliath y al padre de Ounchi, lo que logran a base de mamporros conforme se narra en el último episodio, es decir, el nº 65. Como es habitual, final feliz y previsible, con promesa de boda incluida entre Ounchi y Sun Gai.
La documentación que usa Beaumont (aparte de rostros y figuras enteras de Ambrós) procede de los cuadernillos 15 a 18, es decir, la aventura que transcurre en la Gran Muralla China. Por eso vemos clones de Wang-Ho e incluso del “dilecto Mandarín”. Pero no solo eso, sino que los soldados visten de forma idéntica a los que dibujó Ambrós para la citada aventura. Incluso algunos son tal cual, pues de nuevo el dibujante hace uso del “recortar y pegar”. También en una viñeta de la página primera del nº 64, vemos a un Thuse-Fu el Coloso, personaje que como podemos observar, da mucho juego a todo dibujante de la época. Por otro lado, no hay duda que la lucha en los cañaverales está inspirada totalmente en las páginas iniciales del cuadernillo nº 16. Por eso decía que la aventura transcurre muy cerca de la Gran Muralla.
El guión no aporta nada nuevo. La mujer llamada Ounchi está muy bien resuelta por Beaumont y muestra una singular belleza. Al dibujante se le dan bien los rostros femeninos. Hasta Trueno en un momento dado, al acostarse, le dice a Goliath “la dulce sonrisa de Ounchi me ha hecho pensar en Sigrid”.
Lo que realmente valen la pena son las dos portadas que realiza Tomás Marco para los nºs. 64 y 65, quien muestra una gran eficacia a la hora de representar elementos orientales.
GUNDAR

Anónimo dijo...

LA ESPADA DE FUN LAY (NºS. 66-68A)
Trasladándome mentalmente al año 1961, no puedo por menos que decir “¡Bienvenido, Juan Scandell!”. Un nuevo dibujante para el Trueno Extra, pero del que ya conocíamos alguna portada, entre otras, las del cuadernillo. Pero ahora realiza una aventura de treinta páginas donde deja entrever su arte y personalidad aun teniéndose que someter a la norma de usar los rostros de Ambrós e imitar su estilo. Pero antes, hagamos un planteamiento de este guión.
Se dice que nuestros amigos se hayan “en un misterioso país del Lejano Oriente”, y que van a vivir una sorprendente y emocionante aventura. Y no es exageración, a juzgar por los tintes mágicos y fantásticos que contiene.
El rey de ese país, en apariencia invicto, ha logrado templar su espada con la sangre de un dragón de fuego, y la clava en una roca. Aquel que consiga llevarle la espada (con evidentes virtudes mágicas adquiridas), no sólo se hará con el poder y el tesoro, sino que podrá desposar a la bella princesa Samaka. Se da por sentado que ese hombre ha de ser “valiente, noble y justiciero”. Será el joven Mao To quien consiga extraer la espada de su lugar, pero las cosas se complican cuando el bandido Toko se la arrebata y por tanto, en su codicia, intenta obtener de forma fácil todos los privilegios que se otorgan al poseedor de la espada. Como puede apreciarse se trata de una historia con reminiscencias “artúricas” y una fantasía poco usual en El Capitán Trueno.
Scandell realiza un trabajo entre lo notable y sobresaliente, si bien, en aventuras posteriores bajará un tanto su calidad artística. Nos encontramos por tanto ante un gran dibujante, que incluso se atreve a realizar sus propios rostros del Trueno, Crispín y Goliath, y apenas usa los de Ambrós. Las escenas también son propias de él, incluidas las de lucha. Sólo he apreciado una ocasión en que trata de emular a Ambrós. Se trata de la secuencia cuando Trueno salta desde un ventanal y logra asirse de una lámpara, permitiéndole arrear alguna patadita a sus adversarios. Es casi la misma escena que aparece en el nº 2 del cuadernillo. Por lo demás, me ha gustado mucho la versión que hace de Goliath, con un estilo muy personal, pero que se ajusta al modelo clásico. Poco tiempo después este dibujante realizaría al completo la serie corta “El Sargento Furia”, de gran calidad gráfica, donde incluye sorprendente escenas a toda página.
El estilo de Scandell es limpio y claro, idóneo para el color. Los rostros expresan emociones convincentes y se aprecia que valora el poseer un mínimo de documentación. Me gusta cómo resuelve el tema cota de mallas y refuerzos metálicos, por la sensación de brillos que crea. Por cierto, prescinde del refuerzo metálico que lleva Trueno hasta la rodilla, como en los primeros episodios de la colección DAN (hasta el nº 17, creo recordar).
Como detalles curiosos decir que nuestros amigos se enfrentan al dragón de fuego, y es que en verdad echa fuego por la boca, recordando a la fantasía que ya se hizo notar en la famosa aventura de Gontroda. Resulta a su vez un tanto hilarante la boda de Toko con la “princesa”, oficiando Goliath la ceremonia y Crispín disfrazado sustituyendo a la princesa, lo que se convierte en 1961 en una auténtica boda gay. Me hizo reír cuando Toko mosqueado quita el velo a la “princesa” y ve la cara de Crispín quien se limita a decir “jó, jó, jó, …”. En resumen, una aventura curiosa de leer. Aunque un poco tarde, vuelvo a decir eso de “¡Bienvenido, sr. Scandell!”.
GUNDAR

Anónimo dijo...

Saludos a todos:
Amigo JOB, en ningún caso habrías importunado si me hubieses llamado a mi despacho. Cuando quieras puedes llamarme allí. Basta con que preguntes por mí diciendo que eres de la asociación. Todos mis empleados ya saben que soy truenófilo empedernido.

Lo de la composición de una aventura con las portadas de Bernal resulta complicado, requeriría mucha narración "en off", pero en mis ratos libres veré qué puedo hacer.

Maese GUNDAR, me ha picado la curiosidad cuando has comentado la aventura de "la espada de Pin Lay" dibijada por Escandell. No me suena. ¿se publicó en Trueno Color también? Es para localizarla y examinar de nuevo los dibujos. Insisto sobre Escandell en que a mí donde realmente me gustó fue en las novelas que dibujó para "Joyas Literarias Juveniles", especialemente "La isla de Coral", que me gustó mucho en mis años de jovencito.
KANG.

Anónimo dijo...

Amigo Kang. Parecerá una tontería, pero me ha agradado que con mi crítica a la aventura de La espada de Fun-Kay, se te haya despertado la curiosidad. Lamento decirte que no se publicó en Trueno Color. Para más seguridad (después de un breve vistazo) llamé a un auténtico experto y me lo ha confirmado.
Para los que componemos la primera generación de truenófilos (años 50/60), la edición Trueno Color no despertó nuestras pasiones desde el momento en que vimos que el Maestro era masacrado. Aunque no me aguanté de adquirirla en su momento, no es una edición que tenga controlada del todo. Cuando comparaba algunas aventuras (como la de Titlán) con los originales, sólo conseguía ponerme de mal humor. Con el tiempo, sólo valoro las portadas de Bernal, aunque entiendo que los de la segunda generación (años 70) fuérais seducidos en su día.
Espero que de las ideas JOB/KANG se produzca el fruto deseado.
Saludos. GUNDAR

Oscar J. dijo...

La verdad es que sí, el niño de los 70 veía esos "tometes" amarillos tipo Olé en el kiosko con las peazo portadas de Bernal y era como morirse por tenerlo y leerlo... hay que darse cuenta de lo buena que es la saga Trueno que con eso ya flipábamos, y cuánto más al conocer posteriormente el trabajo original apaisado de los Ambrós, Pardo, Marco...
Soy fan del cómic en general, como medio y como arte, y el blanco y negro siempre me ha seducido, así que cuando con 18-20 años me plantaron las reediciones facsímil de los apaisados casi me muero... ¡maravilloso!!
Pero sí: mis álbums setenteros los guardo en un delicioso rincón del corazón.

Saludos a todos

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la información, maese GUNDAR. Ahora mi pregunta es la siguiente: ¿sabes si esa aventura se publicó en la colección Fans o en la colección de tomitos que sacó Planeta en 2.010? Si no es así, resulta que no he llegado a conocer esa aventura.
Amigo Óscar: como bien dice Gundar, yo soy de los de la "segunda generación" del Capitán Trueno y de "El Jabato", es decir, de los Trueno y Jabato Color, y, como tú, lo que me decidía a la hora de comprar cada sábado uno u otro eran las portadas de Bernal. En cuanto al material del interior, como no conocía otra cosa, lo veneraba, pero a medida que iba creciendo (empecé con esta sana "droga" con seis añitos escasos) me iba dando cuenta de algunas de las "sangrías" cometidas, especialmente el baile de números 1 de Trueno Color, cercenando la colección en la segunda época al comenzarla con la aventura de "La Isla de Metal" bajo el título "Los normandos de Osfold", en donde el Osfold del Color es el Olafson de la edición en b/n, en donde el Gundar del Color es el Sir Patrick del b/n una vez "maqueteado" (como se dice ahora), y en donde la bestia gelatinosa del b/n, que Marco dibuja con gran maestría en su debut en la serie, prácticamente es invisible en el Trueno Color...Resultan curiosas y jugosas estas comparativas hoy por hoy, con todo el material más accesible.
Y en cuanto al maestro Bernal, los que tenéis más espolones en esto, deberíais convencer a quien corresponda para que editaran TODAS sus portadas en varios tomos: Trueno, Jabato, Corsario de Hierro, Sheriff King, Joyas Literarias Juveniles, Grandes Aventuras Juveniles, los pósters que hizo para la edición histórica, las nuevas versiones de portadas que hizo para algunos números de El Corsario de Hierro, y las últimas que ha realizado para Trueno y Jabato hace prácticamente dos días.

KANG

Anónimo dijo...

Maese Kang: la aventura de la Espada de Fun-Lay, no se ha reeditado jamás. En la colección FANS, no, desde luego, y en la edición de Planeta (que resolví no adquirir), tampoco, pues sus números a color se basaban en FANS. Que sepa, son unas cuantas aventuras de los Extras que no se han reditado jamás. Uno de los amigos de la Asociación (Luis Ángel) es un erudito en este tema. En su día hizo un estudio minucioso de títulos, y recuerdo que en la parte derecha indicaba si se había reeditado o no, pues para este análisis (créeme), se "quemó las pestañas". Luis Ángel es de la segunda generación, aunque más jabatófilo que otra cosa, y al conocer los originales a través de algunos de nosotros, hizo ese estudio tan exhaustivo. Le diré que me pase una nueva copia, pues la que me dio en su día... uf, "vaya vd. a saber dónde la tengo"...
Oscar: a pesar de que Trueno Color apareció cuando ya tenía mis 19 añitos, a pesar de los disgustos que me llevaba cuando descubría las chapuzas interiores, de vez en cuendo me llevaba alguna grata sorpresa al contemplar algunas portadas. Por ejemplo, no olvidaré el impacto que me supuso descubrir en otra ciudad un tomo rojo de 64 páginas (cuatro Trueno Color), tapa dura, donde la portada representaba al ídolo vampiro de la reina Anga. Además, la aventura era bastante fiel a los originales. Así que te comprendo. Recuerdo que en la peluquería donde iba, tenían los tomos amarillos que dices, para los clientes en espera. Gracias a Bernal, la presentación era bastante impresionante.
Ya dimos la brasa a Foctoría del Cómic respecto a editar todas las portadas de Bernal, pero contestaron que era poco viable por los costes. Sonó a excusa, desde luego, pues una edición de esas la compraríamos de cualquier forma.
Saludos a todo. GUNDAR

Anónimo dijo...

Pues nada, maese GUNDAR, que es obligatorio, justo y necesario que nos oconozcamos personalmente y que me dejes leer tus ejemplares del Extra. Prometo leerlos en tu presencia, por lo del "libro prestado, libro perdido o deteriorado", o si no, dada mi profesión, hacemos constar en acta el préstamo, je, je. Nada, la excusa es para que un día nos juntemos con unas fotocopias en A-3 de las aventuras del Bajel del desierto por mi parte, y la de Krisna por la tuya (creo recordar que era tu favorita), e intentar colorearlas al gusto de ambos, que creo que es cromatísticamente idéntico. Por cierto, que las portadas de Bernal relativas a la aventura de Anga, el doctor mágico y los vampiros son de las mejores, tanto la que tú dices, como esa en la que el Capitan avanza hacia las llamas del ídolo vampiro...parece enteramente que el lector está quemandose y es perfecto el gesto del rostro del Capitán mirando las llamas, pues, lejos del miedo, se le nota con la tensión de no poder escapar y llevar a tiempo al Doctor Mágico para que atienda al agonizante Goliath...Reverencia al maestro Bernal...son incontables las portadas que me maravillan de él.
KANG

Anónimo dijo...

Ya puestos, podríamos hacer un "ránking" con las diez mejores portadas de Bernal de cada uno de nosotros. Diez de Trueno, y otras tantas de El Jabato y demás personajes...Recuerdo la que hizo para el episodio de la edición histórica de El Corsario de Hierro "Entre dos Fuegos", en la que sale el Corsario con el timón del "Human Rights" entre las manos en medio de una fuerte galerna, con "Colibrí" abrazada a su espalda. Símplemente im-pre-sio-nante.
KANG

Oscar J. dijo...

Respecto a lo de Bernal yo creo que si se quiere se puede, y podrían hacer una edición limitada de pocas copias aunque se eleve de precio, yo creo que ahí no tendrían mucho riesgo editorial (dado que es todo-todo reedición y no pagan derechos de autor a nadie, que yo sepa). Hace poco estuve charlando con mi ex-profe de cómic, que pertenece a la AACE, y me comentó que hay algunas editoriales que saben de antemano que van a palmar dinero con algunas publicaciones en concreto pero lo compensan con otras mucho más rentables, moviéndose exclusivamente por el amor al medio y a la historia. Ese no parece ser el espíritu de nuestras queridas Ed. B...

Oscar J. dijo...

Por cierto GUNDAR: hoy he estado repasando "La Astucia de Omar" según tu reseña. La he disfrutado mucho (en el Tomo 1 de Fans, que es como la tengo) aunque el color lo saturaron demasiado y los negros no están muy bien reparados... me he dado cuenta de una buena metedura de pata de nuestro gran F. Man, y es que permuta físicamente al Conde de Espolona por el de Olmenar entre el episodio 1º y el último... un gazapo bien gordo que, por supuesto perdonamos a este hombre que debía estar bastante hasta arriba de curro...

JB dijo...

La idea está en conseguir un álbum con viñetas de Antonio Bernal
obtenidas de sus portadas. De algunas tal vez se pueda obtener más de
una viñeta y otras puede que no sean útiles por señalar demasiado
claramente una aventura concreta pero “un busto parlante”, por ejemplo
si se podría obtener de ese grupo.

Creí que iban a ser suficientes las portadas de Trueno Color, que “
a grosso modo” son medio centenar de localización indeterminada (por
el dibujo), otra cincuentena en Europa, una veintena con árabes, otra
veintena con subsaharianos, otras veinte con vikingos o zona polar,
una decena luchando con fieras y una treintena son demasiado
especificas de una aventura concreta.

Habría que enlazar muchas escenas de acción (propias de portadas :),
que transcurran en Europa (más que duplican las de los otros
continentes), aunque con el recurso a algún flash back, se podrían
poner las mejores de otras localizaciones...

El Jabato Color no creo que sea muy útil (Gorila y rubia de Jabato
color 36, gorila del 58, 96, 133 y 195, dragón en 51, tigre en 87 y
93, oso en 88, 188, 205, ballena del 119 y 135, escenas africanas en
Jabato 49, 68, 69, 150, 154 , 177, 203, asiáticas del 39, 81 y 126,
prisioneros del 110, sicario del 124, verdugo del 131, barcos del 132,
árabe en el 73, arquero del 169, europeos en 190 y 191).

Del Corsario de Hierro, útiles, tal vez, solo veo usables algunos
rostros árabes y en Joyas Literarias solo hay unas diez portadas que
tienen tema medieval, pero muy contextualizado.

Tras revisar las posibilidades de Joyas Literarias Juveniles, con la insustituible ayuda de las páginas de Mario, creo que hay un buen puñado que pueden servir:

https://plus.google.com/photos/102669325103506567287/albums/5422301524339907857?banner=pwa

Veo allí útiles, (salvo error u omisión, claro :) entre 40 o 60

Pero hay algunos problemas añadidos en las de Trueno Color:

El traje de Goliath varía: rojo, verde, azul (siempre con blanco,
claro) , pero solo puede quedar un set de portadas con el mismo
color... claro.

El globo tiene diferente barquilla según las portadas...,
Pero creo que sí que se puede hacer esa aventura. No hace falta que sea el
mejor guión, sería suficiente con que sea coherente y capaz de enlazar
una sucesión de viñetas de uno de los mejores dibujantes de la saga,
pero que paradójicamente no tiene ninguna aventura propia.

Seguro que es posible y además hermoso.

Saludos.

JoB

PS

Yo también estoy releyendo algo del Extra, con el apoyo de los comentarios de Gundar y Victor…

VÍCTOR TRUENO dijo...

“EL CAPITAN TRUENO Y YO” (XXIV)
“APOSTANDO FUERTE”
Una vez fracasada mi segunda Manifestación Inocente, y a pesar que ya mis esperanzas de recuperar a Ambrós aunque tan sólo fuese en los cuadernos se estaban desvaneciendo, pues Ángel Pardo ya había reaparecido en los números 176 y 177, y en la Revista Tinoco ya estaba a mediados de su segunda aventura y Pardo seguía dibujando sus portadas, decidí llamar a José Antonio Vidal Sales, para que me contara lo que había sucedido desde el último día en que le visité.
Quedamos que como siempre le aguardaría el el Salón de espera, pero cuando llegué a Bruguera, él salía a la calle, y al verme me invitó a que fuésemos a un bar cercano.
Como ya he mencionado en alguna ocasión, a veces al contestar a alguna pregunta mía tanto Vidal como Fernández noté que bajaban la voz, como si no quisieran que alguien les oyese, en aquel ambiente severo y quizá algo tétrico, de disciplina vigilada.
No era extraño en aquellos tiempos evitar que alguien oyese alguna cosa comprometedora, por si las moscas políticas. En mi inocencia a mí me parecía más emocionante y aumentaba el valor de las confidencias. Así que supuse que su relato sería particularmente interesante.
Por lo visto, Ambrós, consciente de que ante la expansión del personaje, la importancia de su trabajo se había acrecentado, creyó que había llegado su momento de apostar fuerte. Al entregar el último cuaderno que le encargaron y unas láminas de características de los oponentes de algunas futuras aventuras, dijo al señor González que no quería seguir dibujando en aquellas condiciones, posiblemente esperando que de nuevo le rogaran que continuara y le mejoraran sus condiciones económicas. Pero el Gran Jefe, como habría acordado con Francisco Bruguera, le preguntó si se lo había pensado bien. Ambrós dijo que sí y según confirmó años más tarde Julia Galán, González le contestó: ---Si realmente no quiere continuar, no se preocupe. Estamos en un momento crítico, pero ya lo solucionaremos sin usted. De todos modos, si más adelante decide dibujar de nuevo, prométame que volverá a esta Casa, donde será bien recibido.
Imagino como debió sentirse Ambrós. Sin conseguir definitivamente sus propósitos, quedando sin trabajo, y además sin poder enfadarse de nuevo con Bruguera pues se le dejaba la puerta entreabierta a su posible regreso.
Vidal, que le apreciaba, parecía entristecido, pero me dijo que él también intentó disuadirle inútilmente de no dejar perder su posición envidiable entre los profesionales de la época, y de la empresa.
Pero como dice la canción, el espectáculo debe continuar, así que le pedí que me explicara cómo pensaban proseguir las ahora tres series de “El Capitán Trueno”.
Debían olvidar definitivamente que Ambrós coordinara toda la producción e hiciera las portadas de todas las series, como se le había propuesto. Y desgraciadamente se volvía al sistema clásico de encargar los guiones por una parte y por otra buscar dibujantes capaces de mantener el ritmo de la triple aparición semanal.
Aunque en aquel momento no me dio nombres concretos, sí lo hizo tiempo más tarde. Se formaron dos equipos: Uno con guiones de Ricardo Acedo, que ya había guionizado “El Capitán Trueno” en los cuadernos 26 a 45, ante la ausencia político-forzosa de Víctor Mora durante su detención, y a plena satisfacción del autor según me comentó personalmente años después. Este equipo en principio debía contar como dibujantes a Adolfo Buylla y
(SIGUE)

VÍCTOR TRUENO dijo...

(XXIV) b
El segundo equipo tendría guiones de Cassarel ---Entonces yo no sabía que era el seudónimo del propio Vidal Sales--- y contaría con dos dibujantes más “ambrosianos”, Ángel-Julio Beaumont y Tomás Marco. Además dispondrían de Lluis Casamitjana que trabajaría guiones de ambos, según necesidades de entrega, e incluso ayudaría a los tardones, como hizo con Tinoco y Marco.
Con estos siete nombres se cubrieron los 55 primeros números de la Revista Extra., hasta principios de 1961. En ningún momento mencionó a Mora, ni siquiera como coordinador de los guiones.
Por esa época Casamitjana sustituyó a Ortega,--- el dibujante de “Chico y Trilita” que aparecía en el Extra,--- al frente del Estudio de Dibujantes. Viendo que a pesar de la ausencia de Ambrós, la revista funcionaba razonablemente bien, González había ordenado que todos los dibujantes que colaboraban en aquella época en la Editorial y tuviesen un estilo compatible, hiciesen unas muestras del Capitán Trueno, imitando a Ambrós.
También me contó, más adelante, que la partida de Ambrós les creó un problema con Beaumont, quien sin firmar nunca, había estado entintando los dibujos del maestro desde los cuadernos 36 y 38.
Beaumont se creyó que tenía derecho a ser el continuador natural de Ambrós. Pero el fracaso de su sustitución en los cuadernos 46 a 51, pesaba como una losa. Así pues, la llegada de Ángel Pardo fue la causa de un doble conflicto con los dos integrantes del tándem triunfante.
(Continuará) VÍCTOR TRUENO

VÍCTOR TRUENO dijo...

Aunque he estado unos días ausente de esta sección, compruebo con alegría que está recobrando vida y participación como pedí el pasado verano. También quiero agradecer de nuevo las amables opiniones que han dedicado a mis escritos Ortega, Andrés, Kang, Job, Ivanhoe, Oscar y sobre todo a tí, Gundar que has logrado que escriban de nuevo aportando nueva energía a la Zona. En cuanto disponga de más tiempo os comentaré algunos interesantes temas que estáis tratando.Saludos. VÍCTOR TRUENO.

VÍCTOR TRUENO dijo...

Por un error de traspaso, el final de la primera parte de mi Capítulo (XXIV) debería decir: Adolfo Buylla y Claudio Tinoco. Lo lamento.
VÍCTOR TRUENO

Anónimo dijo...

Amigo Víctor, ¡¡qué suspense el de tus narraciones!! creo que deberíamos intentar llevarlas al cine. Seguro que esa peli sería mejor que otra, de la que no quiero hablar (y que, siendo sincero, a la vista de los comentarios, no he visto). KANGsaludos.

Anónimo dijo...

Qué buen rato he pasado poniéndome al día con vuestros comentarios y después de una breve ausencia.
Amigo Kang, créeme, que de tener la posibilidad de prestarte mis Truenos Extra, no lo dudaría. Estoy seguro de que los tratarías mejor que si fueran tuyos. Lo que puedo decirte es que al consultar a Luis Ángel algunos aspectos sobre la serie, me ha dicho que él tiene la colección completa en un pendrive y con una imagen impecable. De hecho me ha dicho "si me entregas un pendrive, te hago una copia". Sería cuestión de que os pusiérais en contacto.
Sobre el ranking de portadas de Bernal, una vez haya hecho un repaso de las mismas, enviaré mis favoritas.
Oscar: Me alegro hayas disfrutado de "La astucia de Omar". Yo tengo la serie FANS en los 44 tomitos, pero al comprobar que estaba mejor editada en tomos, también tengo los 10 que aparecieron. El papel no es tan brillante, así que el color es más suave y no se notan tanto los fallos al no haber partido de originales. Si no me he deshecho de los 44 tomitos es porque me encantan las portadas de Fontériz.
Job: Espero que el proyecto BERNAL siga adelante. Ya dije que me parece una obra titánica, pero cuando pienso en la visión estética de una plancha con viñetas entresacadas de sus portadas, siento lo mismo que si viera en vivo la aurora boreal. Me alegra que también estés atendiendo al Trueno Extra. Sin duda puedes aportar algún dato que complemente a mis comentarios, pues no somos infalibles y es difícil a veces ser en verdad objetivo.
Víctor: Cómo he gozado con tu relato. No sabes la de lagunas que cubren sobre aspectos que desde niño me había planteado. Decirte que sigas con tus maravillosos relatos. También decir que hace poco he dado con una página donde he visto trabajos de Pardo anteriores al Trueno, sobre tema de cruzadas, y he comprendido por qué pensaron en él como seguidor de nuestro personaje.
Saludos a todos.
GUNDAR

Anónimo dijo...

EL ARROYO MALDITO (nºs 68B-70)
Una aventura de Casamitjana enmarcada en el Tíbet y con un guión típico de los entonces llamados “cuentos de hadas”. Y si no, fijaos. Tamur es un pobre campesino protegido por el genio de la montaña, y aspira casarse con Rimboche, hija del Cacique Thalai. Ambos jóvenes están enamorados. Pero el Cacique prefiere a Nan She, que le colma de regalos fruto de su rapiña. El genio maldice al arroyo de agua potable y todos quienes beben de él caen en un estado de inconsciencia, deambulando con sus ensoñaciones. Sólo Trueno, elegido por el genio, gracias a una piedrecita azul con virtudes mágicas logra deshacer la maldición, y finalmente los enamorados pueden juntos gozar de su felicidad…
Aparte de lo dicho, para salvar la situación Trueno tiene que dirigir un mensaje. El genio le dice: “A través de cada una de las ventanas puedes hablar a gran distancia. Hay cuatro que van en distintas direcciones…”. Trueno habla a gran distancia gracias a esta “megafonía” mágica.
Casamitjana realiza una labor correcta, pero resulta pobre en los fondos. Apenas unas montañas nevadas dibujadas de forma más bien esquemática. Tan solo el alud del principio tiene cierto realismo. Pero para estar ambientada en el Tíbet, la aventura resulta muy pobre a la hora de escenificar los entornos. Sólo recordar a los cuadernillos de Ambrós (nºs 26 al 30), o los de Ángel Pardo (nºs 297 al 308), para rememorar unos fondos tibetanos con toda suerte de detalles. Ya he mencionado que Casamitjana me ha sorprendido favorablemente en mi visión 2012, pero reconozco que aquí se limita a cumplir por encima.
En cuanto al guión no puedo por menos que pensar en eso que se llama “crisis creativa”. ¡Y yo que pensaba que eso de la magia sólo se daba en las nuevas aventuras! En este caso se trata de una fantasía muy en la línea de los cuentos de hadas…
Las portadas 69 y 70 son de Juan Scandell y merecen un notable. También es digno de reseñar que a partir del número 70 se incluyen siete dibujos premiados, pero desaparece la “quiniela del saber”, siendo sustituida por la historieta del genial Cifré, “Cepillo Chivátez”. Recomiendo un vistazo a los dibujos de los aficionados de la época (algunos muy buenos), pues nos regresan a las diferentes etapas del Capitán Trueno. Cuando se acaba la aventura “El arroyo maldito”, el cuadernillo se llega en el nº 241, a punto de comenzar la aventura de Cavallari.
GUNDAR

Anónimo dijo...

EL ARROYO MALDITO (nºs 68B-70)
Una aventura de Casamitjana enmarcada en el Tíbet y con un guión típico de los entonces llamados “cuentos de hadas”. Y si no, fijaos. Tamur es un pobre campesino protegido por el genio de la montaña, y aspira casarse con Rimboche, hija del Cacique Thalai. Ambos jóvenes están enamorados. Pero el Cacique prefiere a Nan She, que le colma de regalos fruto de su rapiña. El genio maldice al arroyo de agua potable y todos quienes beben de él caen en un estado de inconsciencia, deambulando con sus ensoñaciones. Sólo Trueno, elegido por el genio, gracias a una piedrecita azul con virtudes mágicas logra deshacer la maldición, y finalmente los enamorados pueden juntos gozar de su felicidad…
Aparte de lo dicho, para salvar la situación Trueno tiene que dirigir un mensaje. El genio le dice: “A través de cada una de las ventanas puedes hablar a gran distancia. Hay cuatro que van en distintas direcciones…”. Trueno habla a gran distancia gracias a esta “megafonía” mágica.
Casamitjana realiza una labor correcta, pero resulta pobre en los fondos. Apenas unas montañas nevadas dibujadas de forma más bien esquemática. Tan solo el alud del principio tiene cierto realismo. Pero para estar ambientada en el Tíbet, la aventura resulta muy pobre a la hora de escenificar los entornos. Sólo recordar a los cuadernillos de Ambrós (nºs 26 al 30), o los de Ángel Pardo (nºs 297 al 308), para rememorar unos fondos tibetanos con toda suerte de detalles. Ya he mencionado que Casamitjana me ha sorprendido favorablemente en mi visión 2012, pero reconozco que aquí se limita a cumplir por encima.
En cuanto al guión no puedo por menos que pensar en eso que se llama “crisis creativa”. ¡Y yo que pensaba que eso de la magia sólo se daba en las nuevas aventuras! En este caso se trata de una fantasía muy en la línea de los cuentos de hadas…
Las portadas 69 y 70 son de Juan Scandell y merecen un notable. También es digno de reseñar que a partir del número 70 se incluyen siete dibujos premiados, pero desaparece la “quiniela del saber”, siendo sustituida por la historieta del genial Cifré, “Cepillo Chivátez”. Recomiendo un vistazo a los dibujos de los aficionados de la época (algunos muy buenos), pues nos regresan a las diferentes etapas del Capitán Trueno. Cuando se acaba la aventura “El arroyo maldito”, el cuadernillo se llega en el nº 241, a punto de comenzar la aventura de Cavallari.
GUNDAR

Anónimo dijo...

LA ISLA FLOTANTE (nºs. 71-73A)
Recibimos de nuevo y con gusto a Juan Scandell como dibujante, y en un guión donde aparecen Thule y entornos como telón de fondo. Nuestros amigos se dirigen a Thule y poco antes de llegar se encuentran con una isla que no figura en las cartas de navegación. Se retienen a repostar y allí son capturados por un grupo de vikingos rebeldes que planean hacerse con el trono de Thule y que están bajo las órdenes de Ingurd, uno de los generales de Sígrid. Nuestros amigos por el momento, al no ser reconocidos, se unen en apariencia a los rebeldes, en tanto Crispín es dado por muerto. La isla resulta ser una isla artificial, equipada con un sistema de flotación y navegación, pero Crispín –en una noche- se carga todo el sistema, con lo cual la isla se hunde. Pero los planes de invasión siguen adelante…
Scandell realiza un trabajo arduo pero no llega a estar a la altura de lo que se podía esperar. La isla de Thule no es la de mis sueños, es decir, no es la Thule de Ambrós. El castillo de Sigrid aparece por vez primera en la página 10, viñeta 2, del episodio nº 72, y no exhibe el carácter monumental y majestuoso que le imprimiera el Maestro (nº 128 del cuadernillo). Aquí parece un castillo hinchable de esos que se exhiben en los recintos feriales. Y lo mismo sucede en las secuencias posteriores. Incluso Scandell, tal vez por exigencias del guión, lo ubica al borde de un profundo abismo, como también puede verse en la portada del nº 73. Luego hay algunos pequeños fallos, de esos que saltan a la vista a pesar de no tener gran importancia. Por ejemplo, en la página 10 del episodio 72, viñetas 6 y 7. En la primera aparece Sígrid tomada de los primeros episodios de la colección DAN, cuando Ambrós la dibuja simplemente con un peinado sencillo de raya en medio. En la siguiente viñeta el rostro de Sigrid es tomado de los rostros que Ambrós dejó como referencia, y en los que aparece una Sígrid con raya en medio, pero con flequillo. Para un lector profano podría darle la impresión de que en cuestión de un segundo, la reina de Thule se ha cambiado de peinado. Luego es curioso que en la página 12, viñeta 7, de este mismo episodio, Scandell nos dibuje a una Sígrid sin escote, tapada hasta el cuello. Añadir que en esta aventura Scandell coloca ya el refuerzo metálico en las piernas del Capitán y que (¿?) prescinde de los volantes dentados de Crispín, al igual que hicieron Tinoco y Casamitjana…
También he percibido en estas páginas, de la 10 a la 12 del episodio 72, “otra mano” aparte de la de Scandell… ¿podrías echar un vistazo, amigo Víctor?
El personaje de Ingurd forma parte de la larga lista de pretendientes por usurpar el trono de Thule, pero no se ve que en sus intenciones estuviera la de desposar a Sígrid. Como siempre, gracias a la intervención de nuestros amigos, el intento resulta un total fracaso al punto que Ingurd llega a perder la vida. Es de destacar que Scandell, sin tomar en cuenta los pequeños fallos mencionados, hace uso de cierta maestría a la hora de escenificar las secuencias de lucha, no resultando parco en el uso de nutridos ejércitos.
También la aventura me ha hecho pensar en la variedad de versiones del Castillo de Sigrid que llegarán a producirse a lo largo de la serie. La mayoría nada tienen que ver con la Thule de Ambrós. Pero recuerdo con agrado la versión del castillo que nos hizo Jesús Redondo en la viñeta inicial del “Correo de la Reina Sígrid”. Alguna vez habrá que hacer un estudio de este tema.
Scandell, en los momentos que estamos analizando, adquiere cierto protagonismo en esta especie de “carrera de relevos”. El cuadernillo en aquellos momentos desarrollaba la aventura de Cavallari en la que recuerdo entintó a Ángel pardo en algunos de los episodios. Por otra parte se está haciendo cargo de la mayoría de las portadas del Trueno Extra. No sorprende que la editorial en breve le encargara la serie “El Sargento Furia”…
GUNDAR

Anónimo dijo...

Esta es la página donde podéis contemplar dibujos de Pardo anteriores al Capitán Trueno: http://elinspectordan.blogspot.com.es/search/label/ANGEL%20PARDO
Saludos. GUNDAR

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